El gesto del Rey Juan Carlos desde Abu Dabi que ha emocionado en la despedida de Raúl del Pozo
El Rey Juan Carlos I ha querido despedirse del periodista Raúl del Pozo
El antiguo monarca ha enviado una corona de rosas rojas y amarillas a la capilla ardiente
El gesto llega pocos días después de que hiciera lo mismo tras la muerte del periodista Fernando Ónega
La muerte del periodista y escritor Raúl del Pozo, a los 89 años, ha provocado una profunda conmoción en el mundo del periodismo y la cultura en España. Entre los muchos gestos de despedida que se han sucedido desde que se conoció la noticia, ha destacado el detalle que ha tenido el Rey emérito Juan Carlos I, quien, pese a encontrarse a miles de kilómetros de distancia, ha querido rendir homenaje al veterano columnista desde su residencia en Abu Dabi.
El padre del actual monarca, Felipe VI, ha enviado una corona de flores a la capilla ardiente instalada en la Casa de la Villa, donde familiares, amigos, compañeros de profesión y representantes de la vida pública se han acercado para despedir al periodista. La corona, compuesta por rosas rojas y amarillas que recreaban los colores de la bandera española, estaba acompañada por una banda con la enseña nacional y una sencilla inscripción: «S. M. el Rey Juan Carlos». Un gesto cargado de simbolismo que refleja el respeto y la cercanía que el monarca emérito sentía hacia uno de los grandes nombres del periodismo español.
Este homenaje no es un gesto aislado. Hace apenas una semana, el Rey Juan Carlos ya envió una corona similar a la capilla ardiente de otro histórico periodista, Fernando Ónega, fallecido a los 78 años. En ambos casos, el emérito ha querido mostrar su reconocimiento a dos profesionales que marcaron décadas de información política y social en España. Con estas acciones, el antiguo jefe del Estado ha querido mantener su presencia simbólica en el último adiós a figuras que contribuyeron a narrar la historia reciente del país.
El fallecimiento de Raúl del Pozo ha sido especialmente sentido en el ámbito periodístico. Nacido en 1936 en la localidad conquense de Mariana, inició su carrera en 1960 en el Diario de Cuenca, antes de trasladarse a Madrid y comenzar una larga trayectoria en algunos de los medios más influyentes del país. A lo largo de su carrera trabajó en cabeceras emblemáticas como Diario Pueblo, Interviú o El Mundo, donde durante décadas firmó su célebre columna El ruido de la calle, convirtiéndose en una de las voces más personales y reconocibles del columnismo español. Su trayectoria también estuvo marcada por su trabajo como corresponsal y reportero en ciudades como Londres, Moscú o Lisboa, además de su presencia habitual en radio y televisión. Durante años participó como tertuliano en programas de actualidad, entre ellos el popular Día a Día, presentado por María Teresa Campos, donde compartió mesa con algunos de los comentaristas más conocidos del panorama mediático.
El reconocimiento hacia Del Pozo también ha llegado desde la Casa Real. Los Reyes Felipe VI y Letizia han expresado públicamente su pesar por la pérdida del periodista con un emotivo mensaje en el que han destacado su extraordinaria capacidad para retratar la vida política y social a través de sus columnas. En su comunicado recuerdan al «reportero de corazón» que, durante más de seis décadas de oficio, supo narrar con precisión y sensibilidad el «ruido de la calle». Además, la Reina Letizia ha querido despedirse personalmente del veterano columnista y se ha acercado hasta la capilla ardiente instalada en Madrid para rendirle un último homenaje.
Con la desaparición de Raúl del Pozo, España pierde a uno de los grandes cronistas de su historia reciente. Un periodista que convirtió la columna en un género literario propio y que, durante más de medio siglo, supo capturar en sus textos la esencia de la política, la cultura y la sociedad.