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Un equipo científico retira el 75% de los troncos sumergidos en el fondo de un lago: al cabo de 2 años desaparecieron casi todos los peces de la especie más abundante

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un equipo de científicos de Estados Unidos retiró en 2002 cerca de tres cuartas partes de los troncos sumergidos de uno de los dos sectores de un lago de Wisconsin. La perca amarilla (Perca flavescens), principal presa del lago, quedó casi sin ejemplares en esa zona durante el seguimiento posterior, que se prolongó hasta 2004.

Según el estudio publicado en julio de 2006 en la revista científica Fisheries, el experimento buscaba medir cómo afecta a los peces la retirada de troncos y ramas caídos, algo habitual en las orillas urbanizadas.

Sin embargo, en los lagos del norte de Estados Unidos, la cantidad de madera sumergida disminuye a medida que aumentan los edificios en la orilla.

¿Qué ocurrió con la perca amarilla tras retirar los troncos sumergidos en un lago de Estados Unidos?

La población de perca amarilla del sector intervenido cayó con rapidez después de la retirada y se mantuvo en niveles bajos. Antes del experimento había unos 141 ejemplares por hectárea. Según las tasas de captura, las densidades llegaron a ser de apenas 5 ejemplares por hectárea.

Un ejemplar de perca amarilla (Perca flavescens), fotografiado en el Criadero Nacional de Peces de Gavins Point, en Yankton (Dakota del Sur). Foto: Sam Stukel (USFWS) – Dominio público

En el sector de referencia, que el equipo dejó intacto, ocurrió lo contrario. La densidad de perca amarilla aumentó durante el estudio y promedió 815 ejemplares por hectárea, gracias a varias camadas de crías que se sucedieron año tras año.

La reproducción fue mínima en el sector intervenido. Las capturas de crías del año indicaron una densidad potencial de unos 2 ejemplares por hectárea, frente a una densidad hasta 16 veces mayor en el sector de referencia.

Un experimento con troncos sumergidos en un lago de Wisconsin dividido en dos sectores

El lago Little Rock, en el condado de Vilas, tiene 18 hectáreas y no cuenta con viviendas en sus orillas. Está cerrado al acceso público y a la pesca desde 1984. Una cortina impermeable lo divide en un sector de referencia de 8 hectáreas y otro intervenido de 10 hectáreas.

Durante julio y agosto de 2002, el equipo retiró con tornos o a mano los troncos y las ramas hallados hasta 2 metros de profundidad, después de trocearlos con hachas y motosierras. En la tarea colaboraron unas 30 personas, que también quitaron la mayoría de las ramas finas y los troncos pequeños, además de tres madrigueras de castor abandonadas.

Con esa labor, el sector intervenido pasó de 475 a 128 troncos grandes, de más de 10 centímetros de diámetro, por cada kilómetro de orilla, un 73 % menos. Esa cantidad es similar a la de lagos con entre 2 y 8 edificios por kilómetro de orilla, un nivel modesto de urbanización para la región.

La perca americana recurrió a presas terrestres cuando la perca amarilla escaseó en un sector del lago

La perca americana (Micropterus salmoides, también llamada lubina negra o huro) es el principal depredador del lago. Antes de la retirada, la perca amarilla representaba el 93 % de su dieta en el sector de referencia y el 81 % en el intervenido. Tras la retirada de los troncos, apenas supuso el 14 % de la dieta en este último.

En el sector intervenido, en cambio, las presas terrestres (ranas, serpientes, roedores e insectos) pasaron de ser entre el 9 % y el 12 % de la dieta a entre el 51 % y el 55 %. Ese cambio hacia presas menos abundantes y de menor valor energético anticipó el descenso del crecimiento de la perca americana.

Antes del experimento, las percas americanas del sector intervenido crecían más rápido que las del sector de referencia. Después, su crecimiento se ralentizó, sobre todo en los ejemplares más jóvenes y de menor tamaño. El equipo observó canibalismo entre ejemplares solo en ese sector tras la retirada.

¿Por qué la perca amarilla no logró recuperarse en el sector intervenido del lago de Wisconsin?

Los autores del estudio explican que la perca amarilla usa la madera sumergida para desovar, buscar alimento y refugiarse de los depredadores. Por eso, la retirada de los troncos aumentó la mortalidad por depredación, redujo la disponibilidad de presas y eliminó zonas de puesta.

Esa combinación pudo reducir el potencial reproductivo de la población hasta un nivel igual o inferior al necesario para reemplazarse. La población del sector intervenido tendría una probabilidad de recuperación extremadamente baja y podría desaparecer de forma local.

Entre los factores que dificultan la recuperación figuran la escasez de lugares de puesta, la presencia de pocos adultos reproductores y la depredación continua de la perca americana sobre adultos y crías. A eso se suma que la reposición natural de la madera sumergida en los lagos tarda siglos.

El artículo lo firman Greg Sass, entonces investigador asociado del Centro de Limnología de la Universidad de Wisconsin-Madison, y James Kitchell, que dirigía ese centro. También figuran como autores Stephen Carpenter, Thomas Hrabik (Universidad de Minnesota en Duluth), Anna Marburg y Monica Turner.