Blue Moon, magia nocturna en el Teide
En 1970 era un coqueto pueblo aragonés de 93 habitantes al pie de las montañas: hoy solo queda en pie la torre de la iglesia
En 1940 fue el primer pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico de España: 86 años después esta villa empedrada castellana es la mejor escapada otoñal que puedes hacer desde Madrid
En 1985 era una bonita villa de 1.500 habitantes que recibía hasta 25.000 turistas en verano: 41 años después es un pueblo fantasma anegado por la crecida de un lago
Mirar al cielo nocturno es algo que han hecho los viajeros a lo largo de los siglos. Ése era su mapa para moverse por el mundo cuando caía el Sol. De ahí que tanto las estrellas como la Luna hayan inspirado a los seres humanos. Precisamente nuestro satélite es el protagonista de esta propuesta que hacemos en TourAffinity. Denominamos Blue Moon a la segunda de las lunas llenas que coinciden en un mismo mes.
Blue Moon en Tenerife
Y uno de los mejores planes para «acercarse» a esta Luna tan especial es hacer una ruta nocturna por las Cañadas del Teide, situadas en la isla de Tenerife. El trayecto parte desde el Centro de Visitantes hasta el Parador Nacional de las Cañadas del Teide o viceversa. Eso sí, es importante dejar un coche al final de la ruta para no tener que volver a desandar el camino.

Pero detallemos un poco más el plan para el viajero. Antes de comenzar, como hemos señalado, habría que llevar los coches necesarios para no caminar en balde. Sobre las 10 de la noche, más o menos, hay que llegar al Centro de Visitantes. Es importante llevar ropa de abrigo porque las temperaturas por la noche bajan bastante. Además, no se debe escatimar en agua y algún tentempié. La ruta tiene 16 kilómetros pero es bastante llana. Eso sí, el suelo es de piedra volcánica y hay que tener un buen calzado para no hacerse daño.

Blue Moon en compañía
Aunque estamos hablando de viajeros avezados, es recomendable realizar la ruta con un grupo de amigos. Será más divertido. El camino, aunque largo, se hace muy ameno. Y es que a esas horas se ve todo muy diferente. La luz de la Blue Moon provoca un conjunto muy bonito de luces y sombras con el perfil de las montañas. Y todo ello con el intenso aroma nocturno de las retamas.
Una advertencia: las personas con problemas respiratorios, de corazón, mujeres embarazadas o con problemas de salud, deben abstenerse de hacer esta caminata.