España seguirá teniendo los precios de autobús más caros de Europa con el nuevo mapa de Óscar Puente
El nuevo mapa de autobuses dispara los precios un 41,5% en corredores como Madrid-Toledo, según #ViajaMásEnAutobús
Viajar en autobús de Madrid a Badajoz costará más caro que ir hasta Lisboa
Alemania y Francia cobran hasta un 24,4% menos por kilómetro que el nuevo mapa español
Entregan 38.000 firmas a Óscar Puente para que viajar en autobús sea más barato y sostenible

La iniciativa #ViajaMásEnAutobús ha cargado con dureza contra el nuevo mapa concesional de transporte por carretera presentado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
A juicio de esta plataforma, la nueva propuesta del ministro Óscar Puente no corrige los problemas históricos del sistema, sino que los agrava y perpetúa a España como el país europeo donde más se paga por viajar en autobús.
El movimiento sectorial, que agrupa a actores comprometidos con la transformación del transporte de viajeros por carretera, ha analizado en profundidad el nuevo mapa, compuesto por 34 corredores. Pese a las subvenciones estatales, que superan los 70 millones de euros para 10 de esos corredores, España sigue arrastrando precios elevados.
Corredores más caros
Al comparar la media actual del sistema estatal —0,079885 euros por viajero-kilómetro— con el precio medio de cada corredor al final del contrato, los datos son contundentes. Teruel-Castellón-Barcelona y Madrid-Toledo se sitúan un 18,9% por encima de esa media, seguidos de Burgos-Soria-Zaragoza, con un 18,4% más.
La diferencia se dispara si la comparación se hace con la nueva media estatal, de 0,06715 €/viaj-km. Bajo ese parámetro, Teruel-Castellón-Barcelona y Madrid-Toledo escalan hasta un 41,5% por encima de la media, con Burgos-Soria-Zaragoza (40,8%), Murcia-Almería (33,9%) y Madrid-Toledo-Badajoz (30,2%) también muy destacados.
España sigue liderando el ranking de precios incluso con este nuevo escenario. Alemania y Francia, con un coste de vida superior al español, presentan un precio medio por kilómetro un 19,9% y un 24,4% más bajo, respectivamente, que la media del nuevo mapa.
Europa, mucho más barata
El caso más llamativo es el de Portugal. Pese a la cercanía geográfica, el país luso registra un precio un 81,5% inferior al planteado por el Gobierno de Pedro Sánchez para sus nuevos corredores.
«El nuevo mapa concesional es una oportunidad perdida: introduce más complejidad y más gasto público, pero no resuelve el principal problema, que es que los ciudadanos siguen pagando demasiado por viajar en autobús», señalan desde la iniciativa. La comparación no puede ser más elocuente: los viajeros seguirán pagando más por ir de Madrid a Badajoz que de Madrid a Lisboa, a pesar de tratarse de un trayecto mucho más largo.
Más allá del precio, #ViajaMásEnAutobús también alerta de la falta de claridad sobre las compensaciones públicas. El nuevo modelo introduce, por primera vez, un esquema explícito de subvenciones para determinados corredores, pero esa transparencia no llega a otras ayudas ya existentes.

Ayudas sin encaje
Programas como la gratuidad, los descuentos o el Abono Joven y el Abono Único quedan fuera de ese equilibrio económico. Los anteproyectos obligan a los operadores a asumir descuentos estatales sin integrarlos con claridad en los contratos, lo que genera incertidumbre entre quienes deben licitar los nuevos corredores.
El sector también teme la judicialización de los nuevos pliegos. Como precedente, cita el corredor Bilbao-Castro Urdiales, cuya licitación fue suspendida cautelarmente por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales tras un recurso de la empresa Lictrain, antes incluso de que se publicara el mapa completo.
Esta situación, según la iniciativa, confirma problemas estructurales ya señalados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su informe sobre los pliegos tipo del transporte regular de viajeros. El organismo apunta a la falta de división en lotes y a las ventajas de los operadores incumbentes.
El aviso de la CNMC
La CNMC también critica el mantenimiento de la reserva concesional general, que, recuerda, solo debería aplicarse cuando el mercado no garantice precios, conectividad, calidad o frecuencia adecuados. El regulador recomienda abrir a la competencia las rutas de más de 100 kilómetros y corregir la excesiva duración de los contratos.
«Estos son claros indicios de la fragilidad del sistema concesional, que aboga por la modernidad y la capacidad de respuesta a la demanda de los ciudadanos al mismo tiempo que mantiene una visión de hace más de 100 años sobre lo que debe ser el transporte de viajeros por carretera en España, alejada del enfoque europeo», señalan desde la iniciativa.
El movimiento recuerda, además, que está pendiente ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la autorización para crear una ruta internacional con cabotaje entre Madrid y Tréveris (Alemania). España rechazó la propuesta del regulador alemán pese a que la normativa comunitaria permite ese tipo de paradas.

Pulso con Bruselas
Si esa autorización prospera, las exclusividades de los actuales concesionarios quedarían debilitadas frente al derecho europeo. #ViajaMásEnAutobús considera este pulso una prueba más de que el modelo español se aleja de la lógica de apertura ya aplicada en otros países.
Como alternativa, la iniciativa reclama un modelo de autobús más intermodal y menos radial, que conecte áreas metropolitanas y municipios sin depender de las grandes ciudades. También propone aprovechar al máximo las líneas internacionales —mediante cabotaje, al amparo del Reglamento (CE) 1073/2009— y la venta de plazas sobrantes para grupos o eventos, medidas que reforzarían la cohesión territorial entre el mundo urbano y el rural.