El arroz valenciano está a punto de desaparecer: los expertos exigen una solución urgente
La normativa y las plagas ponen en jaque la variedad de arroz Albufera, clave en la Comunidad Valenciana
El arroz valenciano atraviesa uno de sus momentos más delicados. Agricultores y expertos alertan de una situación crítica que podría reducir de forma drástica la producción, especialmente de una de las variedades más importantes: el arroz Albufera.
Caída alarmante
El sector ha lanzado la voz de alarma ante una previsión que es muy preocupante: la producción de la variedad Albufera podría caer hasta en un 80% en este año.
Este tipo de arroz había ganado mucho protagonismo en los últimos años, sustituyendo a otras variedades comunes de arroz como el bomba, pero ahora su futuro se encuentra en riesgo debido a las plagas.
Las plagas
El principal enemigo es el hongo conocido como piricularia, que afecta de forma directa al cultivo del arroz.
Este hongo impide que el grano se desarrolle de forma correcta al bloquear el paso de los nutrientes, lo que provoca importantes pérdidas en las cosechas de este año.
Las consecuencias ya son bastante visibles. Según los expertos del sector, en algunos casos se han perdido más del 70% de la producción en apenas unos días, lo que refleja la gran gravedad de la situación.
A esto se le debe sumar otro dato bastante preocupante: el abandono de las tierras agrícolas. En la Comunidad Valenciana ya se contabilizan más de 180.000 hectáreas sin cultivar, muchas de ellas debido a la poca rentabilidad del arroz.
Medidas urgentes
Ante este escenario tan preocupante, organizaciones agrarias y entidades culturales han pedido soluciones inmediatas a este problema que afecta a muchos agricultores.
Entre las soluciones solicitadas se encuentra la de autorizar de manera excepcional el uso de nuevos fungicidas que permitan combatir la plaga de la forma más eficaz, así como una mayor inversión en investigación por parte de la Comunidad Valenciana.
Cultivo clave en riesgo
El arroz no es simplemente un producto agrícola, sino un símbolo cultural y económico de la Comunidad Valenciana.
La posible desaparición o una reducción drástica supondría un gran impacto directo en el empleo, la economía local y la gastronomía.