¿Quieres colaborar con la NASA? Sólo necesitas tu teléfono móvil para formar parte de su nuevo proyecto
A lo largo del próximo mes, el satélite PACE de la NASA orbitará la Tierra para fotografiar sus nubes
Este satélite estudia el intercambio de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera
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Desde hoy y hasta el próximo 15 de octubre se va a desarrollar el Reto PACE Clouds, una nueva iniciativa de la NASA que busca la colaboración de ciudadanos de todo el mundo que quieran ayudar a sus científicos. Participar es muy sencillo: tan sólo hace falta disponer de un teléfono móvil capaz de hacer fotografías del cielo.
Estas imágenes serán comparadas con las obtenidas por el satélite PACE de la agencia espacial. PACE son las siglas en inglés de Plancton, Aerosoles, Nubes y Ecosistemas Oceánicos. Dicho satélite estudia el intercambio de dióxido de carbono entre el océano y la atmósfera, así como el efecto de los aerosoles (partículas presentes en la atmósfera) sobre el fitoplancton.
A lo largo del próximo mes, PACE realizará unas 15 órbitas completas diarias alrededor de nuestro planeta para recopilar información sobre las nubes. La NASA quiere contrastar sus imágenes con las que tomarán los voluntarios desde tierra. Con ello pretende evaluar la precisión con la que el satélite mide los bordes de las nubes y la cobertura nubosa total.
Programa GLOBE
Andy Sayer, científico responsable de las investigaciones sobre la atmósfera de PACE, aclara que están interesados en observaciones del programa GLOBE —iniciativa patrocinada por la NASA para la recopilación y el análisis de datos por parte de voluntarios— que estén realizadas dentro de un intervalo de cinco minutos del sobrevuelo del satélite PACE durante el Reto PACE Clouds.
«Queremos poder identificar si cada píxel de una imagen satelital corresponde o no a una nube, porque, si está nublado, queremos determinar las propiedades de esa nube y, si no lo está, queremos determinar las propiedades de la atmósfera y de la superficie que se encuentran debajo de la nube», detalla Sayer.
«Sin embargo, es difícil determinar de manera objetiva qué tan bien funcionan las técnicas de detección de nubes, especialmente cerca de los bordes de las nubes y en situaciones en las que las nubes están fragmentadas (teniendo en cuenta que nuestros píxeles miden aproximadamente 1,2 km de ancho). Por eso, los observadores en tierra nos ayudarán a evaluar su funcionamiento», añade el científico.
Momento de la observación
Sayer necesita que las fotografías se hagan lo más cerca posible del momento en que PACE sobrevuele la ubicación de los voluntarios. El momento de la observación es fundamental, por tanto.
Por ello, desde GLOBE han publicado una serie de recomendaciones que facilitan que esta recopilación de imágenes se produzca dentro del intervalo óptimo de observación de cinco minutos. El primer paso es descargar la aplicación GLOBE Observer y configurar una alerta que nos avise cuando el satélite PACE vaya a pasar por encima de donde nos ubicamos.
Cinco minutos antes del sobrevuelo, hay que ponerse al aire libre para comenzar con la observación de nubes. Cuando ya estemos listos para recopilar datos, y no antes, debemos pulsar en la herramienta Nubes.

Seis fotografías
A continuación, llega el momento de tomar las seis fotografías de las nubes. Si se comienza la observación cinco minutos antes del sobrevuelo, las fotografías se tomarán dentro del intervalo óptimo de observación. Hay que tener en cuenta que no debemos hacer observaciones de nubes durante la noche.
GLOBE también aconseja publicar, en el pie de foto de la imagen, el tipo de teléfono o de dispositivo que se está utilizando. Esta información ayudará a determinar qué proporción del cielo aparece en cada fotografía.
Los voluntarios que hayan completado correctamente estos pasos recibirán un correo electrónico confirmándoles que su observación coincide con datos del satélite. Si han completado su observación con las seis fotografías requeridas, obtendrán además un certificado de reconocimiento. Asimismo, se otorgarán insignias adicionales a quienes mantengan una serie continua de observaciones diarias de PACE.
Aerosoles
Los voluntarios que participen estarán contribuyendo al trabajo realizado por el satélite para comprender cómo los aerosoles —desde el polvo y el humo hasta otras partículas presentes en la atmósfera— interactúan con las nubes y la radiación solar, procesos que influyen en el clima de la Tierra.
Esta línea de investigación puede mejorar los modelos utilizados para conocer el comportamiento de la atmósfera. De hecho, la NASA señala que los datos de PACE son útiles para pronosticar el tiempo, la visibilidad y la calidad del aire.

Fitoplancton
PACE también es una herramienta clave de cara al estudio del fitoplancton, el conjunto de organismos microscópicos, principalmente algas, que conforman la base de la cadena alimentaria marina y desempeñan un papel fundamental en el ciclo del carbono.
Como explican desde la NASA, el satélite puede medir la intensidad del color que emana desde la superficie oceánica terrestre, lo que a su vez sirve para localizar comunidades de fitoplancton beneficiosas para la pesca, así como las floraciones de algas que resultan nocivas para animales y humanos, y que además pueden perjudicar al turismo y a la industria pesquera.

Océano y atmósfera
Existe además una conexión especialmente interesante con la atmósfera: los aerosoles pueden favorecer el crecimiento del fitoplancton cuando estas partículas presentes en el aire acaban depositadas sobre el océano a causa, por ejemplo, de las lluvias.
Al mismo tiempo, el fitoplancton favorece la formación de nubes mediante la liberación de gases que pueden convertirse en aerosoles. PACE permite estudiar estas interacciones entre océano y atmósfera, fundamentales para comprender mejor el clima y el ciclo del carbono.