Galicia baraja la prealerta por sequía mientras la Xunta pide un consumo racional de agua
El presidente pide un uso racional del agua ante el calor intenso y la falta de lluvias
La prealerta solo podría declararse en la demarcación Galicia-Costa, competencia autonómica
Crece la preocupación entre los expertos por la sequía, aunque los embalses españoles están al 83,5% de su capacidad

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha afirmado este lunes que no descarta declarar la prealerta por sequía «en algún momento» en las zonas de cuenca de competencia autonómica. El aviso llega acompañado de un llamamiento directo a la población.
A preguntas de la prensa tras el Consello, Rueda ha señalado que Galicia atraviesa jornadas de calor «intenso». Por ello ha pedido precaución a los colectivos más sensibles, como las personas mayores.
«Veremos cómo evoluciona el tiempo en estos días», ha remarcado el mandatario, que ha reconocido que no se prevén precipitaciones a corto plazo en la comunidad.
Sin lluvias a la vista
El contexto meteorológico respalda la advertencia. Este mismo lunes los termómetros han rozado los 40 grados en Ribas de Sil, una de las zonas más castigadas por la ola de calor que atraviesa Galicia estos días.
Rueda ha vinculado directamente estas temperaturas con dos consecuencias inmediatas: los incendios forestales y la sequía. Ambos fenómenos, ha explicado, están estrechamente relacionados con la falta de agua y el calor sostenido.
En cuanto al riesgo de fuego, el presidente ha destacado que los últimos días han sido «relativamente tranquilos», con pocos incendios y todos ellos controlados con diligencia por los servicios de extinción.

Cuatro fases de sequía
La eventual prealerta sólo podría aplicarse en las zonas de cuenca donde la Xunta tiene competencia, es decir, en la demarcación hidrográfica Galicia-Costa. La cuenca Miño-Sil depende del Gobierno central.
El protocolo autonómico contempla fases de gravedad progresiva: normalidad, prealerta, alerta y emergencia, activadas en función de indicadores de precipitación, caudales, niveles de embalses y calidad del agua.
Declarar la prealerta supondría intensificar el seguimiento técnico de ríos y embalses, además de trasladar un mensaje explícito a la ciudadanía para moderar el consumo doméstico de agua.
Municipios ya en prealerta
Mientras la Xunta valora el paso a prealerta, algunos concellos se han adelantado. Es el caso de Baiona, que ya ha prohibido regar jardines, llenar piscinas, realizar baldeos y lavar coches ante la falta de lluvias.
Este tipo de medidas locales suelen anticiparse a las decisiones autonómicas cuando los embalses o caudales que abastecen a un municipio concreto muestran signos de tensión antes que el conjunto de la demarcación.
Fallecimientos por calor
El caso gallego se enmarca además en un contexto sanitario delicado: la comunidad ha registrado ya varias muertes atribuibles al calor en los primeros días de julio, lo que refuerza la llamada a la prudencia.
Rueda ha insistido en que la prioridad, más allá de la gestión hídrica, es proteger a los colectivos vulnerables durante estos días de temperaturas extremas, especialmente a las personas mayores o con patologías previas.
El presidente ha cerrado su intervención reiterando el mensaje central: un uso «racional» y prudente del agua, aplicable tanto a hogares como a comunidades de vecinos, mientras se confirma si la sequía obliga finalmente a decretar la prealerta.