Un pueblo aragonés de 1.200 habitantes recupera para el cultivo una especie de zanahorias moradas olvidadas en el resto de España
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En el corazón de Aragón, un pequeño pueblo de apenas 1.200 habitantes se ha convertido en el epicentro de una silenciosa revolución agrícola. Mas de las Matas, en la provincia de Teruel, está devolviendo a la vida una variedad de zanahoria morada que se creía perdida para el resto de España.
Este proyecto, arraigado en la tradición y con la mirada puesta en el futuro, no solo recupera un legado vegetal, sino que también busca impulsar la identidad y la economía de la zona.
Esta iniciativa pone de relieve la importancia de la biodiversidad agrícola y el valor de las especies autóctonas. Estas zanahorias moradas, con sus tonalidades intensas y su sabor particular, representan un patrimonio gastronómico y genético de incalculable valor.
La zanahoria morada de Mas de las Matas, rescatada tras décadas de olvido
La zanahoria morada de Mas de las Matas estuvo durante décadas al borde de la desaparición. Su cultivo quedó reducido a huertos familiares de autoconsumo y a la memoria de los agricultores más mayores del municipio. La homogeneización agrícola y el dominio de las variedades comerciales naranjas la fueron desplazando hasta casi borrarla del mapa.
La recuperación arrancó con el rescate de semillas conservadas en el Banco de Germoplasma del CITA de Aragón desde los años noventa y con la recopilación de testimonios de los hortelanos locales. Ese conocimiento, unido al trabajo de la Cooperativa San Antonio, permitió retomar el cultivo con vocación comercial y no solo de subsistencia.
En qué se diferencia la zanahoria morada de Mas de las Matas de la zanahoria común
La zanahoria morada de Mas de las Matas destaca por su concentración elevada de antocianinas, los mismos pigmentos que dan color a los arándanos y las moras, conocidos por sus propiedades antioxidantes. La zanahoria naranja común, en cambio, destaca por su contenido en beta-carotenos, precursores de la vitamina A.
Este componente le otorga su distintiva tonalidad violácea, que puede variar desde un púrpura intenso hasta tonos más rojizos o azulados. Al cortarla, el interior revela una combinación de tonos naranjas y amarillos que contrasta con la piel exterior oscura.
No es una modificación genética moderna: el morado era el color original de las zanahorias antes del siglo XVI, cuando las variedades naranjas se impusieron en el mercado europeo.
Su sabor es otro de sus grandes atributos. Más intenso, herbáceo y con notas minerales más marcadas que la variedad común, tiene además un dulzor natural que los agricultores locales describen como una hortaliza con más carácter en el paladar. La textura es densa y crujiente en crudo, y al cocinarla, ya sea en cremas, tempuras o asada, se suaviza manteniendo una gran jugosidad.
Su producción es local, estacional y limitada, lo que la convierte en un ingrediente de valor para la alta cocina y para quienes buscan productos con arraigo territorial.
Qué implica la recuperación de la zanahoria morada de Mas de las Matas para el Bajo Aragón
El proyecto de recuperación de la zanahoria morada de Mas de las Matas va más allá del cultivo de una hortaliza autóctona. La iniciativa nació de la colaboración entre agricultores locales y el Banco de Germoplasma del CITA de Aragón, que conservaba semillas de la variedad desde los años noventa. Científicos y técnicos las multiplicaron para evitar la pérdida definitiva de una variedad que había desaparecido de los campos de la zona.
Para pasar del huerto familiar a una producción comercial competitiva, la Cooperativa San Antonio trabaja en técnicas de pildorado de la semilla, que facilita una siembra más uniforme, y en el escalonamiento de cultivos para garantizar una oferta estable durante más meses del año.
El proyecto se integra en la iniciativa Siembra Teruel, que busca dar incentivos económicos reales a los jóvenes agricultores y frenar el abandono del medio rural en el Bajo Aragón.
La dimensión cultural del proyecto es tan relevante como la económica. La zanahoria morada era un cultivo habitual en los huertos familiares de la ribera del Guadalope antes de caer en el olvido. Su recuperación rescata también el conocimiento de los hortelanos locales y las recetas tradicionales ligadas a la hortaliza.
El proyecto incluye una labor de divulgación sobre las propiedades antioxidantes de las antocianinas frente a la zanahoria naranja común, con el objetivo de cambiar la percepción inicial del consumidor ante un producto de color poco habitual.
La apuesta por este producto de nicho responde a una estrategia clara: en lugar de competir con cultivos industriales masivos, Mas de las Matas opta por un producto único, con historia y valor añadido, que conecta con la tendencia de la cocina de proximidad y el turismo gastronómico.
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