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Su entrevista más esperada

Kiko Rivera cambia de enemigos: paz con su madre y su tío y guerra contra su hermana y su prima

  • Alberto Ardila
  • Periodista especializado en crónica social, exclusivas y televisión.
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Kiko Rivera ha hablado y sus declaraciones son todo un bombazo por lo inverosímil que en algunos casos pueden parecer. El hijo de Isabel Pantoja ha roto su silencio con una entrevista a la revista Lecturas, que adelanta su lanzamiento a este lunes 11 de octubre conscientes de la expectación generada. Son las palabras de un hombre herido y que después de un año de cruda guerra contra su madre, ya le ha perdonado. Acusa a su prima de engañarlo todo este tiempo con «patrañas». Habla de cómo fue el reencuentro con Isabel Pantoja en Cantora y sorprende al anunciar que retira la demanda a su tío Agustín para «empezar de cero», entre otras cosas.

Kiko Rivera carga duramente contra Anabel Pantoja

El sevillano ha cambiado radicalmente de bando. Su famosa frase de «son todos unos indeseables» al enterarse del fallecimiento de su abuela está motivada por Anabel Pantoja. Según él, le dijo que no fuera a Cantora porque no iba a ser bien recibido allí: «He pasado un año y medio creyéndome las patrañas que me ha dicho mi prima, que lo único que quería era que se arreglara todo, y me parece que poco ha querido».

De momento parece que ni Anabel ni Kiko van a dar el paso para un acercamiento / Gtres

Kiko Rivera no se corta y carga todo su odio contra Anabel: «Mienten todos. ¡No lo voy a aguantar! Esta es una guerra vergonzosa. ¡La primera que está ensuciando su propia boda es ella! Se ha muerto mi abuela y la que estás montando el puto drama como siempre eres tú! ¡Déjame en paz!», dice muy enfadado.

El marido de Irene Rosales ya está en la barricada dispuesto a batallar: «El problema con mi prima para mí es insignificante. Su comportamiento estos últimos años ha sido pésimo. ¡Me importa un carajo la boda! Si me vas a dejar de mentiroso, tenemos una guerra. A día de hoy lo único que me interesa es arreglar las cosas con mi madre, todo lo demás me la sopla», dice a la revista.

Su hermana Isa, su otra enemiga

La onda expansiva de su enfado con Anabel también le llega a su hermana. Kiko vuelve a apretar los dientes contra Isa, quien se posicionó levemente del lado de su prima: «No le conviene. Cada uno mira por su culo, pero por lo menos mira con la verdad. Si no te quieres poner en contra mío, mejor calla, pero no te pongas a favor de la mentira porque te voy a pillar. No dice la verdad (…) mi prima y mi hermana no tienen oficio ni beneficio».

Isa Pantoja y Kiko Rivera

Por si fuera poco, Kiko Rivera carga contra el trabajo de Isa Pantoja: «No es periodista porque no tiene el título. Va por las mañanas a un programa a hablar casi siempre de la familia, pero ni mi prima ni mi hermana interesan».

El perdón a su madre…¡y a Agustín Pantoja!

La visita de Kiko Rivera a Cantora cambió todo el escenario. Allí estaba su madre, absolutamente devastada por el fallecimiento de doña Ana. «Me entró un escalofrío…», avanza. El momento del cara a cara con su madre «no lo puedo explicar, se me pone la piel de gallina. Mi madre buscaba el coche, me miraba, nos vimos y salimos corriendo a abrazarnos durante 15 minutos. Fue un perdón sin palabras, sin decir nada nos lo dijimos todo, llorando». Además, Kiko se mostró preocupado por el aspecto de Isabel Pantoja: «Está muy delgadita, tenía muy mal aspecto físico, pero emocionalmente la vi mucho peor». Y no solo eso sino que le perdona todo el dinero que le debe: «No me hacen falta 5 millones, ni dos. Quiero que salde la deuda de Cantora y que pueda ser feliz».

Kiko Rivera e Isabel Pantoja/Gtres

Aunque quizá lo más sorprendente sea su cambio de postura respecto a Agustín Pantoja. Hay que recordar que tío y sobrino se tenían demandados mutuamente, pero ahora el artista ha reculado. Reconoce que no lo vio durante su visita a Cantora: «No lo vi, pero le di el pésame por teléfono. No sabía cómo actuar porque lo escuchaba hablando en el salón con mi prima y yo tenía sentimientos», dice.

Kiko Rivera cuenta cómo se ha gestado la reconciliación con Agustín: «Cuando me fui de Cantora me sentí mal por no darle el pésame. Al día siguiente cuando llamó mi madre para hablar con las niñas le dije que me pasara a mi tío. Nos emocionamos y me dijo que ‘esta es tu casa’. Me inflé a llorar». Y, contra todo pronóstico, se retira de la batalla judicial: «Esa demanda la voy a quitar, independientemente de que yo tenga razón o no. Vamos a empezar de cero».

Las palabras de Kiko Rivera reavivan como nunca antes el fuego en la familia y vuelven a remover viejas rencillas entre primos y hermanos. El cisma en los Pantoja continúa y no tiene visos de acabar pronto. La armonía entre todos sus miembros parece ser poco menos que una quimera.

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