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El PSOE exige al alcalde de Palma blindar los polémicos asentamientos de caravanistas y coches vivienda en las calles de la ciudad

Quiere derogar de la ordenanza cívica los artículos que prohíben estos poblados de formar permanente

Alicia vive en los siete metros cuadrados de su autocaravana en Palma: «Vivimos una crisis brutal»

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

El PSOE exige al alcalde Jaime Martínez blindar los asentamientos de caravanistas en las calles de los barrios de Palma donde su presencia se ha hecho ya crónica en Son Güells, Son Hugo, Ciudad Jardín o Cala Mayor y derogar el apartado de la ordenanza cívica que prohíbe pernoctar de forma permanente en vehículos.

Así lo defenderán los socialistas en el pleno municipal del próximo jueves día 29, en el que exigirán que, antes de que se realice cualquier actuación administrativa que afecte a personas residentes en caravanas o vehículos vivienda, los servicios municipales competentes tendrán que realizar una valoración social individualizada para identificar situaciones de vulnerabilidad, exclusión residencial, presencia de menores, personas dependientes, mayores o cualquier otra circunstancia merecedora de especial protección.

Por ello lamentan que miembros del equipo de gobierno municipal hayan anunciado la aplicación de la Ordenanza de Convivencia Cívica respecto a los asentamientos de caravanas existentes en la ciudad, algo que, según el PSOE, «genera una profunda preocupación social» al poder derivar en medidas que, directa o indirectamente, supongan la persecución de personas que se encuentran en una situación de exclusión residencial o vulnerabilidad económica.

Los asentamientos de caravanas afloraron en los barrios de Palma la pasada legislatura cuando se disparó el precio de la vivienda de alquiler y ante la pasividad del ex alcalde socialista, José Hila, cuya permisividad con la okupación de edificios, los poblados de chabolas y los asentamientos de caravanas fue total, sin ofrecer alternativa alguna.

Ahora en la oposición, los socialistas reclaman al alcalde del PP, Jaime Martínez, que incremente las plazas de alojamiento temporal mediante convenios con entidades sociales y habilite recursos residenciales de transición para personas trabajadoras sin vivienda y que viven en la calle, ampliando así el abanico de recursos residenciales, utilizando de forma complementaria tanto pensiones y albergues, algo que no hicieron gobernando.

Hay que recordar que, según un estudio de la UIB de hace dos años tras una encuesta a más de 150 caravanistas, el uso de autocaravanas como lugar de residencia, a pesar de estar ligada a la crisis de la vivienda, tiene una solución compleja que va más allá de la simple oferta de pisos.

Los autores del estudio aseguraban que el aumento de este fenómeno responde a muchos factores, donde la escalada de los precios de la vivienda y la falta de alternativas asequibles es importante, pero no el único. También revela una problemática compleja, con implicaciones sociales, urbanísticas y de sostenibilidad. Los investigadores alertan de que, aunque esta solución aparentemente precaria ofrece una salida temporal a la crisis de vivienda, también conlleva retos importantes en términos de legalidad y calidad de vida.