Contenido
- 0.1 La bici está bien, pero hay un ejercicio de gimnasia más sencillo para que los mayores de 60 años mejoren el equilibrio
- 0.2 Ni nadar ni hacer pilates: el ejercicio ideal para los mayores de 50 años para cuidar su salud cardiovascular
- 0.3 Los paseos están bien, pero hay un deporte mejor para los alérgicos en primavera: lo avalan los expertos
- 1 Natación: la mejor opción deportiva para las personas con alergia en primavera
- 2 Cómo adaptar tu rutina si sufres alergia en primavera
La primavera es tradicionalmente la estación de las alergias. En España, millones de personas sufren síntomas como estornudos, picor ocular o congestión nasal a medida que los niveles de polen en el aire aumentan con las floraciones estacionales.
Esta situación puede convertir las actividades al aire libre en un desafío respiratorio para quienes padecen rinitis alérgica. Los médicos y especialistas sugieren que algunas formas de ejercicio son más compatibles con los síntomas alérgicos que otras.
La natación, en particular, destaca por combinar el beneficio físico con una menor exposición a alérgenos.
Natación: la mejor opción deportiva para las personas con alergia en primavera
Cuando los niveles de polen se disparan en primavera, realizar ejercicio en exteriores puede agravar notablemente los síntomas de alergia.
La inhalación continua de partículas suspendidas en el aire durante actividades que aumentan la frecuencia respiratoria, como correr o pedalear, incrementa la exposición a estos alérgenos, lo que a su vez puede disparar estornudos, picor de ojos y congestión nasal. Por esta razón, muchos expertos aconsejan evitar entrenamientos vigorosos en ambientes con polen elevado.
La natación es una alternativa eficaz para mantener la actividad física sin empeorar los síntomas alérgicos según los profesionales de WebMD. El ejercicio en el agua reduce la cantidad de aire con partículas irritantes que llega a las vías respiratorias, ya que en una piscina cubierta o controlada la circulación de aire no está saturada de pólenes atmosféricos.
Además, la humedad del aire en estas instalaciones puede ayudar a que las vías respiratorias se mantengan despejadas, lo que resulta especialmente útil para personas con afecciones respiratorias asociadas a alergias, como el asma.
Por otro lado, actividades como correr o montar en bicicleta en exteriores, aunque son saludables para la población general, pueden aumentar la inhalación de alérgenos durante la temporada de polinización debido a la mayor ventilación pulmonar y a la exposición prolongada en entornos con vegetación.
Cómo adaptar tu rutina si sufres alergia en primavera
Además de optar por la natación, los especialistas recomiendan varias estrategias para minimizar el impacto del polen en tu rutina de ejercicio, sobre todo si decides seguir entrenando al aire libre. Estos son algunos consejos que puedes tener en cuenta:
- Controlar los niveles de polen y el tiempo: los recuentos de polen suelen ser más altos en días secos, cálidos o ventosos. Consultar estas cifras puede ayudarte a planificar tus entrenamientos en las horas con menor concentración de alérgenos.
- Seleccionar momentos con menos polen: por lo general, las primeras horas de la mañana y el atardecer concentran más partículas en suspensión, así que hacer ejercicio en horarios intermedios puede reducir la exposición.
- Considerar otros ejercicios de bajo impacto: si no puedes acceder a una piscina, actividades suaves como yoga o entrenamientos de fuerza en interiores también pueden ser opciones viables para mantenerte activo sin agravar los síntomas.
- Medicación preventiva: consultar con un alergólogo sobre la medicación adecuada y comenzar antes de que los síntomas aparezcan puede ser clave para poder realizar ejercicio de forma más cómoda durante la temporada de alergias.
La práctica deportiva no debe convertirse en un impedimento por culpa de las alergias. Con información actualizada sobre los niveles de polen, la elección de ejercicios adecuados como la natación, y la adopción de medidas preventivas, es posible mantener la actividad física incluso en los meses más complicados del año para las personas con alergia.






