Contenido
- 0.1 Las personas más inteligentes que el promedio suelen compartir este extraño hábito, según dicen los expertos
- 0.2 Esto es lo que dice la psicología de las personas que han dejado de preocuparse por lo que dicen los demás
- 0.3 La psicología dice que las personas que siempre son amables con otros, pero no tienen amigos íntimos es porque han aprendido a ser así a cambio de nada
- 1 Una experta destaca que los dispositivos que monitorizan el sueño generan ansiedad
Cada vez más personas duermen menos horas y no descansan bien. Esto, al cabo de los años, pasa factura y puede tener serias consecuencias para la salud. Mercè Minoves, enfermera de la Unidad del Sueño del Hospital del Mar, explica a La Vanguardia, que el insomnio es cada vez más extendido entre la población.
En general, dormir pocas horas, como por ejemplo, cuatro, puede alterar el metabolismo y favorecer el aumento de peso. También debilita el sistema inmunológico, lo que hace al organismo más vulnerable frente a infecciones. El National Institutes of Health ha señalado la importancia del descanso adecuado como parte de un estilo de vida saludable.
Una experta destaca que los dispositivos que monitorizan el sueño generan ansiedad
Celia García Malo, coordinadora del Grupo de Estudio del Sueño de la SEN, explica en Infosalus que un sueño de calidad es un pilar fundamental para la salud en general e imprescindible para el bienestar físico y mental.
Minoves destaca a La Vanguardia que existen muchos factores que alteran las condiciones necesarias para un buen descanso. La sociedad actual mantiene ritmos y hábitos poco saludables que no favorecen dormir bien.
Con la edad, «especialmente en personas con menor actividad física, puede disminuir la necesidad de sueño y aumentar los despertares, algo que entra dentro de la normalidad», responde. Sobre la cantidad de horas que una persona adulta debe dormir, la experta menciona que depende de cada uno: «entre seis y ocho horas suelen ser suficientes. Lo más importante es no obsesionarse: si la sensación es de descanso, no hay motivo para preocuparse aunque se haya dormido menos», resalta.
Cuando se le pregunta sobre los dispositivos que monitorizan el sueño, Minoves es clara y establece que pueden generar ansiedad y obsesión. Porque algunas personas descansan bien, pero se angustian por no alcanzar ciertos indicadores. Esa excesiva fijación es uno de los principales enemigos del insomnio, remarca.
Prácticas para mejorar el sueño por la noche
La falta de sueño puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y trastornos de salud mental.
Hay varias cosas que podemos hacer para relajarnos y que tengamos sueño de calidad por la noche. Para esta experta es importante restringir el uso de dispositivos móviles al tiempo real de descanso, incorporar técnicas de relajación y reforzar una buena higiene del sueño.
Irse a dormir a la misma hora cada día
Esto implica acostarse a la misma hora, exponerse a la luz solar durante el día, evitar siestas, reducir sustancias como cafeína, nicotina o alcohol y limitar el uso de pantallas antes de dormir.
Uso de peluches
El uso de peluches también puede tener efectos positivos en la calidad del sueño. Cuando las personas se sienten más tranquilas y seguras en su entorno, es más probable que experimenten un sueño de mayor calidad.
En este sentido, el peluche puede ayudar a mejorar el descanso nocturno al proporcionar una sensación de apoyo emocional y confort.
Rezar, una práctica cada vez más usada
Desde la psicología, rezar todas las noches no solo es un acto de fe, sino también una práctica con importantes beneficios para la salud mental. Al promover la introspección, reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y fortalecer la resiliencia emocional, la oración nocturna puede ser una herramienta efectiva para el bienestar psicológico.
Evitar ciertos hábitos
Evita la cafeína y el alcohol por la noche es importante, porque ello puede interferir con el sueño reparador.
Leer antes de dormir
Otro rasgo característico de quienes leen antes de dormir es su capacidad de mantener la atención durante más tiempo. Según Cottonwood Psychology, la lectura entrena la mente para seguir una sola narrativa, lo que fortalece la concentración sostenida.
«Este entrenamiento contrasta con el uso de dispositivos digitales, donde la atención se fragmenta constantemente. Leer un libro implica retener información, seguir una trama y conectar ideas, habilidades que luego se trasladan a otras áreas de la vida cotidiana», afirman.
La mejor hora para irse a dormir
El profesor Liu Zheng, médico especializado en medicina tradicional china, explica que el cuerpo sigue un «reloj biológico» en el que cada órgano cumple funciones específicas en determinadas horas. Según su enfoque, es recomendable acostarse alrededor de las 10 de la noche y, como máximo, a las 11, ya que a partir de ese momento el organismo inicia procesos importantes de limpieza interna.
No solo importa la hora a la que te acuestas, sino también la cantidad de horas que duermes. La doctora Colleen Lance afirma que los adultos deben dormir entre siete y nueve horas por noche. Sin embargo, más allá del número exacto, lo realmente importante es cómo te sientes durante el día.






