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Lecciones de vida

Pablo Motos, presentador de televisión: «¿Cuándo dinero debía Enrique San Francisco? Todo»

El presentador de 'El Hormiguero' rememoró las mejores anécdotas con su amigo y habló sobre su vida en el pódcast 'Tengo un Plan'

La reflexión de Pablo Motos (61 años) sobre su mujer: «No sé si acabaremos juntos, pero es la persona más importante de mi vida»

Pablo Motos, presentador del programa televisivo El Hormiguero, acudió recientemente al pódcast Tengo un Plan de YouTube, donde compartió 17 lecciones de vida para ser tu mejor versión y afirmó: «Me arruiné dos veces». El director del exitoso espacio de las hormigas también habló con cariño de su amigo Enrique San Francisco. 

Sobre el estilo de vida del cómico

De sobra es conocida la estrecha amistad de Pablo Motos y Quique San Francisco. El periodista explicó cómo era el día a día del humorista y las deudas que tuvo en vida: «Enrique San Francisco eligió ir por el lado salvaje de la vida. No le valía nada. Nada de lo que vosotros y yo consideramos normal era normal para Enrique. ¿Cuánto dinero debía Enrique? Todo».

Las infinitas tardes de videojuegos

Buena prueba de su amistad, más allá de las incontables entrevistas que Motos le realizó a San Francisco en su programa, es una de las confesiones más inesperadas que relató el locutor de radio. «Yo jugaba con él a la Xbox. Éramos dos máquinas jugando una cosa de boxeo. Venía gente a vernos. Éramos imposibles de ganar. Teníamos que emborracharnos para ver quién, borracho, perdía».

La divertida anécdota de San Francisco

Pablo Motos es una de las personas que mejor conocía a Enrique San Francisco. El empresario, cansado de las insistentes peticiones de dinero por parte del actor, comentó entre risas una de las anécdotas más graciosas entre ambos: «Viene aquí un día con una moto y me dice: ‘Pablo, baja que te quiero enseñar una moto’. Digo no, me quiere pedir dinero. Y bajo y le digo: ‘Primero, esa moto no sé cómo la has sacado’. Y dice: ‘He ido a un concesionario y he dicho que quería dar una vuelta porque seguramente me la voy a comprar’. Me la han dejado y estoy dando una vuelta con esta moto. ¿Qué pasa?».

«Nada de lo que vosotros y yo consideramos normal era normal para Enrique»

San Francisco, aparentemente molesto, nada más lejos de la realidad, le espetó: «Vengo a enseñártela y encima…». A lo que Motos le contestó: «‘No, vienes a pedirme dinero’. Y dice: ‘Sí, vengo a pedirte dinero’. Le digo: ‘Mira, Enrique, se acabó el dinero. Yo no soy tu padre’. Y me dice: ‘¿Por qué? Mi padre ya se ha muerto. ¿Por qué no puedes ser tú mi padre?’. Cogí, cerré la puerta, me subí y le dije: ‘No te dejo dinero’».