Las renovables piden suprimir el impuesto del 7% a la generación eléctrica para competir con Portugal
APPA Renovables advierte que el IVPEE frena la electrificación y perjudica la competitividad frente a Portugal
Las restricciones a las renovables se duplican mientras la generación fósil sube un 27,8% en 2025
Portugal ya ha eliminado el impuesto y España no puede mantener una desventaja fiscal en un mercado acoplado

APPA Renovables reclama la eliminación del impuesto a la generación eléctrica del 7% para acelerar la electrificación y evitar que España pierda competitividad en el mercado ibérico tras la decisión de Portugal de suprimir este gravamen.
La Asociación advierte que mantener el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) contradice los objetivos climáticos del país y lastra la transición energética. El sector renovable considera urgente eliminar este impuesto a la generación eléctrica que encarece la electricidad y frena la incorporación de más renovables al mix energético nacional.
Desventaja con los lusos
Portugal eliminó el 1 de enero de 2026 su impuesto a la generación eléctrica, creando una desventaja fiscal directa para España en el mercado acoplado MIBEL. José María González Moya, Director General de APPA Renovables, ha declarado que «en España seguimos arrastrando el lastre de un impuesto que va contra los objetivos que tenemos marcados».
Para APPA Renovables el problema es evidente: las renovables representan el 25% del consumo global de energía, pero más del 55% de la electricidad española, y el impuesto generación eléctrica frena precisamente la electrificación de sectores como industria y transporte. El IVPEE, creado en 2012 durante el déficit tarifario, recauda 2.000 millones de euros anuales, pero hoy carece de justificación según el sector.
Desventaja competitiva en el MIBEL
La eliminación del gravamen en Portugal intensifica la presión sobre España para suprimir el impuesto a la generación eléctrica del 7%. En un mercado acoplado como el MIBEL, mantener este coste adicional sobre la generación implica una desventaja competitiva directa para la producción nacional frente a tecnologías situadas al otro lado de la frontera.
González Moya ha explicado que «no podemos desaprovechar nuestros magníficos recursos renovables porque elegimos tener mayores impuestos que nuestros vecinos, esto se traduce en más vertidos, más emisiones y menos competitividad».
Las simulaciones sectoriales proyectan que eliminar el IVPEE incrementaría las exportaciones netas en 7.500 GWh hacia Portugal y Francia, reduciendo los recortes de producción renovable en un 17%. La reducción del 6% en el precio del pool generaría un ahorro de 840 millones de euros anuales para los consumidores españoles.

Toques de atención de Europa
La decisión portuguesa se suma a las reiteradas llamadas de atención de la Comisión Europea, que ha instado a España a reducir la carga fiscal sobre la electricidad. El programa Action Plan for Affordable Energy presentado hace casi un año urge a descargar esa fiscalidad, que penaliza cuatro veces más la electricidad que otros consumos fósiles como el gas.
La fiscalidad eléctrica se acerca más al alcohol y el tabaco que a ningún otro tipo de energía, limitando fuertemente la electrificación. Actualmente, un hogar o industria que quiera electrificar sus consumos se enfrenta al 7% del IVPEE, más del 5% de impuesto especial, un IVA del 21% y numerosos cánones y tasas que cargan la generación renovable.
Esta elevada fiscalidad hace perder competitividad frente a los vecinos europeos e impide avanzar en la electrificación necesaria para cumplir los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Estancamiento de las renovables
España demostró gran capacidad para descarbonizar su sistema eléctrico: en 2024, la generación renovable alcanzó el 56,8% del mix. Sin embargo, en 2025 la cifra se sitúa en el 55,5%, llegando al 57,1% si se incluyen las instalaciones de autoconsumo, afirman desde el sector
Señalan que el gran reto ahora es trasladar ese liderazgo al conjunto de la economía, ya que la electricidad renovable debe sustituir consumos fósiles en industria, edificios y transporte. El PNIEC 2023-2030 marca una dirección clara: 48% de renovables sobre el uso final de la energía y 81% de energía renovable en la generación eléctrica en 2030.
Cumplir el PNIEC
«Si queremos cumplir el PNIEC, si de verdad nos creemos que podemos cambiar nuestro modelo energético y económico en cuatro años, necesitamos que la electricidad renovable sustituya consumos fósiles», señala González Moya. No tiene sentido gravar con un 7% la generación del vector que debe crecer, aparte de otros impuestos y tasas. El director de APPA advierte que sin eliminar el impuesto de generación eléctrica no hay electrificación, eficiencia ni competitividad.
El sector recuerda que el IVPEE se suma a una estructura fiscal con figuras históricas como el Impuesto Especial sobre la Electricidad (IEE), fijado en el 5,11%. Este tributo no se concibió originalmente como instrumento de transición energética, sino como sustituto recaudatorio de un recargo para financiar el coste de la minería del carbón, totalmente anacrónico cuando prácticamente no se usa este combustible fósil en el mix eléctrico español.

Inercias de décadas
La asociación subraya que parte de la fiscalidad energética arrastra inercias de décadas y debe adaptarse a un sistema eléctrico del siglo XXI, con alta penetración renovable y un objetivo ambicioso de electrificación, evitando penalizar tecnologías que ya son la base del nuevo modelo.
La recaudación del IEE está hoy cedida a las Comunidades Autónomas, lo que refuerza la necesidad de abordar cualquier modernización con visión coordinada. A esto se suma una cantidad ingente de cánones y tasas al agua, al viento e incluso al sol, que hacen perder la competitividad que brinda la energía renovable.
Crisis del sistema
Tras el cero eléctrico del 28 de abril de 2025, el sistema necesita estabilidad regulatoria y señales claras que impulsen la integración eficiente de renovables, afirma el sector. Penalizar fiscalmente la generación eléctrica va en sentido contrario: encarece el consumo electrificado, limita la demanda y complica la absorción de nueva producción renovable justo cuando el país necesita acelerar.
La altísima carga fiscal se une a los desequilibrios del sistema, que sigue incorporando elevada capacidad de generación eléctrica frente a una demanda que apenas crece. Este desequilibrio se refleja en los mercados, con precios cero, negativos y escasa participación de las renovables en los mercados de ajuste, fruto de las medidas tomadas por el operador del sistema tras el cero energético de abril.
Desaprovechamiento renovable
En 2025, las restricciones de red se han duplicado, pasando del 1,6% al 3,2%, lo que, unido a la falta de demanda y exceso de capacidad, ha supuesto que en el ejercicio pasado se desaprovechara el 18% de la capacidad de generación renovable. «En el sistema canario la pérdida del producible supera el 20% en algunas islas», advierten desde APPA Renovables.
Esta situación límite se evidencia en el mercado: el 9,2% de las horas de 2025 se han registrado a precios cero o negativos. También se aprecia en la estructura de generación: en 2025, la producción renovable apenas creció un 1,2%, pese a que la potencia instalada aumentó casi un 10%.
En paralelo, la generación fósil, principalmente de ciclos combinados de gas, se incrementó un 27,8%, elevando el precio y las emisiones asociadas. En conjunto, son pasos atrás en la transición energética que demuestran la urgencia de eliminar barreras como el impuesto a la generación eléctrica.

Consenso social y político
González Moya concluye que «existe un consenso social y político de evolución hacia los consumos eléctricos, esto debe trasladarse a una actualización de la fiscalidad: sin certidumbre sobre el futuro rumbo del país, no hay electrificación, eficiencia ni competitividad».
El sector insiste en que España no puede permitirse añadir incertidumbre a las inversiones energéticas e industriales cuando la electrificación es la vía más eficaz para incorporar más renovables y sustituir combustibles fósiles importados.