Historia de España

El «nuevo Leonardo da Vinci» que desafió a la física en el siglo XVI y logró que las aguas del río Tajo subieran hasta Toledo: la historia aún no ha descifrado del todo su invento

Artificio Juanelo Turriano, Juanelo Turriano, cómo funciona el artificio de Juanelo Turriano, Juanelo Turriano y Alcázar de Toledo.
Recreación de Juanelo Turriano y su artificio.
  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

La España del siglo XVI fue pionera en muchos aspectos y en Toledo tenemos una buena muestra de ello gracias a una de las mayores obras de ingeniería del Renacimiento. Por supuesto, nos referimos al artificio de Juanelo Turriano.

En esa época el abastecimiento de agua en Toledo era un quebradero de cabeza porque el Tajo pasaba por la ciudad, pero demasiado abajo. Es decir, era necesario elevarla salvando varios metros de desnivel.

Por increíble que parezca, Juanelo Turriano lo logró con una máquina capaz de conseguir que el agua superara los 100 metros. Lo hizo con madera, hierro, ruedas y un mecanismo tan extraño que su funcionamiento exacto sigue rodeado de dudas.

Parece de da Vinci: el invento de Juanelo Turriano que hizo subir el agua del Tajo a Toledo

El Artificio de Juanelo fue una de esas obras que parecen más propias de una historia de Leonardo da Vinci que de un proyecto hidráulico ocurrido en España. Su objetivo era llevar el agua del Tajo hasta el Alcázar de Toledo, situado muy por encima del cauce.

Lo cierto es que en época romana ya había existido un sistema para abastecer la ciudad, pero en el siglo XVI aquella infraestructura ya no resolvía el problema. El agua seguía subiendo a lomos de animales, con un esfuerzo enorme.

Turriano aprovechó la fuerza del propio río para mover un sistema de ruedas, palas, brazos de madera y recipientes que iban elevando el agua de forma progresiva.

Por qué el artificio de Juanelo Turriano parece un invento de Leonardo da Vinci

La primera subida de agua tuvo lugar el 23 de febrero de 1569, después de cuatro años de trabajo. El artificio suministraba unos 14.100 litros diarios, por encima de lo pactado.

Para la época este invento del Renacimiento era prácticamente cosa de magia; y es que la máquina funcionaba, pero nadie logró fijar con plena seguridad cómo estaba organizada por dentro.

De hecho, no se conservan piezas ni planos completos, y las reconstrucciones posteriores se han apoyado en grabados, descripciones y teorías.

El misterio del artificio de Juanelo Turriano de Toledo que arruinó a su creador

Aunque el artificio fue exitoso no supuso el fin de los problemas. El primer modelo llevaba el agua hasta el Alcázar, pero la ciudad no quería pagar por un agua que no recibía directamente.

Juanelo quedó atrapado entre administraciones, contratos y usos del agua. Construyó un segundo artificio, terminado en 1581, con la esperanza de controlar mejor la explotación del sistema, pero los costes y los problemas económicos acabaron pesando demasiado.

Finalmente el ingeniero murió en Toledo el 13 de junio de 1585. La tradición recuerda que lo hizo arruinado, pese a haber conseguido una de las mayores proezas mecánicas de su tiempo.

Aun así, su máquina ha pasado a la historia como uno de los inventos más espectaculares de la España del siglo XVI. De hecho, siguieron funcionando en el siglo XVII.

Quién fue Juanelo Turriano, el relojero al que compararon con da Vinci

Juanelo Turriano nació hacia 1500 en Cremona, en el Milanesado, y acabó convertido en una figura esencial de la ingeniería del Renacimiento español. Su nombre original fue Janello Torriani.

Antes de levantar agua en Toledo ya había ganado fama como relojero. Llegó a España llamado por Carlos I y construyó relojes astronómicos capaces de mostrar la posición de los astros.

Es decir, hablamos de un inventor capaz de pensar en engranajes, tiempo, movimiento y agua con una ambición poco común. Eso se nota hasta el punto de que Felipe II también contó con él y lo nombró Matemático Mayor.

Al final trayectoria mezcló relojería, ingeniería civil, horología y proyectos mecánicos, justo el tipo de perfil que en pleno siglo XVI podía parecer casi imposible.

Lo último en Historia

Últimas noticias