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Qué significa encontrar una botella en la rueda del coche y por qué es importante saber qué hacer

botella en la rueda del coche
Botella en la rueda de un coche. (Foto generada con IA)

Estando en verano, es normal que durante las vacaciones hagamos todo tipo de desplazamientos con el coche. Y una de las cosas en las que siempre solemos fijarnos es procurar aparcar en un lugar de sombra para que al volver el coche no esté demasiado caliente. Sin embargo a veces hay que estar mucho más atento y cuando regresamos, fijarnos en otras cosas más allá de la temperatura. En los últimos meses, algunas personas comentan por redes cómo al volver a su coche se han encontrado una botella de  plástico encajada junto a la rueda y aunque podemos pensar que alguien la ha tirado y casualmente ha terminado allí , conviene observar cómo está colocada, porque puede que acabemos siendo víctimas de un robo.

Desde hace tiempo circula una advertencia sobre un supuesto método empleado para distraer a los conductores. Según se comenta, alguien coloca una botella en una de las ruedas traseras para que, al iniciar la marcha, el plástico produzca un ruido inesperado. El conductor se detiene y baja, dejando el vehículo abierto, con las llaves puestas o con sus pertenencias en el interior y el coche acaba siendo robado. Cabe aclarar que no es algo de lo que esté avisando la Policía Nacional, la Guardia Civil o la DGT, de modo que encontrar una botella no demuestra por sí solo que exista un delincuente cerca, pero de todos modos es algo que se comenta mucho en redes y saber reaccionar puede ser útil, de modo que es mejor estar avisado.

Qué significa encontrar una botella en la rueda del coche

La botella, generalmente vacía y algo aplastada, se introduce entre el neumático y el guardabarros. De este modo, cuando el coche comienza a moverse, la rueda comprime el envase y provoca un crujido fuerte que puede confundirse con una pieza rota, un golpe en la carrocería o un problema en el neumático. Ese sonido obliga al conductor a tomar una decisión rápida y la reacción más común consiste en frenar y bajar para comprobar qué ha ocurrido. Si lo hace dejando la puerta abierta, el teléfono sobre el asiento y el motor encendido, una persona situada cerca podría acceder al habitáculo y llevarse algún objeto. En una situación extrema, también podría intentar apoderarse del propio vehículo.

Por otro lado, lo que suelen hacer los ladrones es colocar la botella en la parte del acompañante ya que esta queda fuera del recorrido que sigue el conductor al entrar. Además, al estar la botella lejos del asiento del conductor, puede tardar unos instantes en identificar de dónde procede el ruido.

¿Significa siempre que intentan robar el coche?

No. Una botella puede llegar hasta la rueda empujada por el viento, quedar atrapada durante una maniobra o haber sido abandonada junto al vehículo sin ninguna intención delictiva. Tampoco todas las publicaciones que describen métodos de robo reflejan prácticas confirmadas por las fuerzas de seguridad. Algunas mezclan recomendaciones razonables con historias que se repiten de un país a otro sin aportar denuncias, detenciones ni datos oficiales.

Por ese motivo, lo adecuado es evitar tanto la indiferencia como el alarmismo. La posición del recipiente puede ofrecer alguna pista ya que no será lo mismo encontrarlo tumbado cerca del neumático que descubrirlo comprimido y encajado de una forma que difícilmente parece accidental. También importa el entorno, la presencia de personas observando, la iluminación o si el coche estaba estacionado en una zona aislada. En cualquier caso, no conviene conducir con un objeto atrapado en la rueda. Antes de entrar, se puede rodear el vehículo, comprobar los neumáticos y retirar la botella únicamente cuando hacerlo resulte seguro. Si la situación genera desconfianza, es preferible regresar al establecimiento, avisar al personal de seguridad o pedir ayuda.

Qué hacer si el ruido aparece después de arrancar

Puede suceder que el conductor no vea el objeto y escuche el crujido cuando ya está circulando. Frenar de golpe, abandonar el coche en mitad de la calzada o salir sin mirar entraña más peligro que la propia botella. La DGT recomienda mantener la calma ante cualquier incidencia inesperada y detenerse en el primer lugar seguro disponible para comprobar el vehículo.

Si el coche responde con normalidad, lo prudente es avanzar despacio hasta una zona iluminada, transitada o vigilada. Una vez estacionado, hay que apagar el motor, sacar las llaves, subir las ventanillas y cerrar las puertas antes de bajar. El teléfono y la cartera deben acompañar siempre al conductor, aunque la comprobación vaya a durar unos segundos.

Y cuando exista una avería real, como pérdida de control, vibraciones fuertes, humo o un neumático dañado,  habrá que inmovilizar el vehículo cuanto antes sin comprometer la seguridad vial y solicitar asistencia. Si se observa a alguien intentando abrir el coche o se percibe un peligro inmediato, se debe llamar al 091, al 062 o al 112. La Guardia Civil señala expresamente el 062 o el 112 para emergencias y situaciones de riesgo inmediato.

Otros engaños que buscan hacer bajar al conductor

La botella no es la única historia asociada a robos por distracción. También se han descrito falsos avisos sobre una rueda pinchada, pequeños golpes en la carrocería, papeles colocados en la luneta trasera o personas que solicitan ayuda junto a un aparcamiento. Todas comparten la intención de apartar la atención del propietario y lograr que abandone momentáneamente el habitáculo.

No significa que cualquier persona que avise de una avería esté tratando de engañar. Sin embargo, ante una situación extraña, es mejor comprobar primero que las puertas estén bloqueadas y observar el entorno desde dentro. Tampoco se deben dejar bolsos, ordenadores o móviles visibles, pues pueden despertar interés incluso aunque el coche permanezca cerrado.

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