Confirmado: Navantia termina las pruebas del sistema AIP del submarino S-83, el que permitirá a la Armada pasar semanas bajo el agua sin salir a superficie
Los ensayos, iniciados el 16 de junio en un banco que simula la profundidad y la velocidad, cierran una fase del programa S-80 de cuatro submarinos y unos 4.000 millones de euros.
Mientras el mundo mira a EEUU, Navantia confirma un salto tecnológico con el submarino S-83; las pruebas revelan una capacidad inaudita que cambiará para siempre la defensa española
Con más de 70 metros de eslora, 2000 toneladas y un sistema que le permite cargar sus baterías bajo el agua, Alemania entrega a Israel el submarino más grande y potente construido desde la II Guerra Mundial
En una nave del astillero de Navantia en Cartagena, una sección de submarino de 12 metros de longitud y unas 400 toneladas de peso ha pasado el verano conectada a un banco de pruebas que imita la proa, la popa, la profundidad y la velocidad de un submarino en inmersión. Dentro lleva el sistema de propulsión independiente del aire, o AIP, del S-83 «Cosme García».
El 23 de septiembre, Navantia anunció que esas pruebas han terminado con éxito. Según la nota de la compañía, los ensayos «han permitido demostrar la integración, las prestaciones y las capacidades operativas del sistema en su ubicación real» antes de enviar la sección para su unión «con el resto del casco resistente».
Las pruebas habían arrancado el 16 de junio, como anunció Navantia en otra nota y como contó OKdiario a finales de junio. Lo nuevo es que la campaña está cerrada y que el sistema ha demostrado, en palabras de la empresa, «la generación de potencia para la carga de baterías en inmersión en distintas condiciones operativas».
Un submarino que fabrica su propio hidrógeno
El AIP permite a un submarino convencional, es decir, no nuclear, producir electricidad bajo el agua sin tomar aire de la superficie. Navantia lo bautizó comercialmente como BEST, siglas en inglés de Bio-Ethanol Stealth Technology.
Según la nota de septiembre, las pruebas comenzaron «con la primera carga de oxígeno líquido y bioetanol a bordo, a partir de los cuales el sistema genera el hidrógeno que alimenta la pila de combustible». Una pila de combustible es un equipo que combina hidrógeno y oxígeno para producir electricidad sin combustión.
La compañía lo presenta como un AIP de tercera generación porque «no requiere almacenar hidrógeno a bordo, sino que lo produce bajo demanda a partir de un combustible líquido». El bioetanol es un alcohol de origen vegetal.
Vídeo de Navantia de marzo de 2020 sobre el sistema AIP de los submarinos S-80 en Cartagena, anterior a las pruebas del S-83. Vídeo: NavantiaOficial
Semanas sumergido frente a un par de días
Los submarinos convencionales recargan sus baterías con motores diésel cerca de la superficie, en una maniobra conocida como snorkel. En ese momento, explicaba Navantia en 2023, «son fácilmente detectables por el enemigo y especialmente vulnerables».
Con el AIP, los S-80 tendrán «la capacidad de permanecer en inmersión durante semanas, frente al par de días habitual en submarinos convencionales equipados únicamente con baterías de plomo-ácido», según la nota. En la de las pruebas de aceptación en fábrica, de septiembre de 2023, la empresa concretó esa autonomía en «hasta tres semanas en inmersión».
Otras marinas ya usan pilas de combustible, como el submarino de la alemana TKMS que recibió Israel este verano. Navantia defiende que su sistema, «a diferencia de los equipos ya operativos en otras Marinas», genera el hidrógeno «cuando es requerido», lo que según la empresa supone «una ventaja táctica y de seguridad».
Un banco de pruebas que imita el mar
La sección del S-83 se ha probado en una instalación del astillero que la nota de junio identifica como IPS3. Navantia describe el banco como «una infraestructura singular, única en el mundo, capaz de simular tanto la proa y la popa del submarino, como condiciones reales de operación, incluyendo la cota de inmersión y la velocidad de avance».
La cota de inmersión es la profundidad a la que navega el submarino. Con esa simulación, la empresa asegura que ha podido «reproducir escenarios equivalentes a los de navegación» y que el trabajo permitirá «optimizar los plazos de las futuras pruebas del sistema en puerto».
El sistema ya había superado las pruebas de aceptación en fábrica y había demostrado, según la nota, «su capacidad para cargar las baterías del S-81», el primer submarino de la serie, que ya navega con la Armada.
«Todo ello consolida la madurez tecnológica del sistema y evidencia la capacidad de la industria nacional para la innovación, abordando desarrollos tecnológicos complejos», ha dicho el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez.
«Quiero dar la enhorabuena a todos los que han participado en este desarrollo, demostrando nuestro compromiso con las capacidades de defensa de España y con un desempeño en innovación que nos hace avanzar en autonomía estratégica y soberanía tecnológica», añadió.
Más de seis años desde la elección del sistema
En febrero de 2020, el Ministerio de Defensa eligió el sistema de Abengoa Innovación frente al de Técnicas Reunidas «por su mayor grado de desarrollo». Entonces se fijó como objetivo disponer en julio de 2021 del «primer grupo AIP validado y calificado, para su embarque en la sección 3 del submarino S-83».
Las pruebas en fábrica llegaron en septiembre de 2023, y el embarque de los equipos en el S-83 se completó en noviembre de 2024, como recogió OKdiario. Al acto asistió el director general de Armamento y Material, el almirante Aniceto Rosique Nieto.
Este verano el programa ha dado otros pasos. En julio, el S-82 «Narciso Monturiol» hizo su primera inmersión estática y el S-83 recibió tres motores generadores diésel que, «junto al motor eléctrico principal y el sistema AIP de propulsión anaeróbica», forman su sistema de propulsión, según Navantia.
«El programa S80 avanza conforme a la planificación acordada, de manera que el segundo submarino de la serie será pronto entregado», declaró entonces Domínguez.
Cuatro submarinos y 4.000 millones de euros
El programa S-80 contempla cuatro submarinos para la Armada: el S-81 «Isaac Peral», el S-82 «Narciso Monturiol», el S-83 «Cosme García» y el S-84 «Mateo García de los Reyes». Según la Revista Española de Defensa, miden 80,8 metros de eslora, desplazan unas 3.000 toneladas en inmersión y suponen una inversión estimada en 4.000 millones de euros entre 2018 y 2032.
El S-83 será el primero que lleve el AIP desde su construcción. El S-81 y el S-82, según Navantia, tienen «un diseño preparado para poder integrar esta tecnología a bordo durante su primera gran carena», que es la primera gran revisión en dique.
En la puesta a flote del S-82, en octubre de 2025, el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro Sánchez, lo resumió así: «El submarino es el elemento disuasorio por excelencia: discreto y letal. Su sola presencia contribuye al control del mar y a negar al oponente su libertad de maniobra».
En el mismo acto, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, sostuvo que «desde el principio, el programa S-80 ha dado prioridad al componente nacional» y que, por eso, «podemos decir que este es un submarino español».
Lo que estas pruebas todavía no demuestran
Los ensayos se han hecho con una sección en tierra, sobre un banco que simula el mar. La propia Navantia habla de «futuras pruebas del sistema en puerto tras la puesta a flote del S-83», y después tendrán que llegar las de navegación.
La nota no ofrece cifras de potencia, horas de funcionamiento ni autonomía alcanzada en el banco. Las «semanas» en inmersión son la capacidad prevista por la compañía, que todavía no se ha medido en una patrulla real.
Tampoco da fecha de entrega del S-83, y el programa acumula retrasos. En abril de 2022, Defensa preveía entregar los otros tres sumergibles a la Armada «entre el 2024 y 2028» y aseguraba que los dos últimos, con AIP, podrían «navegar durante semanas sin salir a la superficie»; en septiembre de 2026 el S-82 seguía, según Navantia, «realizando sus pruebas de puerto y mar».
En aquella misma nota, que recogía una visita a Cartagena, la ministra de Defensa, Margarita Robles, había dicho que «hay que ir poco a poco y siguiendo los pasos».
La nota se ha publicado en la web de Navantia el 23 de septiembre de 2026.
Crédito de la imagen: Navantia.
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