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FELICES VACACIONES

Georgina, Cristiano y la casa de Cascais: de retiro dorado a pesadilla

2023 no está siendo un año fácil para Cristiano Ronaldo. El jugador ha visto como su carrera deportiva pasaba de la cima a ser discutida y discutible (parafraseando al expresidente Zapatero, tan de actualidad últimamente), su relación con Georgina Rodríguez era analizada con lupa llegando incluso algunos comentaristas (mal informados) sobre una posible separación y ahora un nuevo problema toca a su puerta: las obras en el palacete futurista que está construyendo en Cascais, Portugal. Mucho se ha escrito sobre esta magnifica casa de tres mil metros de implantación sobre un terreno de una hectárea. Sus constantes retrasos y su presupuesto disparado le han dado algún quebradero de cabeza a CR7, pero ahora hablamos de palabras mayores. Cristiano se enfrenta a problemas graves en la concretización de su proyecto, a youtubers okupas y a una irremediable, o eso parece, falta de privacidad. LOOK ha tenido acceso a información exclusiva y detallada sobre los motivos que llevan a que esta casa haya pasado de sueño a pesadilla en la pareja.

Lo primero que hay que tener en cuenta son los timings. Situado en Quinta da Marinha, la urbanización más cara de Portugal, este palacio futurista debería estar terminado en julio de 2023, es decir, mañana. Ese objetivo está lejos de cumplirse. Es más. Vecinos del inmueble hablaron con este digital y son tajantes: «a la casa le queda al menos un año más de obras. Estamos hartos. Llevamos 3 años de obras. La casa es tan grande que parece un hospital. Mi calle lleva cortada meses, mi jardín lleno de polvo. Todo por culpa de la ‘pirámide’ del faraón Ronaldo».

Cristiano Ronaldo en un evento en el Hotel Pestana CR7 de Gran Vía. / Gtres

La falta de privacidad es otro factor que está preocupando y mucho al de Madeira: «Es imposible tener privacidad en esa casa. Está demasiado expuesta. Desde cualquier punta de la ‘Quinta’ ves su casa, totalmente acristalada. Es tan alta que ve los jardines de muchos de nosotros, está rodeado de un campo de golf que ha intentado comprar a toda costa y no le ha salido. El terreno de su casa es muy pequeño para la casa que se ha hecho». De hecho, el campo de Golf del Hotel The Oitavos es también una fuente de desavenencias. El crack luso ha intentado comprárselo a la familia Champalimaud, propietaria del hotel, de manera a tener esa seguridad anhelada, pero «la familia le recibió con respeto, faltaría más, pero sabiendo que prometiera lo que prometiera, no le venderían los terrenos». Según ha podido saber este digital, la reacción de Ronaldo a esta negativa fue de una enorme frustración.

Cristiano Ronaldo durante un partido de fútbol / Gtres

«Okupada» por un youtuber

La falta de discreción es realmente algo que ni Gio no Ronaldo contaban la hora de concretizar su sueño. Hace apenas un mes, Lili Caneças, la socialité más famosa de Portugal, íntima del Rey Juan Carlos o Alberto de Mónaco, publicó un vídeo de la fachada de la casa donde se podía apreciar cuan retrasadas están las obras. La prensa lusa agradeció el gesto, pues no es fácil acceder a la zona y todos pudieron ver que al palacete le falta aún mucha obra. Sin embargo, la inocentada tuvo un efecto llamada.

El vídeo de la casa dio la vuelta al mundo y un youtuber brasileño de vacaciones en Portugal decidió plantar-se allí y colarse por dentro, haciendo videos del interior. MC RYAN SP, así se llama el experto digital con millones de seguidores, desveló todos los secretos del futuro retiro dorado de la pareja lo que le llevó a ser apodado como el «youtuber okupa» por la prensa portuguesa y brasileña. Gracias a él pudimos conocer la suite principal de matrimonio que consta de nada más y nada menos que 300 metros cuadrados. Frivolidades aparte, la entrada del youtuber en la mansión ha vuelto a preocupar tanto a Cristiano como Georgina sobre la privacidad del inmueble.

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez en los MTV EMA Awards de Sevilla. / Gtres

Por último: el presupuesto. Como si fuera poco los constantes retrasos, las ocupaciones o la falta de privacidad, Cristiano se ha deparado con los gastos crecientes en la casa. Con un presupuesto que ya rondaba los 21 millones de euros hace 2 años, la casa podría haberse disparado casi a los 25 millones. Una cifra de quitar el hipo pero que también demuestra que el dinero no trae la felicidad. De momento, lo que se supone seria motivo de ilusión se está convirtiendo en una pesadilla. ¿Llegarán a mudarse a esa casa en algún momento? Muchos empiezan a dudarlo.

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