biodiversidad Avispa gigante

Ni es una avispa asiática ni tampoco resulta peligrosa: así es el himenóptero más grande de Europa

Hasta seis centímetros de tamaño puede alcanzar la avispa mamut

La avispa asiática es una especie invasora que se alimenta de abejas y otros insectos

Así es la avispa que puede beber alcohol y jamás tiene resaca

Avispa reposando sobre una planta.
Avispa reposando sobre una planta.

Las avispas no se encuentran precisamente entre las criaturas más queridas del reino animal. Ciertamente, sus dolorosas picaduras y su agresividad no contribuyen a que las tengamos aprecio. Pero estos inconvenientes no excluyen el hecho de que estamos ante unos insectos himenópteros —como sus parientes, las abejas— verdaderamente sorprendentes.

Entre las decenas de miles de especies que existen, una de las más increíbles es la avispa mamut (Regiscolia maculata), que destaca principalmente por su enorme tamaño, que puede alcanzar los seis centímetros. Hay que tener en cuenta que la mayoría de las avispas apenas sobrepasan los dos centímetros.

A pesar de esta intimidante apariencia, hablamos de un animal prácticamente inofensivo que no suele atacar a los humanos salvo que se le moleste con insistencia. Además, sus picaduras no son nada habituales y, en personas sin alergia al veneno de los himenópteros, suelen provocar únicamente dolor e inflamación local, sin consecuencias graves.

Viral en redes

Recientemente, el creador de contenido Ernesto Montoya, conocido como Vieja Tierra en redes sociales, mostraba, en un vídeo, imágenes de una avispa mamut que había sido encontrada muerta en una piscina. El contenido se ha hecho viral debido a las dimensiones del insecto.

«Es el himenóptero más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo. La gente suele confundirla con el avispón europeo o con la ya famosa avispa asiática Vespa velutina, pero no tiene nada que ver», destaca Montoya.

Avispa mamut. Foto: Mónica Moreno.
Avispa mamut. Foto: Mónica Moreno.

Delicado ciclo biológico

Las avispas mamut se encuentran en claro declive debido a que su ciclo biológico es bastante delicado. «No hacen nidos ni panales, porque no son una especie gregaria, sino que suelen ser bastante solitarias», asegura Vieja Tierra.

Su compleja manera de reproducirse requiere parasitar a otra especie. Como explica Montoya, lo que hace este gigantesco himenóptero es buscar bajo tierra larvas de escarabajo rinoceronte y de otros coleópteros. Tras conseguir su objetivo, inmoviliza a la larva con una picadura para, a continuación, depositar en ella un único huevo.

«La larva de la avispa permanece adherida al escarabajo y se lo va comiendo lentamente hasta construir un capullo, del que emergerá una nueva avispa cuando el proceso de metamorfosis esté listo y el escarabajo esté más seco ya que una mojama», relata el creador de contenidos.

Vegetariana

Debido a que las poblaciones de grandes escarabajos están disminuyendo, las avispas mamut lo tienen cada vez más difícil para reproducirse, lamenta Montoya, que también explica otra curiosidad más de este animal.

Aunque en su fase larvaria es parasitoide, «cuando es adulta se vuelve vegetariana, porque se alimenta puramente de néctar y de polen», afirma Vieja Tierra.

Avispa asiática

Como destaca el creador de contenido, muchas personas confunden a la avispa mamut con la avispa asiática.  Pero lo cierto es que ambas son especies muy diferentes: las mamut poseen un cuerpo robusto de color negro con cuatro grandes manchas amarillas en el abdomen y unas alas de tonalidad ámbar oscura.

En cambio, el cuerpo de las asiáticas es predominantemente oscuro, con una única banda anaranjada en el abdomen y las características patas con el extremo amarillo que permiten identificarla con facilidad.

Tamaños

El tamaño también difiere, aunque con importantes matices. En el caso de las mamut, las hembras tienen una longitud de entre 4 a 5 centímetros, aunque pueden llegar a los seis, mientras que los machos son considerablemente más pequeños (2 a 3 centímetros).

La avispa asiática, por su parte, suele medir entre 2 y 3 centímetros en el caso de las obreras y alrededor de 3 centímetros en las reinas. Es decir, son muy similares en envergadura a los machos mamut, lo que contribuye a que ambas especies se confundan con frecuencia.

Las diferencias no son únicamente físicas. Mientras la avispa mamut vive en solitario y apenas interactúa con las personas, la avispa asiática forma colonias que pueden albergar miles de individuos y construye grandes nidos en árboles, edificios o estructuras elevadas.

Nido de avispas asiáticas.
Nido de avispas asiáticas.

Especie invasora

Pero quizá la mayor diferencia entre ambas es que la avispa mamut es una especie autóctona de España, mientras que la avispa asiática es una especie exótica invasora introducida accidentalmente en Europa a comienzos de este siglo.

Como ocurre con muchas especies invasoras, su expansión supone un problema para la biodiversidad y para determinadas actividades económicas. La avispa asiática captura abejas melíferas para alimentar a sus larvas, por lo que puede debilitar las colmenas y ocasionar importantes pérdidas al sector apícola.

También se ven afectados otros insectos polinizadores que igualmente le sirven de alimento, con el consiguiente impacto para la polinización y el propio funcionamiento de los ecosistemas.

Picaduras de asiáticas

En condiciones normales, la avispa asiática no busca atacar a las personas cuando está lejos de su nido. El mayor riesgo aparece si alguien se aproxima demasiado a una colonia o intenta manipular un nido, ya que entonces puede responder de forma defensiva y producir múltiples picaduras.

Si una persona recibe una picadura, las recomendaciones sanitarias pasan por lavar la zona con agua y jabón, aplicar frío local mediante una compresa o hielo envuelto en un paño y vigilar la aparición de síntomas de reacción alérgica.

En caso de dificultad para respirar, hinchazón generalizada, mareos, pérdida de conocimiento o cualquier signo compatible con una anafilaxia, debe solicitarse asistencia médica urgente de inmediato. También es recomendable acudir a un centro sanitario cuando se producen múltiples picaduras o estas afectan a zonas especialmente sensibles, como la boca o la garganta.