Enero rompió récords: el quinto más cálido a nivel mundial con una Europa congelada
La temperatura global alcanzó 12,95 ºC mientras Europa registró -2,34 ºC, marcando extremos históricos
España podría completar tercer invierno consecutivo sin olas de frío, algo sin precedentes en AEMET

El pasado mes de enero se posicionó como el quinto mes de enero más cálido registrado a nivel mundial desde 1950, con una temperatura media del aire en la superficie de 12,95 ºC, lo que representa 0,51 ºC por encima del promedio habitual.
Sin embargo, el continente europeo vivió la cara opuesta de esta realidad climática. La temperatura media sobre tierra firme europea alcanzó -2,34 ºC, es decir, 1,63 ºC por debajo de la media, convirtiéndose en el enero más frío que experimenta Europa desde 2010, según reveló este martes el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S).
Un inicio de 2026 con fenómenos extremos
El balance mensual, implementado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM), advierte que el arranque de 2026 quedó marcado por fenómenos meteorológicos extremos que afectaron simultáneamente a ambos hemisferios del planeta.
El informe documenta contrastes térmicos sin precedentes que evidencian la creciente volatilidad del sistema climático global, con episodios de frío extremo en algunas zonas y calor récord en otras. Estos datos confirman que enero 2026 estuvo 1,47 ºC por encima del promedio estimado de 1850-1900, utilizado para definir el nivel preindustrial.

España sin olas de frío
A pesar del frío registrado en Europa, España podría completar su tercer invierno consecutivo sin olas de frío oficiales, algo sin precedentes desde que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) comenzó a registrar estos fenómenos en 1975.
Aunque el país experimentó temperaturas bajas durante enero 2026, con mínimas que alcanzaron los -11,2 ºC en Molina de Aragón (Guadalajara), ni la intensidad, ni la duración, ni la extensión alcanzaron los criterios técnicos necesarios para ser clasificadas como ola de frío. La última ola de frío registrada en España tuvo lugar entre el 28 de febrero y el 2 de marzo de 2023, afectando a 13 provincias.
Un análisis de Meteoclimática con datos de AEMET revela que las olas de frío en España se han reducido a un ritmo de 1,2 días por década en los últimos 50 años. En la última década se contabilizaron sólo nueve olas de frío, frente a las 14 registradas en el periodo 2006-2015. Por el contrario, las olas de calor han estado presentes en España todos los años desde 2015, evidenciando una tendencia climática clara hacia temperaturas más elevadas que contrasta con los episodios puntuales de frío.

Ola de frío polar
Durante la segunda quincena de enero de 2026, el hemisferio norte experimentó fuertes olas de frío provocadas por una corriente en chorro polar serpenteante que derramó aire gélido sobre amplias zonas de Europa y Norteamérica.
Este fenómeno meteorológico extremo generó temperaturas inusualmente bajas en regiones que normalmente experimentan inviernos más templados. Las condiciones de congelación se extendieron desde Siberia hasta el este de Estados Unidos, pasando por Escandinavia y los Estados bálticos.
Copernicus registró que enero de 2026 fue 0,28 ºC más frío que el enero más cálido documentado en 2025, aunque las temperaturas mensuales permanecieron por encima de la media en gran parte del planeta.
Las zonas más afectadas por el frío incluyeron Fennoscandia (conjunto de la península escandinava, la península de Kola, Carelia y Finlandia), los Estados bálticos, Europa oriental, Siberia y las regiones central y oriental de Estados Unidos. Este patrón de frío extremo contrastó marcadamente con las anomalías térmicas positivas registradas en otras latitudes.

Lluvias torrenciales
Las precipitaciones en enero 2026 fueron más húmedas de lo habitual en gran parte de Europa occidental, meridional y oriental, según detalló el organismo climático europeo. Las fuertes lluvias provocaron inundaciones y daños considerables en numerosas regiones, destacando especialmente los episodios registrados en la Península Ibérica, Italia, los Balcanes occidentales, Irlanda y el Reino Unido. Los sistemas de alerta temprana activaron avisos en múltiples comunidades autónomas españolas durante todo el mes.
Por el contrario, se observaron condiciones más secas que el promedio en una extensa región de Europa central que se extiende hacia el noreste a través de los Estados bálticos hasta Finlandia y parte del oeste de Rusia. Escandinavia e Islandia también registraron precipitaciones inferiores a las habituales para esta época del año. Esta distribución irregular de las lluvias refleja los patrones atmosféricos inestables que caracterizaron enero 2026 en todo el continente europeo.
Calor extremo en el sur
En el hemisferio sur, enero 2026 trajo consigo un calor récord que alimentó condiciones extremas sin precedentes recientes en varias regiones del planeta. Los intensos incendios forestales se tornaron dramáticos durante la segunda quincena del mes, cobrándose vidas humanas en Australia, Chile y la Patagonia argentina. El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus documentó la intensidad excepcional de estos siniestros, que arrasaron millones de hectáreas de vegetación.
Las fuertes lluvias en el sur de África durante la última semana de enero de 2026 provocaron graves inundaciones con un impacto catastrófico en vidas y medios de subsistencia, especialmente en Mozambique.
Los valores más altos de temperatura respecto a la media se registraron en el Ártico, particularmente en el archipiélago ártico canadiense, la bahía de Baffin, Groenlandia y el Lejano Oriente ruso. También se documentaron temperaturas superiores al promedio en el sur de Sudamérica, el norte de África, Asia central y la mayor parte de Australia y la Antártida.

Océanos y hielo marino
La temperatura superficial del mar promedio para enero 2026 alcanzó 20,68 ºC, convirtiéndose en el cuarto valor más alto registrado para este mes en la historia de las mediciones climáticas.
Esta cifra quedó 0,29 ºC por debajo del récord absoluto de enero 2024, aunque sigue evidenciando la tendencia al calentamiento oceánico. Una gran región del Atlántico subtropical y del noreste, incluido el mar de Noruega, registró los valores térmicos en la superficie del mar más cálidos documentados para esa época del año.
La extensión media del hielo marino en el Ártico durante enero 2026 fue un 6% inferior a la media, marcando la tercera más baja registrada para el mes desde que existen registros satelitales. En comparación, la extensión mensual del hielo marino en la Antártida resultó un 8% inferior a la media, aunque quedó fuera de las diez extensiones más bajas del mes. Estas cifras revelan la continuidad del retroceso del hielo polar en ambos hemisferios.

Advertencia climática
Samantha Burgess, jefa estratégica de Clima del CEPMPM, señaló que enero 2026 constituyó un «duro recordatorio» de que el sistema climático puede generar simultáneamente temperaturas muy frías en una región y calor extremo en otra parte del mundo.
La experta advirtió sobre la necesidad urgente de fortalecer la resiliencia y adaptación frente al aumento de los extremos meteorológicos. «Si bien las actividades humanas siguen impulsando el calentamiento a largo plazo, estos eventos recientes ponen de relieve que la resiliencia y la adaptación al aumento de los extremos son clave para preparar a la sociedad ante un mayor riesgo climático en el futuro», declaró Burgess.
El informe de Copernicus utiliza el conjunto de datos ERA5, que recopila miles de millones de mediciones procedentes de satélites, barcos, aviones y estaciones meteorológicas distribuidas por todo el planeta, proporcionando así una visión completa y precisa del estado climático global.