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INDUSTRIA NAVAL

Cuatro meses antes de lo previsto: Navantia bota en Ferrol la fragata Roger de Lauria, la segunda de cinco F110 que suman cerca de 9.000 empleos

Navantia botó el martes 27 de octubre en su astillero de Ferrol (A Coruña) la fragata Roger de Lauria (F112), la segunda de las cinco unidades del programa F110 para la Armada, con cuatro meses de adelanto sobre el calendario de ejecución pactado con el Ministerio de Defensa. El buque tocó el agua por primera vez a la hora de la pleamar y seguirá construyéndose a flote en el muelle del astillero hasta su entrega, prevista para 2029.

Según la nota de prensa de Navantia, la fragata sale de la grada con un grado de instalación y montaje muy superior al habitual en esta fase de la obra, igual que ocurrió con la F111 «Bonifaz», la primera de la serie. El programa en su conjunto genera cerca de 9.000 empleos a lo largo de más de diez años y reúne a unas 500 empresas de todo el país.

Pleamar en la grada 3

La F112 se ha construido en la grada 3 del astillero ferrolano, donde la plantilla, sus familias y las empresas colaboradoras vieron cómo el casco, recién bendecido por el capellán castrense, se deslizaba hacia la ría al son del himno nacional.

Retransmisión de la botadura de la fragata F112 «Roger de Lauria» en el astillero de Ferrol. Vídeo: Navantia

Al acto asistieron, entre otros, la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce, y el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Antonio Piñeiro Sánchez. Para Piñeiro, la nueva fragata «constituye el fiel reflejo de la apuesta de España por la innovación y la soberanía tecnológica», según recoge la nota de la Armada.

La madrina fue la escritora Almudena de Arteaga, descendiente directa del almirante que da nombre al buque. En su intervención explicó que esa «profunda e histórica raíz familiar» la vincula ya «de manera imperecedera» a la fragata, y deseó a su futura dotación que el barco sea siempre un «refugio seguro».

La madrina de la F112, Almudena de Arteaga, en la tribuna en el momento en que la botella se rompe contra el casco de la fragata. (Foto: Navantia)

Un almirante de la Corona de Aragón

Roger de Lauria (1245-1305) fue uno de los almirantes más destacados de la Corona de Aragón en la Edad Media. La Armada recuerda que sus victorias en Malta, Nápoles y las islas Formigues resultaron decisivas para la expansión aragonesa por el Mediterráneo y para asentar sus dominios en el sur de Italia y en Sicilia.

Más de siete siglos después de aquellas campañas, la Armada vuelve a poner su nombre en un casco. Tras la «Bonifaz» y la «Roger de Lauria» llegarán la F113 «Menéndez de Avilés», la F114 «Luis de Córdova» y la F115 «Barceló», que completarán el programa con entregas hasta 2032.

SCOMBA y un gemelo digital a bordo

Navantia presenta las F110 como buques muy digitalizados y automatizados, preparados para amenazas aéreas, de superficie y submarinas. En la Armada insisten en la caza de submarinos: las nuevas fragatas llevarán sensores acústicos avanzados y una planta propulsora diseñada para reducir la firma sonora, el ruido por el que un submarino puede detectarlas.

El cerebro del barco será SCOMBA, el sistema de combate desarrollado por la unidad de Sistemas de Navantia, que procesará en tiempo real los datos de sensores, radares y armamento. Sobre la superestructura irá un mástil integrado que, de acuerdo con la empresa, aprovecha mejor el espectro electromagnético y reduce la firma radar, o sea, cuánto se ve el barco en una pantalla enemiga.

La novedad que más destaca la compañía es el gemelo digital, una réplica virtual de la fragata alimentada por sensores y aprendizaje automático para gestionar su operación y su mantenimiento con datos. Lo completa el Sistema de Servicios Integrados, desarrollado con la Armada y la Universidad de Vigo. Las necesidades técnicas de esta clase están también detrás de la gran obra de la Base Naval de Rota para las fragatas F-110.

El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, sostiene que el programa «es símbolo de la innovación española» y que la compañía está convencida de que «será un éxito a nivel internacional como en su día lo fueron las fragatas F100». Otros países europeos preparan sus propios buques de escolta, y Alemania, por ejemplo, ha diseñado una fragata de 140 metros con 64 silos de misiles.

Bonifaz, F113 y F114 en marcha

La botadura de la F112 deja al astillero con cuatro unidades de la serie en marcha. La F111 «Bonifaz», botada en septiembre de 2025, está en fase de instalación y arranque de sistemas y empezará sus pruebas de mar en 2027, y la propia Navantia fijó su entrega para 2028, con la puesta en marcha del sistema de control de plataforma y la instalación del radar SPY-7 entre sus siguientes hitos.

La F113 tiene ya cinco bloques en grada y la F114 está en los trabajos iniciales de la nueva Fábrica Digital de Bloques. La Armada aclara que las F110 complementarán, y no sustituirán, a las cinco fragatas F100 de la clase «Álvaro de Bazán», equipadas con el sistema de combate AEGIS y orientadas sobre todo a la defensa aérea.

Eduardo Dobarro, que dirige el negocio de fragatas y buques de intervención de Navantia, abrió el acto hablando de planificación y de colaboración con Defensa y la Armada, pero sobre todo de la gente del astillero: «Esta fragata lleva la firma de miles de personas».

Motores de Cartagena, sensores de Indra

El 65 % del programa sale de proveedores nacionales, con tecnología de socios extranjeros en el resto, de acuerdo con la empresa pública. Navantia pone el núcleo de SCOMBA y el Sistema Integrado de Control de Plataforma, además de motores fabricados en sus centros de Cartagena y de la Bahía de Cádiz, e Indra firmó en su día un contrato de 150 millones de euros en sensores para las fragatas.

El contrato de las cinco unidades, cuya orden de ejecución se firmó en 2019, ascendía a 4.325 millones de euros, según Navantia. En la botadura de la «Bonifaz», la ministra Margarita Robles habló de casi 4.900 millones de euros, 1.300 empleos directos en Navantia y más de 2.000 en la industria auxiliar, hasta 5.700 con toda la cadena de suministro, según la nota del Ministerio de Defensa.

La F112 aún no tiene fecha de pruebas

Ninguna de las notas oficiales detalla cuándo saldrá a la mar la «Roger de Lauria» para sus pruebas, ni si los cuatro meses ganados en la grada adelantarán su entrega, que sigue fijada en 2029. La Armada solo indica que ahora empieza la fase de armamento y equipamiento en el muelle.

En la botadura tampoco se dio una cifra de coste actualizada, así que la última oficial sigue siendo la de 2025. Los datos de empleo y de proveedores proceden de Navantia y de Defensa, sin un desglose por fragata.

Los detalles de la botadura se han publicado en la nota de prensa de Navantia del 27 de octubre de 2026 y en la de la Armada de la misma fecha.

Crédito de la imagen: Navantia.