T-Mobile se ríe del plan móvil de Musk: harían falta «más de 1.000 millones de femtoceldas» para igualar sus antenas
SpaceX pagó unos 14.790 millones de euros por espectro de EchoStar y quiere femtoceldas en los tejados; T-Mobile calcula que harían falta más de 1.000 millones.
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¿Puede una red de satélites y antenas colgadas de los tejados quitarle clientes a las grandes operadoras de Estados Unidos? Elon Musk cree que sí. Su compañía espacial, SpaceX, presentó en agosto de 2026 Starlink Mobile, un proyecto para competir con AT&T, Verizon y T-Mobile, que facturan unos 600.000 millones de dólares al año (unos 522.000 millones de euros), según la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell.
La respuesta de T-Mobile llegó el 9 de septiembre de 2026 y fue de todo menos diplomática. Su director financiero, Peter Osvaldik, aseguró en una conferencia para inversores del banco Citi que el plan choca con la física más básica y que quienes conocen el sector se lo toman a risa. «No es una amenaza competitiva desde el punto de vista inalámbrico, en absoluto», zanjó.
Qué quiere hacer SpaceX
El plan tiene dos patas. La primera está en el espacio, con una nueva generación de satélites que conectan directamente con el móvil. Para alimentarlos, SpaceX compró a EchoStar en septiembre de 2025 unas licencias de espectro por unos 17.000 millones de dólares (unos 14.790 millones de euros).
El espectro son las frecuencias por las que viaja la señal, algo así como los carriles de una autopista invisible. El regulador estadounidense ya ha aprobado el traspaso de 65 megahercios, según los resultados trimestrales de SpaceX. Hasta ahora sus satélites trabajaban con unos 5 megahercios prestados por operadoras locales.
La segunda pata está en tierra. Shotwell explicó que la idea es enganchar una pequeña estación de telefonía, una femtocelda, al soporte de las antenas de Starlink que hay en tejados de casas y negocios. Muchas estaciones pequeñas en lugar de grandes torres.
El problema de la distancia
Osvaldik basó su crítica en una idea sencilla. Los satélites que conectan con el móvil vuelan a unos 350 kilómetros de altura, según explicó, y la señal pierde fuerza con el cuadrado de la distancia. Es la ley del inverso del cuadrado.
¿Qué significa eso? El Observatorio Nacional de Radioastronomía de Estados Unidos lo explica con Saturno, que está unas diez veces más lejos del Sol que la Tierra y recibe solo una centésima parte de su energía. Con las ondas del móvil pasa lo mismo, aunque los ingenieros compensan parte de la pérdida con antenas más grandes en los satélites.
Por eso, según Osvaldik, esa señal no atraviesa edificios ni paredes. Ni siquiera el parabrisas de un Tesla, la otra gran empresa de Musk. Pasa algo parecido con la señal wifi de casa, que se apaga en cuanto hay un par de muros por medio.
Mil millones de antenas en los tejados
¿Y las femtoceldas? Para el directivo tampoco salen las cuentas. T-Mobile calcula que harían falta más de 1.000 millones de esas pequeñas antenas para igualar la cobertura exterior de sus torres, con problemas de interferencias y de conexión con el resto de internet.
Osvaldik también criticó los cambios de rumbo de SpaceX, que ha pasado de los satélites a alquilar red ajena, a las femtoceldas y a levantar una red propia. Y cuestionó gastar más de 100.000 millones de dólares (unos 87.000 millones de euros) en una cuarta red que, a su juicio, no sería competitiva, mientras Musk invierte en centros de datos y en su nueva fábrica de chips.
Claro que el ejecutivo habla como rival directo, así que su opinión no es neutral. Y está de salida, porque T-Mobile ya ha anunciado su relevo para febrero de 2027.
Socios hoy, rivales mañana
Lo curioso es que ambas empresas ya trabajan juntas. El servicio T-Satellite usa más de 650 satélites de Starlink para que los clientes de T-Mobile envíen mensajes e incluso hagan videollamadas por WhatsApp allí donde se vea el cielo. Musk pone la red espacial y T-Mobile la vende.
De hecho, Osvaldik reconoció que Starlink funciona bien como internet fijo en zonas rurales y en las afueras, donde los cables llegan peor. Ahí admite competencia. En las ciudades, no.
¿Quién tiene razón? Todavía está por ver. El director financiero de SpaceX, Bret Johnsen, situó en septiembre de 2026 el arranque de Starlink Mobile en la primera mitad de 2028, algo más tarde de lo previsto en agosto. Hasta entonces, la pelea se libra ante los inversores.
El anuncio de la intervención de T-Mobile en la conferencia de Citi se ha publicado en la sala de prensa de T-Mobile.
Crédito de la imagen: M. Lewinsky (Wikimedia Commons, CC BY 4.0).
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