SALUD MENTAL

Expertos explican por qué los hijos de Brad Pitt y Tom Cruise han renunciado a su apellido: «Es una forma de elegir quién quieres ser»

Tom Cruise, Brad Pitt
Tom Cruise y Brad Pitt.(Foto: EP)
Ana Márquez

Un apellido puede abrir puertas, construir un legado o convertirse en un peso del que alguien necesita desprenderse. En Hollywood, donde el nombre lo es casi todo, cada vez son más los hijos de las grandes estrellas que deciden escribir su historia sin el apellido que los hizo famosos. Primero fueron los hijos de Brad Pitt y Angelina Jolie. Ahora, Suri, la hija de Tom Cruise. Detrás de una decisión que parece administrativa se esconde, según explican los expertos, un proceso mucho más profundo relacionado con la identidad, los vínculos familiares y la necesidad de empezar de nuevo.

No fue una decisión aislada. Primero Zahara. Después Maddox. Más tarde Shiloh, que solicitó legalmente eliminar el apellido Pitt al cumplir los 18 años. Y recientemente Vivienne, acreditada únicamente como Vivienne Jolie en una producción de Broadway. Cuatro de los hijos de Brad Pitt y Angelina Jolie han dejado de utilizar públicamente el apellido de su padre, un gesto que muchos interpretan como el reflejo de una ruptura familiar que comenzó tras la separación de la pareja en 2016.

La última en sumarse ha sido Vivienne, que ya no figura como Jolie-Pitt, sino simplemente como Jolie, reforzando una tendencia que ha ido consolidándose entre los hermanos con el paso de los años.

La historia ha vuelto a repetirse con otro de los apellidos más reconocibles del planeta. Suri, la hija de Tom Cruise y Katie Holmes, ha comenzado a presentarse como Suri Noelle, utilizando el segundo nombre de su madre y dejando atrás el apellido Cruise. Un cambio que llega después de años marcados por el distanciamiento entre padre e hija y que ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta inevitable: ¿qué significa realmente renunciar al apellido de un progenitor?

«Es una forma de que la identidad refleje la realidad emocional»

Para los psicólogos especializados en vínculos familiares, este tipo de decisiones rara vez obedecen a un impulso. «Cuando un hijo decide dejar de utilizar el apellido de uno de sus padres, normalmente no está rechazando unas letras, sino una historia con la que ya no se identifica. Es una forma de que su identidad legal refleje también su realidad emocional», explica el psicólogo Luis Cebrián.

Explica que el apellido representa mucho más que un elemento administrativo. Simboliza pertenencia, historia familiar y una conexión afectiva que, cuando desaparece, algunas personas sienten la necesidad de redefinir.

«En familias con una enorme exposición mediática, estos cambios adquieren una repercusión pública enorme, pero para quien los da suelen responder a una necesidad profundamente personal: construir una identidad propia al margen del conflicto familiar».

Angelina Jolie e hijos
Angelina Jolie junto con sus hijos. (Foto: EP)

¿Y qué ocurre con la herencia?

Aunque el cambio tiene un enorme impacto simbólico, desde el punto de vista jurídico sus efectos son mucho más limitados. «Eliminar un apellido no significa renunciar automáticamente a los derechos hereditarios. La filiación continúa existiendo y el vínculo jurídico entre padres e hijos no desaparece por un cambio de nombre».

Los abogados especializados en derecho de familia recuerdan que son dos cuestiones completamente distintas. «Existe una diferencia muy clara entre la identidad con la que una persona desea presentarse al mundo y los efectos legales derivados de la filiación. Cambiar el apellido no rompe, por sí solo, esa relación jurídica», señala la abogada Carla Vorá.

En una industria donde el apellido puede convertirse en una marca, resulta llamativo que algunos de los hijos de dos de las mayores estrellas de Hollywood hayan decidido precisamente prescindir de él. Lejos de tratarse de una moda, los expertos consideran que responde a una transformación social más amplia.

«Cada vez más personas entienden que la identidad no depende únicamente de la familia en la que nacieron, sino también de la historia que quieren construir. Elegir un apellido también es una forma de elegir quién quieres ser», explica el psicólog Luis Cebrián.