Del 103 al 9: la NASA confirma que el escudo térmico de Orion volvió de la Luna en Artemis II con diez veces menos grietas
El cambio de trayectoria redujo las grietas en un factor de diez y el escudo de Artemis III, con Avcoat más permeable, ya está instalado para la misión del año que viene con Luca Parmitano.
El momento más peligroso y espectacular de Artemis II: Orion fue una 'bola de fuego' a 2.800 ºC en la reentrada
La cápsula Orion del Artemis I vuelve a la Tierra con éxito tras un mes de travesía lunar
La NASA confirmó el 15 de octubre de 2026 que el escudo térmico de Orion «funcionó como se esperaba» en Artemis II. Según la nota publicada por la agencia, los ingenieros contaron solo nueve zonas con pérdida de material carbonizado en la nave que trajo de vuelta a cuatro astronautas desde la Luna, frente a las 103 que aparecieron tras Artemis I.
El análisis llega seis meses después del amerizaje del 10 de abril de 2026 en el Pacífico, frente a San Diego, cuando varios buzos de la Armada de Estados Unidos se sumergieron bajo la cápsula y fotografiaron el escudo. En su regreso, Orion alcanzó una velocidad máxima de 39 veces la del sonido. Durante la reentrada, el momento más delicado de Artemis II, soportó en el exterior más de 4.000 °F, unos 2.200 °C, mientras la cabina se mantenía en torno a los 24 °C.
El problema venía de Artemis I
El escudo de Orion es ablativo: está hecho para quemarse y desgastarse poco a poco mientras absorbe el calor de la reentrada. El material se llama Avcoat y va repartido en bloques sobre la base de la cápsula, la cara que choca primero con la atmósfera.
Tras el regreso de Artemis I en diciembre de 2022, sin tripulación, los técnicos vieron que se habían desprendido trozos de material carbonizado en muchos puntos. La NASA explicó la causa en diciembre de 2024 en una nota en español: como el Avcoat no tenía permeabilidad, los gases que se generan dentro al calentarse no encontraban salida, y la presión acumulada agrietó la capa exterior y la hizo desprenderse de forma desigual. Ocurrió sobre todo durante la llamada reentrada con rebote, una maniobra en la que la cápsula entra en la atmósfera, sale de nuevo y vuelve a entrar para frenar.
La solución fue cambiar la trayectoria
Para Artemis II, la NASA mantuvo el escudo que ya estaba fabricado y cambió la forma de volver. Acortó la distancia máxima que Orion podía recorrer entre la entrada en la atmósfera y el amerizaje, de modo que el escudo pasara menos tiempo en el rango de temperaturas en el que se produjo el fallo de Artemis I.
El equipo técnico lo resumió en un trabajo presentado en septiembre en el 16.º Ablation Workshop de Las Cruces (Nuevo México), firmado por Joseph C. Ferguson, del Centro de Investigación Ames de la NASA, y otros 28 autores. Explican que Artemis II voló una trayectoria modificada, sin la reentrada con rebote, para minimizar las condiciones que provocan grietas, y que amerizó con una pérdida de material carbonizado significativamente menor.
Según la nota de la NASA, la menor distancia permitida redujo las grietas y la pérdida de material «en un factor de diez».
Lo que encontraron los buzos y los ingenieros
Orion entró en la atmósfera a solo 192 pies, unos 58 metros, del punto previsto y amerizó a 0,59 millas, unos 950 metros, del lugar calculado. La nave venía de recorrer 694.481 millas, más de 1,1 millones de kilómetros, según la NASA, al cierre de la misión que llevó a sus cuatro astronautas alrededor de la Luna.
Las fotos de los buzos y las revisiones a bordo del buque de rescate ya apuntaban a una reducción significativa de las grietas y de la pérdida de material carbonizado respecto a Artemis I. Después, el escudo, formado por 186 bloques únicos de Avcoat, se examinó en el Centro Espacial Kennedy de Florida, y desde agosto, en el Centro de Vuelo Espacial Marshall de Huntsville (Alabama), los técnicos extraen muestras y hacen radiografías internas del material. La revisión posterior al vuelo concluyó que el comportamiento aerodinámico y térmico de Orion estuvo «en línea con las predicciones de ingeniería».
La cubierta trasera, la parte inclinada de la cápsula, está hecha de 1.300 losetas cerámicas y, según la NASA, no mostró signos de sobrecalentamiento en las ventanas, los conductos de ventilación, los propulsores ni la escotilla lateral. El tono anaranjado que se ve entre los bloques en las fotos de la inspección se debe, según la agencia, a la silicona que rellena las juntas, que contiene óxido de hierro y se vuelve rojiza tras la reentrada.
El escudo de Artemis III ya está montado
Para la próxima misión, la NASA ha modificado el propio escudo. Los nuevos bloques se fabrican para lograr uniformidad y una permeabilidad constante, de modo que los gases puedan escapar. Los técnicos instalaron el escudo de Artemis III en el Centro Espacial Kennedy a principios de julio, y los módulos de tripulación y de servicio de Orion se unieron a finales de ese mes.
Artemis III despegará el año que viene, pero no irá a la Luna. Según la NASA, se quedará en órbita baja para ensayar el encuentro y el acoplamiento con versiones de prueba de los módulos de aterrizaje de Blue Origin y SpaceX, antes de que Artemis IV intente llegar al polo sur lunar en 2028.
Viajarán los astronautas de la NASA Randy Bresnik, Frank Rubio y Andre Douglas, junto al italiano Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea, el primer astronauta de la ESA con plaza en una misión Artemis. En la nota de la ESA, Parmitano la describió como una misión de ensueño para un piloto de pruebas, con la que ayudarán a probar sistemas y desarrollar procedimientos para que las futuras tripulaciones lleguen más lejos.
Lo que todavía falta por medir
El análisis no está cerrado del todo. La NASA ha hecho escaneos láser de la superficie del escudo y aún compara esos datos con las medidas previas al vuelo para calcular cuánto material se perdió, una cifra que todavía no ha publicado.
Tampoco ha detallado el tamaño de las nueve zonas dañadas, que describe solo como «de distintos tamaños». Y la solución de Artemis II fue operativa: limitar la trayectoria, no cambiar el material.
El Avcoat más permeable tampoco ha volado todavía. Según el resumen de Ferguson y sus coautores, esa versión del material se usará a partir de Artemis III para reducir de forma sustancial la presión que se acumula dentro del escudo durante la reentrada.
El análisis se ha publicado en la web de la NASA el 15 de octubre de 2026.
Crédito de la imagen: US Navy.
Temas:
- Espacio
- NASA
- Tecnología
Lo último en Techy
-
11.618 alambres por cable y corrosión por dentro: así salvaron con aire seco los cables del puente Forth Road, que habían perdido hasta un 10 % de su resistencia
-
Del 103 al 9: la NASA confirma que el escudo térmico de Orion volvió de la Luna en Artemis II con diez veces menos grietas
-
Northrop Grumman promete abatir drones y misiles de crucero un 99,5 % más barato que con un misil: así es Raid Hunter, su cañón de 50 mm
-
En 1989 hundieron 50 toneladas de bloques de ceniza de carbón frente a Inglaterra para crear un arrecife artificial y en 3 semanas ya lo habitaban los bogavantes
-
5.148 kilómetros sin que el piloto de seguridad tocara los mandos: un avión autónomo cruza Estados Unidos de costa a costa por primera vez
Últimas noticias
-
Milei en la universidad: «Fascista estás en nuestra lista», banderas rojas, alumnos amenazados y el lema de Hamás
-
Mario Niebla entrega a León XIV la medalla de oro de la Hermandad del Rocío de la Macarena como Hermano Mayor de Honor
-
KPMG urge a las empresas a integrar la incertidumbre en sus planes estratégicos para no perder competitividad
-
El emotivo mensaje de Cristiano a Kvaratskhelia tras su lesión de ligamento cruzado ante el Barcelona
-
Carmen Planas seguirá en el Comité Ejecutivo de CEOE y como presidenta de la Comisión de RSE de la patronal nacional