Electricidad Megaproyecto de Iberdrola

Iberdrola pone en marcha su primer megaproyecto eólico-hidráulico de la Península Ibérica

El parque Tâmega Norte, con 27 aerogeneradores de 7,2 MW, genera 414 GWh al año en Portugal

La inversión en los dos parques del Complejo del Tâmega asciende a 346 millones de euros

El complejo evitará más de 230.000 toneladas de CO₂ al año, equivalentes a 100.000 vehículos

iberdrola megaproyecto
Las instalaciones formarán parte del primer desarrollo híbrido eólico-hidráulico conectado a la red en la península Ibérica
Antonio Quilis
  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

Iberdrola ha iniciado la puesta en marcha del parque eólico Tâmega Norte, el primero de los dos que integran el megaproyecto eólico-hidráulico del Complejo del Tâmega, ubicado entre Braga y Vila Real, en el norte de Portugal.

El complejo es el primer desarrollo híbrido eólico-hidráulico conectado a la red en la Península Ibérica, consolidando así la continuada apuesta de la compañía por las energías renovables.

El megaproyecto del Tâmega consta de dos parques eólicos, norte y sur, unidos a un gran sistema hidroeléctrico de almacenamiento por bombeo. Esta combinación permite que ambas tecnologías se complementen y sean capaces de almacenar energía para liberarla cuando el sistema eléctrico lo demanda.

Primer híbrido ibérico

Desde el punto de vista técnico, la hibridación facilita compartir infraestructuras de conexión a red y reducir el impacto ambiental. La solución mejora también la estabilidad del sistema eléctrico y acelera la electrificación de la economía portuguesa y del conjunto ibérico.

Iberdrola refuerza así su liderazgo en renovables con un proyecto que representa un modelo replicable de integración tecnológica: energía eólica que genera cuando sopla el viento y energía hidráulica que almacena y libera en función de la demanda.

195 MW y 27 aerogeneradores

Tâmega Norte contará con una potencia de 195 MW, repartida en 27 aerogeneradores Vestas de última generación, de 7,2 MW y 172 metros de rotor. Eso lo convierte en uno de los proyectos onshore con los equipos de mayor potencia instalados hasta la fecha por la compañía en la Península Ibérica.

Su producción estimada asciende a 414 GWh anuales, suficientes para abastecer a cientos de miles de hogares. La ejecución de la obra supuso un desafío por las condiciones meteorológicas y ambientales ligadas a la época de reproducción de algunas especies, lo que influyó en el cronograma de los meses de primavera-verano.

Impacto en el empleo local

Durante los picos de construcción del parque, la obra movilizó en torno a 150 personas, incluyendo personal de transporte, instalación y grúas, técnicos de salud y medio ambiente (HSE), supervisión externa y especialistas de Vestas.

Para su desarrollo se ha contado con una gran participación de proveedores internacionales y nacionales, incluyendo a Haizea Wind, grupo vasco especializado en el diseño, fabricación y montaje de estructuras metálicas y componentes fundidos para la industria eólica, a través de su filial HaizeaTecnoaranda, como proveedor de Vestas, compañía de Dinamarca líder en suministro de aerogeneradores

parque eolico Támega
Aerogenerador en el parque eólico del Tâmega

346 millones de inversión

La inversión total del megaproyecto asciende a 346 millones de euros en Totex: 237 millones corresponden a Tâmega Norte y 109 millones a Tâmega Sur, este último todavía en construcción con una producción estimada de 185 GWh anuales.

La evacuación de la energía se realizará aprovechando las infraestructuras existentes del complejo. La conexión a la red se realiza a través del nudo de Red Eléctrica Nacional (REN) en Ribeira de Pena: el parque norte desde la subestación de Daivões y el sur desde Gouvães.

Financiación europea y noruega

El complejo cuenta con financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y la participación del fondo soberano Norges Bank, que pasará a controlar el 49% del proyecto una vez entre en funcionamiento. Se trata de una estructura financiera que combina capital institucional europeo y nórdico bajo el paraguas de Iberdrola.

Este modelo de alianza refleja la creciente atracción de los grandes fondos de inversión hacia los activos renovables con respaldo tecnológico sólido y contrato de largo plazo garantizado.

230.000 toneladas de CO₂ evitadas

Los dos parques eólicos del Tâmega evitarán la emisión de más de 230.000 toneladas de CO₂ al año, una cifra equivalente a las emisiones anuales de aproximadamente 100.000 vehículos. El proyecto se ha desarrollado cumpliendo estrictamente todas las condicionantes definidas en el licenciamiento ambiental.

Iberdrola implementa medidas preventivas, correctoras y compensatorias, así como programas continuos de monitorización para que el impacto ambiental y socioeconómico sea el menor posible durante toda la vida útil del complejo.

La tecnología BladeLifter

Uno de los elementos más singulares del megaproyecto ha sido la utilización de la tecnología BladeLifter para el transporte de las palas. La complejidad no reside sólo en la longitud de estas, sino en el entorno: curvas cerradas y tramos pronunciados de carretera en la montaña portuguesa.

iberdrola aerogeneradores portugal
Transporte por carretera de las palas. (Foto: Iberdrola).

El BladeLifter ha permitido elevar la pala entre 25 y 30 grados para facilitar el paso por carreteras estrechas sin necesidad de ensanchar caminos ni ejecutar grandes obras civiles. Esta solución reduce el impacto en áreas rurales y evita intervenciones innecesarias en el paisaje.

Tres profesionales, un sólo cerebro

Cada camión requiere tres profesionales que trabajan en perfecta coordinación, apoyada en todo momento por comunicación continua mediante radio. Uno conduce, otro controla la rotación y la inclinación de la pala —capaz de girar 360 grados sobre sí misma— y un tercero supervisa la nivelación y la estabilización del conjunto.

Desde Iberdrola destacan que el éxito de este modelo de transporte radica en la experiencia acumulada de los equipos técnicos, cuya especialización resulta imprescindible para maniobrar con precisión en un entorno de alta exigencia logística y ambiental.