La Comunidad de Madrid aumenta un 40% su Plan de Impulso Forestal con una inversión de 160 millones
Madrid pone en marcha 45 medidas que elevan su apuesta forestal a 160 millones hasta 2030
El aprovechamiento maderero se multiplica por 20, hasta 357.333 m³ y 4,1 millones de euros

El Plan de Impulso Forestal Madrid Forestal 2026-2030 supone un incremento del 40% en la inversión pública destinada a los terrenos forestales de la región. El presupuesto pasa de los 114,1 millones de euros ejecutados entre 2021 y 2025 a 159,7 millones para los próximos cinco años, con el objetivo de reforzar la prevención de incendios y la conservación de los bosques madrileños.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, presentó la iniciativa el 13 de marzo en la sede de la Fundación Canal de Madrid. El plan articula diez ejes y 45 propuestas concretas que abarcan normativa, gestión, conservación, innovación, formación y gobernanza.
Dehesas y ganadería extensiva
Uno de los pilares del Plan de Impulso Forestal es la protección de las dehesas, ecosistemas clave para afrontar fenómenos climatológicos adversos. Para ello, se impulsará la recuperación del arbolado mediante plantaciones, podas y cercados, y se facilitará el tránsito de los rebaños a través de guardaganados y mangas de manejo.
La ganadería extensiva desempeña un papel fundamental en la conservación de los montes madrileños, por lo que también se instalarán abrevaderos, naves, cobertizos y majadas para que las explotaciones puedan mantenerse en el entorno natural. Esta apuesta por la integración entre paisaje y actividad ganadera refuerza la resiliencia del ecosistema frente al cambio climático.

Freno a la erosión
El plan también contempla la recuperación de ecosistemas en zonas con alto riesgo de erosión durante episodios meteorológicos extremos. Las actuaciones incluyen la revegetación de laderas, la restauración de barrancos y la corrección de cauces, además de mejoras en la infiltración del agua para favorecer la recarga de acuíferos.
Estas intervenciones apuntan a reducir la vulnerabilidad del territorio madrileño ante fenómenos como las lluvias torrenciales o las sequías prolongadas. La restauración hidrológica se convierte así en un eje transversal de la estrategia regional.
IA al servicio del bosque
La inteligencia artificial (IA) se incorpora como herramienta estratégica para automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y generar modelos predictivos que optimicen la gestión forestal. Con este fin, se desarrollará un Sistema de Información Forestal que ayudará a gestores y propietarios privados a tomar decisiones basadas en datos reales.
Junto a la IA, se pondrá en marcha una Red de Estaciones Meteorológicas en terreno forestal, complementada con sensores remotos, imágenes satelitales y drones combinados con observación de campo. Esta infraestructura formará parte del nuevo sistema de alerta temprana sobre el estado de las masas vegetales.

Alerta temprana
Madrid cuenta con más de 420.000 hectáreas boscosas y una cubierta arbolada de 227.019 hectáreas, una extensión que influye directamente en la frecuencia y gravedad de los incendios y en la aparición de plagas. El nuevo sistema detectará signos de deterioro, enfermedades y estrés hídrico para permitir una actuación rápida antes de que los problemas escalen.
Los trabajos de selvicultura previstos en el Plan de Impulso Forestal mejorarán los ecosistemas protegidos y el acondicionamiento de las cabeceras de los ríos. Las intervenciones reducirán la biomasa combustible y generarán fajas naturales que prevengan la propagación de incendios, al tiempo que faciliten las labores de extinción.
Cortafuegos y planes municipales
El plan contempla la creación de áreas cortafuegos en puntos estratégicamente diseñados para interrumpir la continuidad del material vegetal inflamable. Estas barreras físicas se adaptarán a la topografía, el tipo de vegetación y los usos del suelo de cada zona.
La Comunidad de Madrid también prestará apoyo a los ayuntamientos de zonas urbanoforestales para que desarrollen sus propios Planes Municipales de Incendios Forestales (PAMIF). Este acompañamiento institucional busca reforzar la capacidad local de respuesta ante el fuego.

Multiplicación del aprovechamiento maderero
Una de las cifras más llamativas del Plan de Impulso Forestal es la multiplicación por 20 del aprovechamiento maderero. Si en la pasada legislatura se pusieron en el mercado 18.504 m³ de madera con ingresos de 510.045 euros, el nuevo plan aspira a movilizar 357.333 m³ que generarán 4,1 millones de euros hasta finales de 2026.
Para lograrlo, se creará una red de oficinas comarcales que asesorarán a los propietarios privados en aspectos técnicos y económicos. El uso del leño también se extenderá a la construcción, con aplicaciones en mobiliario urbano, pasarelas, elementos de sombra y pavimentos, lo que abre nuevas salidas comerciales para el sector.
El plan incorpora, además, mejoras en las áreas recreativas de los montes para fomentar un uso público ordenado del patrimonio forestal. La combinación de conservación, aprovechamiento sostenible y acceso ciudadano define el espíritu integral de una estrategia que sitúa a Madrid como referente en gestión forestal dentro de España.