Fundación Renovables advierte que alargar la vida de Almaraz lastrará el desarrollo de las renovables
El informe, con condiciones, no obliga al Gobierno a alargar la vida de la central hasta 2030, según la fundación
La Fundación Renovables reclama mantener el cierre de 2027 y 2028 para no arriesgar el PNIEC
El Consejo de Seguridad Nuclear avala la prórroga de la central de Almaraz hasta 2030

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha informado favorablemente, con condiciones, la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), aplicable a sus dos unidades. La decisión abre la puerta a que la planta extremeña pueda seguir operando hasta 2030, tres años más de lo previsto para el reactor I.
El dictamen se traslada ahora al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), que podrá tomar una decisión informada sobre la renovación solicitada por el titular de la central. La última palabra, insiste el propio CSN, sigue correspondiendo al Gobierno.
Poco después de conocerse el informe, la Fundación Renovables reclamó al Ejecutivo el mantener el calendario de cierre acordado. La organización, de carácter progresista, recuerda que el dictamen del CSN no es un pronunciamiento político, sino un estudio técnico centrado exclusivamente en la seguridad de la instalación.
Informe favorable no vinculante
El propio CSN precisa que sus informes preceptivos solo son vinculantes cuando son negativos, o cuando fijan límites y condiciones concretos. Al ser favorable, el dictamen no obliga en ningún caso al Gobierno a autorizar la ampliación de vida de Almaraz, un matiz que la Fundación Renovables subraya como el núcleo de su reclamación: la decisión sobre el calendario sigue siendo puramente política.
El informe se sustenta en 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas del propio CSN, que han analizado el envejecimiento de estructuras y componentes de seguridad, el plan de gestión de vida de la central y la calificación ambiental de sus equipos, además del grado de cumplimiento de la revisión periódica de seguridad que sirvió de base a la renovación vigente de 2020.
El regulador también evaluó la capacidad de gestión del combustible gastado hasta 2030 y concluyó que, con la incorporación del almacén temporal ATI-100 proyectado para la instalación, existe solución suficiente para su almacenamiento. Como condición adicional, exige al titular mantener una dotación mínima de personal de seguridad para el periodo 2028-2030.

El aval técnico del CSN
En la práctica, el informe mantiene los límites y condiciones de la autorización actual, con dos matices —uno sobre el alcance temporal de la renovación y otro de actualización documental— y esa única condición nueva sobre personal de seguridad. La solicitud de prórroga fue presentada en 2025 por Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), participada por Iberdrola, Endesa y Naturgy, y el titular remitió al CSN la documentación requerida entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.
Ambas unidades tienen hoy la explotación autorizada hasta el 1 de noviembre de 2027 (Almaraz I) y el 31 de octubre de 2028 (Almaraz II), fechas fijadas en el calendario de cierre nuclear pactado en 2019 entre el Gobierno, las eléctricas propietarias y Enresa, y alineado con los objetivos del PNIEC. Si el Ejecutivo autorizase finalmente la prórroga hasta 2030, el cierre de Almaraz se solaparía con el ya previsto ese mismo año para Ascó I y Cofrentes, lo que obligaría a prescindir de golpe de más de 4 GW de potencia.
La Fundación Renovables, junto con la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y el Barcelona School of Economics (BSE) del Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), ha publicado en el último año informes independientes que acreditan que estirar el calendario impedirá alcanzar el 81% de generación renovable en 2030. Un estudio de la URJC firmado por el profesor Eloy Sanz calcula que la prórroga retrasaría hasta 26.000 millones de euros de inversión en renovables y almacenamiento, además de sumar entre 5,8 y 12,3 millones de toneladas adicionales de CO₂ equivalente.
Más de 26.000 millones en juego
La decisión también tendrá, según la Fundación, consecuencias económicas directas para las familias. La tasa Enresa, destinada a financiar la gestión de los residuos radiactivos, arrastra ya un déficit superior a los 5.000 millones de euros con el calendario actual. Modificarlo, advierte la organización, agravaría ese agujero al acumularse más horas de precios cero o negativo en el mercado mayorista, lo que reduciría la recaudación de la tasa y trasladaría el riesgo al erario y a la factura de los consumidores.
Para la Fundación Renovables, la petición al CSN de que emitiera este informe era una señal prejuzgada, sujeta a los intereses de las propietarias de la central. Alargar su vida útil, remacha la organización, supone echar por tierra la política energética de la última década y trasladar una mayor deuda ambiental y económica a las futuras generaciones.

Reacción de Foro Nuclear
Por su parte, tras la publicación del dictamen, Foro Nuclear también ha reaccionado con un comunicado en el que expresa que «valora positivamente el informe del CSN.
Desde Foro Nuclear se apunta a que «esta evaluación reconoce la excelencia operativa de la central, las inversiones realizadas y el compromiso de sus profesionales, y constituye un elemento clave para que el Gobierno autorice su funcionamiento hasta 2030».
Foro Nuclear valora positivamente el informe del Consejo de Seguridad Nuclear, que «acredita que la central nuclear de Almaraz reúne las condiciones necesarias para seguir operando con seguridad hasta junio de 2030».
Decisión del MITECO
Añade la entidad que «el criterio del organismo regulador, riguroso e independiente, debe constituir un elemento esencial en la decisión que corresponde adoptar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico».
Concluye el comunicado de Foro Nuclear que «esta valoración es coherente con el sólido historial operativo de la instalación, con la revisión periódica de seguridad vigente y con su reconocimiento internacional. En 2025, Almaraz revalidó la máxima calificación otorgada por la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), situándose así entre las centrales nucleares mejor valoradas del mundo por seguridad, fiabilidad y excelencia operativa.