Pocos pero muy voraces: sólo el 0,22% de los incendios arrasa el 50% de la superficie quemada en España
El informe "La nueva realidad de los incendios forestales en España" de Fundación Artemisan plantea 15 medidas de prevención
El tamaño medio de los grandes incendios creció un 36% y duplica al de la década de los setenta
Cada euro invertido en prevención ahorra hasta siete en extinción, según la entidad
Los pilotos luchan contra los fuegos al límite: denuncian falta de descanso, alojamiento y comida
Los grandes incendios forestales se han convertido en uno de los mayores retos ambientales, sociales y económicos de España. Aunque representan una parte mínima del total de siniestros, concentran el grueso de la superficie arrasada y provocan los daños más graves sobre las personas, el patrimonio natural y el medio rural.
Así lo advierte la Fundación Artemisan en su informe La nueva realidad de los incendios forestales en España, más allá de la extinción: prevención y gestión del territorio, que analiza la evolución del fenómeno, identifica los desafíos de futuro y propone una estrategia basada en la prevención y la gestión activa del monte.
Los datos oficiales de la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF) son elocuentes. En el periodo 2010-2023, el tamaño medio de los grandes incendios —los que superan las 500 hectáreas— alcanzó las 2.246 hectáreas, un 36% más que en la década anterior y prácticamente el doble que en los años 70.
Menos incendios, pero mucho más destructivos
La paradoja define la nueva realidad del fuego. Entre 2010 y 2023, los grandes incendios fueron sólo el 0,22% del total de siniestros, pero concentraron el 50,5% de toda la superficie forestal quemada del país.
En cifras absolutas, hablamos de 320 grandes incendios, 718.605 hectáreas forestales calcinadas y 352,4 millones de euros en pérdidas económicas registradas en ese periodo. De media, este tipo de fuegos arrasa 51.329 hectáreas cada año.
Sus efectos van mucho más allá del monte. El informe estima unas pérdidas directas medias de 1.500 millones de euros anuales, cerca de 100.000 hectáreas afectadas al año, unas 22 megatoneladas de CO₂ emitidas y más de 10.000 personas damnificadas de forma directa cada ejercicio.
Un fuego que fabrica su propia tormenta
El comportamiento de estos incendios también ha cambiado. Los más extremos son capaces de generar su propia meteorología, con pirocúmulos —nubes de fuego similares a las de una erupción volcánica— que alcanzan varios kilómetros de altura.
A ello se suman los focos secundarios, provocados por pavesas que el viento transporta kilómetros por delante del frente principal, y saltos bruscos que llevan el fuego de la superficie a las copas de los árboles en cuestión de minutos.
Cuando coinciden temperatura superior a 30 °C, viento por encima de 30 km/h y humedad inferior al 30% —la llamada «regla del 30″—, el incendio supera con facilidad la capacidad de respuesta de los medios de extinción.
Las causas: abandono, combustible y clima extremo
El informe concluye que ningún factor explica por sí solo esta nueva realidad. El primero es el abandono progresivo del monte y de los usos tradicionales, que ha homogeneizado el paisaje y disparado la continuidad de la vegetación.
A esa despoblación se suma la acumulación de combustible vegetal tras décadas sin gestión forestal, que actúa como una masa continua e inflamable a lo largo del territorio.
El tercer vértice son las condiciones meteorológicas extremas —sequía prolongada, olas de calor y baja humedad—. Es la interacción entre clima, paisaje y actividad humana la que ha transformado el fuego.
La extinción ya no es suficiente
La entidad subraya que apagar seguirá siendo imprescindible, pero no puede ser la única respuesta. Un territorio previamente gestionado reduce la intensidad del fuego y facilita el trabajo de los servicios de extinción.
Y sale mucho más a cuenta. Según el documento, cada euro invertido en prevención ahorra hasta siete en extinción, y reconstruir un territorio quemado cuesta cinco veces más que prevenir el incendio. Además, el 90% de los fuegos tiene origen humano.
La estructura de la propiedad refuerza esa corresponsabilidad: el 72% de la superficie forestal es privada y el 28% pública, sobre un total de 27,8 millones de hectáreas, lo que convierte a los propietarios en actores clave de la prevención.
Unidades de Protección Perimetral, la gran propuesta
Entre las medidas más novedosas figura la creación de Unidades de Protección Perimetral (UPP): áreas de entre 3.000 y 5.000 hectáreas rodeadas por franjas preventivas de unos 200 metros de anchura.
Esas franjas se apoyarían en infraestructuras ya existentes —carreteras, caminos, ríos o líneas eléctricas— para compartimentar el territorio y limitar la propagación de los grandes incendios, a modo de infraestructura verde estratégica.
Las UPP se integran en un total de 15 propuestas que conforman una hoja de ruta y exigen un compromiso compartido entre administraciones, propietarios, gestores y sociedad para lograr un territorio más preparado.
Ganadería, caza y usos tradicionales como aliados
El documento reivindica la ganadería extensiva y los usos tradicionales como herramientas de prevención: el pastoreo reduce la carga de vegetación fina y crea discontinuidades naturales que frenan el fuego.
También destaca el papel de la actividad cinegética, que aporta 320 millones de euros anuales en gestión y conservación del territorio —desbroces, cortafuegos, caminos y puntos de agua—, según datos de Fundación Artemisan y Deloitte referidos a 2023.
Casos de éxito
El informe recoge, además, casos de éxito que ya funcionan: las dehesas extremeñas, los mosaicos agroforestales de Cataluña o las brigadas rurales y acuerdos de custodia del territorio en Portugal.
La conclusión de la Fundación es clara: hay que superar la visión que contrapone conservación y actividad económica en el medio rural y avanzar hacia un modelo en el que producción, conservación y prevención formen parte de una misma estrategia territorial. Porque el territorio que gestionemos hoy definirá el fuego al que nos enfrentemos mañana.
Lo último en OKGREEN
-
Edadismo en la economía verde: los mayores de 50 apenas acceden a un mercado de 560.000 nuevos empleos
-
Sorpresa entre los científicos: el regreso del lobo y el corzo esconde el declive de pájaros e insectos
-
La fórmula para crear casi 50.000 empleos en España: coches de empresa eléctricos fabricados en Europa
-
Del atún rojo al pez limón: la acuicultura española apuesta por especies de alto valor marcando nuevos récords
-
Las aerolíneas avisan: las exigencias verdes de Europa encarecerán los billetes de avión si no hay ayudas
Últimas noticias
-
La psicología dice que las personas que prefieren leer libros en papel en lugar de en digital no son más clásicas: en realidad retienen mejor la información y la cronología del texto
-
Última hora de las elecciones generales del 29-N y actualidad política hoy | Se acaba el plazo del Tribunal Supremo para entregar las listas de la Ley de Nietos
-
Un peluquero revela los 5 cortes de pelo que más favorecen a las mujeres de más de 50 años: «El largo, por encima de la clavícula»
-
694 millones de dólares y más de Mach 5: EEUU pasa a fabricar en serie el misil hipersónico ARRW que se lanza desde el ala de un B-52
-
Por qué Barcelona y Real Madrid no juegan la primera ronda de la Copa del Rey: cuándo será su primer partido