Ante el Mónaco

El vestuario del Real Madrid necesita apoyo: «No se puede repetir lo del Levante»

Los jugadores del Real Madrid están muy tocados tras la bronca que sufrieron ante el Levante por parte de su afición

Los blancos se juegan acabar en el Top-8 de la Champions contra el Mónaco

Pitada en el Bernabéu: sólo se salvaron Gonzalo, Mbappé y Arbeloa

El vestuario del Real Madrid está muy tocado tras el duelo que enfrentó a los blancos con el Levante en el estadio Santiago Bernabéu. En el día después de la gran bronca, se respiraba tristeza en Valdebebas por lo ocurrido. Nadie escurre el bulto y entienden el malestar de los aficionados, pero también consideran desmedida una bronca que duró durante todo el partido, haciendo sentir a los hombres de Álvaro Arbeloa que jugaban fuera de casa y no en Chamartín.

«Fue una derrota de la afición», aseguran voces autorizadas de ese vestuario. Las mismas que reconocen que no han estado bien en los últimos tiempos, tocando fondo el pasado miércoles contra el Albacete en los octavos de final de la Copa del Rey. Los blancos cayeron derrotados por un rival de Segunda División y fue la gota que colmó el vaso para el madridismo. No obstante, consideran que el clima de tensión que se generó en Chamartín fue desproporcionado.

«Nunca habíamos visto nada así», explican desde Valdebebas miembros de un club que han visto muchos partidos y han tenido que lidiar con momentos igual o más complicados que los actuales. Al mismo tiempo, confían en que, tras la gran bronca, todo cambie el próximo martes contra el Mónaco en la séptima jornada de la fase de liga de la Champions. Un partido clave para que los blancos acaben en el top-8 y, por lo tanto, se clasifiquen directamente a los octavos de final de la máxima competición continental.

Una bronca sin precedentes

El Santiago Bernabéu mostró su enfado con los jugadores del Real Madrid en los prolegómenos del encuentro contra el Levante. Desde la llegada del autobús ya hubo pitos, aunque el momento más tenso se vivió cuando el nombre de los futbolistas del equipo blanco sonó por la megafonía del estadio. Los aficionados, enfadados y cansados por los últimos resultados, pitaron a todos los futbolistas salvo a dos: Gonzalo y Mbappé. También se salvó de la bronca Arbeloa, que poca culpa tiene.

La bronca fue a más mientras sonaba el himno de la Décima. Por primera vez, el Santiago Bernabéu silbó durante su propio himno. Al mismo tiempo, en la grada se empezaron a ver pañuelos y la bronca continuó cuando la pelota echó a rodar. Especialmente, las iras de la afición madridista se centraron en Vinicius Junior y Jude Bellingham, los más abroncados.

El Bernabéu tiene claro quiénes son los culpables: los jugadores. No hay más. El madridismo no apuntará a nadie más. Obviamente, tampoco a Arbeloa, que lleva menos de una semana al cargo de unos futbolistas que están manchando la imagen de una de las mayores instituciones deportivas del planeta.

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