Ven la luz los detalles de las vacaciones de Mette-Marit en una de las casas de Epstein
La princesa ha pedido disculpas por su falta de criterio al mantener contacto con Epstein
Se ha abierto un gran debate sobre si es o no adecuada para ser reina consorte
La publicación de cientos de documentos relacionados con el caso Epstein ha puesto a Mette-Marit de Noruega en una complicada tesitura. La princesa es una de las personas que aparece en los archivos que se han desclasificado y que demuestran que mantuvo contactos con el pederasta.
A raíz de estos datos, la propia princesa se ha pronunciado y ha pedido disculpas por su relación con el magnate y ha lamentado el poco criterio que demostró al respecto, ya que, según ella, no investigó más su trasfondo y no llegó a comprender el tipo de persona que era. La nuera de los reyes Harald y Sonia ha dicho que se siente avergonzada por su actitud.
Entre los documentos que se han desclasificado aparecen varios correos intercambiados entre la esposa del heredero noruego y el pederasta, que reflejan la buena sintonía que tenían. Incluso se ha confirmado oficialmente que Mette-Marit pasó unos días de vacaciones con una amiga en la casa que Epstein tenía en las afueras de Miami. Una casa en la que se cometieron los abusos por los que fue condenado.
Las vacaciones privadas de Mette-Marit
A pesar de que ya se tenía constancia de que Mette-Marit había estado de vacaciones en casa de Epstein, no ha sido hasta ahora cuando un medio noruego ha publicado detalles inéditos de este viaje, en el que la princesa no estuvo sola, sino que contó con la compañía de Sharon Myoshin Kelley, una profesora de meditación que es muy amiga suya.
Según el portal VG, que ha tenido acceso a los correos intercambiados entre la princesa y el pederasta, ambas se alojaron en la mansión de Epstein en Miami. A Myoshin Kelley se la conoce como la gurú privada de Mette-Marit. Ambas han realizado varios viajes juntas, como a Cachemira o La India, antes de visitar la mansión de Epstein. En su momento, la casa real no quiso hacer comentarios sobre el viaje de la princesa a Estados Unidos, pero los correos revelan la fluida comunicación entre ella y la asistente de Epstein, a la que da todos los detalles de cara a la organización de su visita.
En la actualidad, la casa de Epstein en Miami ha sido demolida. Era una extensa propiedad en la que el magnate aplicaba unas normas estrictas. Por ejemplo, no permitía fumar en el interior y como a Mette-Marit sí que le gustaba fumar, le dejaba una habitación concreta con acceso a la terraza, para que el humo no se colara en la propiedad.
En los documentos publicados hay tanto correos como imágenes de este viaje de la nuera de los reyes a Miami. Por ejemplo, se sabe que Mette-Marit estaba muy contenta por el ambiente que la propiedad ofrecía para la meditación y se deshizo en halagos con las atenciones por parte de Epstein. En esta casa encontró todo tipo de comodidades para disfrutar de su estancia: peluquería, cine, sauna e incluso servicio de dentista. «Eres tan dulce. La casa es tan tranquila…me encanta la cocina. Me dan ganas de cocinar», escribió la princesa en uno de sus correos.
Críticas generales a Mette-Marit
Pese a que ahora el escándalo es mayúsculo, lo cierto es que la relación entre la princesa y el magnate no era un secreto. De hecho, en 2019 ella ya se había disculpado cuando se supo que se había reunido con él en varias ocasiones, tanto en Noruega como en Estados Unidos. En aquel momento no se tenía constancia del intercambio de correos que se conoce ahora.
Como era de esperar, la publicación de esta información ha puesto a la princesa en el punto de mira. Varias organizaciones están evaluando la posibilidad de cancelar sus acuerdos de colaboración con ella, algunas incluso ya han puesto punto final a cualquier tipo de contacto. El país entero debate sobre la idoneidad de Mette-Marit para convertirse en reina. Un debate que recuerda a las críticas que marcaron los comienzos de su relación con el príncipe. Sin embargo, ahora la única responsable de no haber mantenido una actitud intachable ha sido ella.
Han sido muchos los que han querido pronunciarse sobre la cuestión. Incluso el primer ministro, Jonas Gahr Store, se ha mostrado muy crítico con Mette-Marit por su falta de criterio: «La princesa ha dicho que ha demostrado falta de criterio, algo con lo que estoy de acuerdo», ha expresado. Unas críticas que ha hecho extensivas a uno de sus predecesores, Thorbjorn Jagland, por haber planeado unas vacaciones a la isla privada de Epstein, aunque finalmente no se llevó a cabo este viaje. Esta visita tenía por objetivo tratar una posible inversión junto a Epstein.
Por ahora la casa real no ha tomado medidas concretas sobre el futuro de Mette-Marit y la decisión no es fácil. A toda esta polémica se suma el escándalo de su hijo mayor, Marius Borg, que puede acabar en prisión. Sin embargo, la princesa es una mujer con una delicada salud a la espera de un trasplante de pulmón, por lo que un divorcio o una condena al ostracismo como en el caso del hermano de Carlos III no sean quizás las medidas más apropiadas. El tiempo dirá.