La exclusiva clínica suiza en la que ingresó Sarah Ferguson tras estallar el escándalo de Epstein
La ex duquesa se ha marchado del Reino Unido en pleno escándalo por el caso Epstein
El arresto de Andrés Mountbatten-Windsor ha generado una crisis de imagen
El mundo entero tiene la vista puesta en el Reino Unido después de la reciente detención de Andrés Mountbatten-Windsor. El hermano del rey Carlos III fue arrestado la pasada semana en su residencia provisional en Sandringham, Wood Farm, y pasó más de 10 horas bajo custodia policial. Su detención se ha producido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido, un cargo que le daba acceso a documentos protegidos por la Ley de Secretos Oficiales. Aunque el ex duque fue puesto en libertad y regresó a su actual residencia, las pesquisas y registros continúan. Andrés podría enfrentarse a una condena nunca antes impuesta a un miembro de la familia real.
En medio de esta delicada situación, su ex mujer, Sarah Ferguson, continúa en paradero desconocido. La ex duquesa residía de facto en el Royal Lodge, propiedad que abandonó tras la orden de desalojo de Andrés. Aunque Carlos III sí que le proporcionó a su hermano una residencia en los terrenos de Sandringham, en el caso de Sarah la casa real dejó claro que no se le iba a dar ningún tipo de apoyo, ya que no es miembro de la familia real.
Aunque a la ex duquesa no se la ha visto en público desde que las autoridades estadounidenses desclasificaran una serie de documentos relacionados con Jeffrey Epstein que han propiciado la caída a los infiernos de Andrés, algunas fuentes aseguran que se ha refugiado en los Emiratos Árabes, a la espera de poner en orden sus asuntos y buscar una solución más permanente.
A pesar de que por ahora no se han tomado acciones legales contra ella, su nombre es uno de los que más aparece en los documentos, donde queda perfectamente acreditada la estrecha relación que tenía con el pederasta Jeffrey Epstein. De hecho, en los últimos meses se han conocido nuevos detalles que contradicen la versión del vínculo que ella ha defendido. Fuentes cercanas a la ex duquesa aseguran que su intención es pasar lo más desapercibida posible y que está bastante preocupada por el alcance de las investigaciones contra Andrés. Ella ha sido su confidente y su mejor apoyo durante varias décadas.
La clínica en la que ingresó Sarah Ferguson
Aunque las últimas informaciones la sitúan en los Emiratos Árabes, donde sí que ha sido vista su hija menor, algunos medios aseguran que también ha pasado unas semanas en Suiza. Allí, la ex duquesa de York ha aprovechado para ingresar en una de las clínicas de bienestar más exclusivas del mundo y por la que también han pasado varios rostros conocidos del panorama internacional, como es el caso de la princesa Charlene de Mónaco.
Estamos hablando de la clínica Paracelsus Recovery, ubicada en Zúrich. Según ha revelado el tabloide Daily Mail, la ex nuera del rey Carlos III se refugió en este centro después del bautizo de su nieta y permaneció allí hasta finales de enero. Para ella, esta clínica es un lugar ideal en el que pasar desapercibida en momentos de tensión, porque se siente muy atendida y cuidada.
Paracelsus se encuentra en un entorno privilegiado, con unas vistas excepcionales y en plena naturaleza. El centro ofrece diversos programas de recuperación de un mes para clientes con un alto poder adquisitivo. Los pacientes tendrán acceso a 15 expertos médicos, además de un chófer y un chef privado, entre otras comodidades. Lo que no está claro es cómo ha podido afrontar el coste de este ingreso, dadas sus dificultades económicas.
La ex duquesa de York es clienta habitual de esta clínica, donde se ha refugiado en varias ocasiones a lo largo de los años. Ella misma habló de un ingreso anterior en Paracelsus en unas declaraciones a The Telegraph: «No me avergüenza revelar que la clínica me ofreció un refugio, reconocida como lo es por su tratamiento personalizado y de vanguardia para quienes luchan con problemas de salud mental y adicciones, particularmente aquellos cuyas luchas a menudo se ocultan tras la fachada de un rol público», dijo.