Mbappé y Vinicius, mismos errores con distintos protagonistas
Vinicius y Mbappé dejaron muy tocados públicamente a Xabi Alonso y Arbeloa en dos episodios que han generado enorme preocupación en el Real Madrid
El club busca en la figura de Mourinho el hombre que sea capaz de evitar estas situaciones
El cambio que lo cambió todo
Vinicius lo hizo y Mbappé también. Ambos, las dos grandes estrellas de este Real Madrid, terminaron dejando muy tocados públicamente a sus respectivos entrenadores. Cada uno a su manera. Uno de forma mucho más explosiva, delante de todo el planeta y en el escenario más grande posible, un Clásico. El otro, bastante más sibilino, tras un partido menor, pero saltándose todos los códigos internos del club para plantarse delante de los periodistas y lanzar unas declaraciones que provocaron un terremoto gigantesco en Valdebebas.
Corría el minuto 72 del Clásico disputado el pasado 26 de octubre en el Santiago Bernabéu cuando Xabi Alonso decidió sustituir a Vinicius para dar entrada a Rodrygo Goes. Una decisión futbolística más. Más o menos acertada, eso ya queda para debate de cada uno, pero una decisión del entrenador del Real Madrid. Lo que vino después hizo saltar todo por los aires.
Vinicius reaccionó fatal. Muy mal. El brasileño comenzó a hacer aspavientos sobre el césped, protestó visiblemente, soltó comentarios sobre su futuro, abandonó el terreno de juego completamente fuera de sí, terminó protagonizando varias tanganas y, posteriormente, desapareció durante dos días rumbo a Montecarlo mientras el incendio empezaba a crecer poco a poco dentro de Valdebebas.
El miércoles siguiente, cuando el Real Madrid regresó a los entrenamientos, Vinicius pidió disculpas a sus compañeros tanto en privado como públicamente. También quiso incluir al club y al presidente en esas disculpas. Curiosamente, dejó fuera de manera deliberada a Xabi Alonso y a todo su cuerpo técnico. Un detalle que dentro del club no pasó desapercibido.
El técnico donostiarra intentó apagar el fuego dando normalidad a una situación profundamente anormal. Porque dentro del Real Madrid entendían perfectamente que la falta de respeto del brasileño había sido muy seria. Aun así, la entidad decidió no sancionar económicamente al jugador y optó por dejar que ambas partes solucionasen internamente el conflicto. Ese día, fue el principio del fin de un proyecto.
Mbappé, mejores formas, mismo error
Lo de Kylian Mbappé fue distinto. Mucho más silencioso, mucho menos agresivo en las formas, pero igualmente dañino hacia Álvaro Arbeloa. Todo comenzó después del partido frente al Oviedo. Mbappé, que regresaba de lesión y apenas había completado un entrenamiento entero con el grupo durante la semana, se quedó fuera del once titular. Arbeloa le explicó personalmente antes del partido que, para ese encuentro concreto, prefería apostar por Vinicius, Mastantuono y Gonzalo porque físicamente llegaban en mejores condiciones.
El problema llegó en la interpretación del francés. Mbappé entendió que el entrenador le estaba diciendo que era el cuarto delantero del equipo. Y explotó. Tras el encuentro, el delantero decidió saltarse al departamento de comunicación del club y comparecer directamente ante los periodistas en zona mixta. Allí soltó la bomba. «El entrenador me ha dicho que soy el cuarto delantero del Real Madrid». Una frase que dejó a Arbeloa en una situación muy delicada públicamente, ya que mientras el galo hablaba, el entrenador ofrecía rueda de prensa,.
Dentro del club la sorpresa fue enorme. Porque Arbeloa jamás le trasladó eso al jugador. Lo que intentó explicarle era algo puramente físico y puntual. Pero Mbappé decidió hacerlo público igualmente. Y ahí es donde en Valdebebas consideran que el francés cometió un error gravísimo.
Especialmente porque llegaba después de semanas donde el comportamiento del delantero ya empezaba a generar bastante incomodidad dentro de la entidad: viajes durante la lesión, publicaciones ambiguas en redes sociales y determinadas actitudes que no han gustado nada dentro del vestuario.
Lo realmente preocupante para el Real Madrid no es sólo lo sucedido con Vinicius o Mbappé de manera individual. Lo alarmante es que las dos principales estrellas del proyecto han terminado señalando públicamente a sus entrenadores en menos de un año. Y eso, dentro de un club como el Real Madrid tienen muy claro que no se puede permitir en el futuro. Mourinho llega para poner orden y muchas cosas más.