Luna nueva de noviembre de 2026: cuándo es y cómo afecta al cielo
Conoce cuándo será la Luna nueva de noviembre de 2026 y por qué es una de las mejores fechas para observar el cielo nocturno.
Fases de la Luna, qué son
Calendario lunar noviembre 2026
Causa de las fases lunares

Mirar al cielo en noviembre tiene un punto especial. El frío aprieta, el aire se vuelve limpio y las noches se alargan tanto que dan ganas de sacar la hamaca y abrigarse bien. Quienes llevamos tiempo observando el firmamento sabemos que este mes guarda un ambiente único. La Luna nueva del día 9 marca el momento cumbre de la temporada. Es cuando nuestro satélite se interpone entre la Tierra y el Sol, dejando su cara visible a oscuras. Desaparece por completo del paisaje nocturno. Y eso, para los que buscamos estrellas, es el mejor regalo posible.
Sin el brillo blanco de la Luna molestando en el fondo, la oscuridad es total. Durante esa segunda semana del mes, la Vía Láctea se ve con una nitidez casi salvaje a primera hora de la noche. Orión empieza a asomar por el este junto a las Pléyades, avisando de que el invierno está al caer. Si te apasiona la astrofotografía o simplemente disfrutas tumbándote en el campo a ver pasar satélites y destellos, esta ventana sin luz natural es la que hay que aprovechar.
Calendario lunar de noviembre de 2026
Organizar las salidas al campo sin mirar la fase lunar es un error de principiante. El mes arranca con una Luna menguante que va perdiendo fuerza día a día, perdiéndose poco a poco hasta quedarse reducida a nada el 9 de noviembre. Esa noche, junto con la previa y la posterior, el cielo se convierte en una cúpula negra impecable. Es el momento perfecto para buscar objetos débiles o galaxias lejanas sin que el reflejo ambiental arruine la toma.
A partir de ahí, la cosa cambia. Una uñita de luz muy fina reaparece sobre el oeste al caer la tarde. Va creciendo despacio. A mediados de mes alcanza el cuarto creciente, iluminando la mitad del disco. Para el tramo final de noviembre nos topamos de lleno con la Luna llena. Su luz plateada lo inunda todo. Borra del mapa a las estrellas más modestas, es verdad, pero a cambio ofrece un espectáculo brutal si la miras con unos prismáticos sencillos para recorrer el borde de sus cráteres.
Lluvia de estrellas Leónidas 2026
Hacia mitad de mes llega uno de los momentos más esperados del otoño. Las Leónidas alcanzan su pico máximo en las noches del 17 y el 18 de noviembre.
Este año la suerte está de nuestro lado. Como la Luna nueva habrá ocurrido solo unos días antes, el satélite estará en una fase creciente muy fina que se esconderá por el horizonte bastante temprano. Nos deja vía libre.
La parte del cielo desde donde parecen nacer los meteoros, situada en la constelación de Leo, ganará altura de madrugada con una penumbra casi absoluta. Aunque no suele ser una lluvia masiva en cuanto a número, las Leónidas destacan por su rapidez. Dejan estelas brillantes dibujadas en el aire que tardan varios segundos en esfumarse.
Lluvia de estrellas Táuridas 2026
Mucho antes de que las Leónidas se lleven la atención, Tauro ya domina el horizonte nocturno. Las Táuridas son peculiares. Tienen dos ramas distintas: las del Norte y las del Sur. Ambas nacen de los restos del cometa 2P/Encke y permanecen activas desde finales de octubre hasta bien avanzado noviembre. Su momento de mayor actividad se concentra durante la primera quincena.
No esperes un goteo constante de meteoros por minuto. Las Táuridas no funcionan así. Su verdadero atractivo está en la calidad de lo que se ve. Esta lluvia es famosa por producir bólidos: rocas de cierto tamaño que cruzan el firmamento despacio, quemándose lentamente. Son verdaderas bolas de fuego.
En ocasiones brillan más que Venus e iluminan el suelo durante un segundo. Aguantar el frío de noviembre vale la pena solo por la posibilidad de ver una de estas luces verdes o anaranjadas rasgando la noche.
Lluvia de estrellas de noviembre de 2026
La coincidencia de la Luna nueva a principios de mes con el cruce de varias corrientes de escombros espaciales hace de este noviembre un periodo especialmente vivo. Durante las tres primeras semanas, si te alejas de las luces de la ciudad puedes ver trazos de distintas familias de meteoros en una misma sesión. A eso se le suman las estrellas fugaces esporádicas que cruzan el fondo oscuro sin rumbo fijo.
Cómo disfrutar
Para disfrutar de esto no hace falta gastarse una fortuna en aparatos. De hecho, usar telescopio o prismáticos es un fallo si buscas meteoros, porque reduce mucho tu campo de visión. Lo ideal es algo más simple.
Busca un sitio despejado. Abrígate con más ropa de la que creas necesaria. Échate hacia atrás y deja que la vista se acostumbre a la penumbra durante unos veinte minutos. Sin pantallas, sin linternas. Con la mirada fija en las zonas más oscuras y aprovechando que la Luna no molesta en la primera mitad del mes, el cielo nocturno se encarga del resto.
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- Astronomía