El trend de Instagram que está arrasando llega a la Casa Real: así era la Reina Letizia en 2016
Letizia llevaba dos años como Reina y apostaba por una melena más clara, maquillaje ahumado y tacones de aguja
Fue el año en el que, durante la visita de Estado a Portugal, compartió una cena junto a Sara Carbonero e Iker Casillas
Las redes sociales han convertido 2016 en el año protagonista de uno de los trends más compartidos del momento. En TikTok e Instagram, miles de usuarios recuperan imágenes de entonces para mostrar cómo vestían, qué música escuchaban o qué aplicaciones usaban, acompañando los vídeos con canciones que marcaron aquella etapa, como Lo que pasó, pasó de Sweet California o recopilatorios nostálgicos como Forever Disney, que hoy evocan de inmediato ese periodo.
Aquel año estuvo marcado por importantes acontecimientos a nivel internacional y nacional: Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos, el Reino Unido votó su salida de la Unión Europea y España vivió un prolongado bloqueo político que redujo la actividad institucional, mientras el caso Nóos seguía ocupando titulares. En ese contexto, doña Letizia afrontaba su segundo año como Reina, una etapa singular que ahora vuelve a despertar interés gracias a este salto al pasado que triunfa en redes sociales.
Una etapa reconocible en imagen y estilo
Con 44 años, la Reina Letizia reflejaba un momento muy concreto de su trayectoria pública. El cabello, algo más claro que en la actualidad, se movía en tonos castaño claro cálido con reflejos miel, a menudo con ondas suaves o rizos marcados. Las capas visibles aportaban volumen y movimiento, alternando el pelo suelto con recogidos más elaborados en actos señalados.
El maquillaje era otro de los elementos definitorios de sus apariciones públicas. Ojos intensamente ahumados, colorete marcado y labios rojos en las citas nocturnas formaban parte habitual de muchos de sus looks, especialmente en eventos de carácter institucional o social.
Los estilismos que marcaron aquel año
Uno de los looks más comentados fue el elegido para la entrega de los Premios del diario ABC. Para esa ocasión, optó por un vestido de lentejuelas a rayas de Nina Ricci, perteneciente a la precolección primavera 2017. El conjunto se completó con un peinado de efecto mojado, tupé marcado y un maquillaje smokey eye en tonos oscuros, dando lugar a una imagen de alfombra roja que aún hoy se recuerda.
Por entonces, los tacones de aguja formaban parte habitual de su vestuario. Los conocidos «letizios» acompañaban tanto vestidos de noche como estilismos de día, algo que contrasta con su elección actual de calzado más cómodo. Fue tiempo después cuando se hizo público que padece neuroma de Morton, una dolencia que condicionó su forma de calzarse y marcó un antes y un después en sus elecciones.
Gabardinas, viajes oficiales y guiños sociales
Las gabardinas, una de sus prendas fetiche, también tuvieron un papel destacado. En una llegada a Londres, eligió una versión corta en color camel, cruzada y anudada, combinada con vaqueros acampanados y tacones finos. El peinado, una media melena ligeramente desfilada con raya lateral, completaba un conjunto muy representativo de aquella etapa.
Durante esos meses, los rizos y las ondas cobraron protagonismo en varias de sus apariciones públicas, así como recogidos más trabajados en viajes oficiales.
En la visita de Estado a Portugal, que incluyó paradas en Oporto, Guimarães y Lisboa, sorprendió hasta con una coleta trenzada. Aquel viaje coincidió además con una etapa especialmente mediática, ya que entre los invitados a la cena de gala celebrada en el Palacio de los Duques de Braganza se encontraban Iker Casillas y Sara Carbonero, que por entonces residían en el país luso.
El sello Felipe Varela en la Casa Real
Otro de los momentos más recordados fue la elección de un vestido verde de tweed, de corte midi, firmado por Felipe Varela, entonces su diseñador de referencia.