El nuevo Mokka marca el futuro de Opel: diseño, diversión y más tecnología

Opel Mokka
El nuevo Opel Mokka

Opel ha presentado la nueva versión del Mokka, un crossover de tamaño pequeño, cuyo diseño totalmente renovado marca el camino a seguir por la marca alemana del grupo Stellantis.

El Mokka despierta los sentidos tanto por su línea exterior, sus colores llamativos así como un interior que transmite juventud y deportividad conjugadas con los últimos avances tecnológicos. La apuesta de Opel va más allá de convertir al Mokka en un superventas. Según los responsables de la marca teutona, el Mokka supone un antes y un después en la línea a seguir por el fabricante alemán.

Pero vamos con lo primero que salta la vista. El exterior de Mokka estrena un nuevo frontal denominado Opel Vizor, en color negro y que tiene integrado el logotipo de la marca –Opel Blitz– que también presenta nueva imagen. La iluminación matricial IntelliLux LED® completamente adaptativa se integra también para dar una imagen totalmente renovada y moderna del frontal. Este sistema LED del Mokka está presente ya en otros modelos de la marca, consiguiendo cotas de confort y eficiencia muy elevadas durante la conducción nocturna. Un sistema completamente adaptativo que no provoca deslumbramientos, que cuenta con 14 diodos y es único en el segmento del Mokka.

El nuevo Mokka también es el primer Opel con el Pure Panel, el puesto de conducción completamente digitalizado. Al volante del Mokka, sus dos pantallas digitales -la de instrumentos de 7 o 12 pulgadas y el sistema multimedia de 7 o 10 pulgadas– envuelven al conductor. El control es totalmente digital y sólo se han mantenido algunos mandos analógicos que permiten al conductor evitar distracciones. Durante la prueba, hemos encontrado que los mandos están perfectamente accesibles, el panel de instrumentos da información abundante y al ser digital no tiene indicadores de aguja. El Mokka no quiere destacar por excesos digitales, más bien todo la contrario, busca la practicidad que han caracterizado a la marca alemana.

También en versión eléctrica

Al igual que el resto de marcas del antiguo grupo PSA, Opel también se ha marcado el objetivo de que en 2024 todos los modelos de la marca cuenten con una alternativa electrificada. En este sentido, el nuevo Mokka nace también con corazón eléctrico.

Gracias a la plataforma multienergía CMP, el nuevo Mokka está disponible en versión 100% eléctrica así como con motores de combustión.

Los motores de gasolina y diésel, de respuesta alegre y consumos reducidos, ofrecen potencias desde los 74 kW (100 CV) hasta los 96 kW (130 CV). Un consumo moderado de combustible y un elevado rendimiento son características presentes en todos los propulsores (consumo combinado de combustible NEDC: 4,9-3,8 l/100km y 113-99 g/km de CO2).

Durante la prueba dinámica que hemos realizado hemos tenido la oportunidad de probar la versión gasolina de 130CV con cambio automático y levas detrás del volante. El coche responde perfectamente a las acciones del conductor gracias a una elevada entrega de par a bajo régimen. Algo que unido a la aerodinámica del Mokka y sus mejoras aerodinámicas permiten contar con un coche ágil y que se desenvuelve bien tanto en ciudad como en carretera. El sistema start & stop no me ha parecido ágil, el coche arranca de manera brusca y no del todo ágil.

Además, el equipo de ingenieros de Rüsselsheim ha trabajado con intensidad para reducir el peso por un lado, con un ahorro de hasta 120 kg frente a la generación anterior, y, por otro, ha mejorado la rigidez de la carrocería. Los beneficios son obvios: el nuevo Mokka tiene un consumo considerablemente menor, al tiempo que ofrece una respuesta mucho más directa, ágil y mayor diversión de conducción.

El potente y silencioso motor eléctrico del Mokka-e desarrolla 100 kW (136 CV) y 260 Nm par máximo disponibles de inmediato desde el mismo inicio del movimiento. El conductor puede elegir entre tres modos de conducción: Normal, Eco y Sport. Bajo el ciclo WLTP, la batería de 50 kWh ofrece una autonomía de hasta 324 kilómetros antes de que sea necesario volver a cargarla. Tanto si se recurre a un punto de carga, a un punto de carga de alta velocidad o a un cable para un enchufe doméstico, el nuevo Mokka-e está preparado para todas las opciones de carga: desde monofásica a trifásica a 11 kW. Opel ofrece para la batería una garantía de ocho años o 160.000 km.

El Mokka eléctrico es tremendamente silencioso. Sus tres modos de conducción –Eco, Normal y Sport– permiten exprimir sus cualidades manteniendo un consumo ajustado y eficiente. Tanto el pedal del freno como la dureza de la dirección varían en función del modo de conducción elegido.

Tecnología alemana

El nuevo Mokka se mantiene fiel a la tradición de Opel de proporcionar a una amplia gama de clientes innovadoras tecnologías de segmentos más altos. Entre ellas se incluyen avanzados sistemas como el control de crucero adaptativo (ACC) y el asistente de mantenimiento de carril.  Todas las versiones cuentan en su equipamiento de serie con freno de aparcamiento eléctrico así como reconocimiento de señales de tráfico. También está disponible una cámara de visión trasera panorámica de 180 grados, el asistente de aparcamiento automático, el asistente lateral y el aviso de vehículos en el ángulo muerto del retrovisor.

La excelente confección de los asientos es una característica habitual de Opel. Ofrece tapicerías de estilo deportivo en Alcantara o más clásico en cuero, ambas poco frecuentes en el segmento del Mokka. Culmina esta oferta el asiento de cuero calefactado con función de masaje para el conductor. Al igual que en otros modelos, como el Corsa, los asientos del Opel Mokka son realmente cómodos, envuelven a la perfección al conductor y el mullido es muy confortable.

 

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