El día que Pintus ‘eliminó’ al Real Madrid de la Champions
Pintus era el preparado físico del Mónaco que eliminó al Real Madrid en los cuartos de final de la Champions de 2004
El conjunto monegasco superó a un equipo blanco fundido físicamente
Pintus regresa como preparador físico del Real Madrid
El 6 de abril de 2004 el Real Madrid de Carlos Queiroz acudió al estadio Luis II a jugar la vuelta de los cuartos de final de la Champions contra el Mónaco. Los blancos habían ganado en la ida, jugada en el Santiago Bernabéu, 4-2, por lo que se las prometían muy felices en la vuelta. La tensión y la sensación de que el trabajo estaba hecho era tan grande que hasta Chamartín aplaudió el gol que hizo Morientes a los madridistas. Pero nada más lejos de la realidad.
El partido de vuelta se jugó en Mónaco y el Real Madrid se adelantó a los 36 minutos gracias a un gol de Raúl. Pero antes del descanso, en el añadido, Giuly hizo la igualada. Al comienzo del segundo acto llegó el segundo de Morientes y en el 66′ la sentencia del francés, que marcaba gol por partida doble a un equipo blanco sin gasolina que veía cómo quedaba apeado de las semifinales de la Champions. Los blancos estaban fundidos, mientras que los monegascos volaban, y el secreto no era otro que Antonio Pintus.
Pintus era el preparador físico del Mónaco durante cinco temporadas, hasta 2006, momento en el que fue uno de los artífices del único equipo monegasco que ha alcanzado la final de la Champions. Un duelo que perdieron contra el Oporto en 2004, después de eliminar al Real Madrid. Pintus, el jefe del físico madridista en estos momentos, fue uno de los culpables de una de las eliminaciones más duras que ha vivido la entidad madridista a lo largo de su historia en la máxima competición continental.
Pintus le ha devuelto con creces esa eliminación al Real Madrid, ya que ha sido clave en las tres copas de Europa que ganaron los blancos con Zidane entre 2016 y 2018 y las dos que han conquistado los blancos con Ancelotti entre 2022 y 2024. Es decir, cinco Champions. Ahora vuelve a ser el jefe de la preparación física madridista con Álvaro Arbeloa como entrenador.
La preocupación del club
En la cúpula madridista estaban muy preocupados por la imagen que ofreció el Real Madrid en la final de la Supercopa de España y durante toda la temporada. Si bien es cierto que el que era el conjunto de Xabi Alonso compitió y que en tramos de la segunda mitad fue mejor que el Barcelona, también es verdad que, a nivel físico, volvió a quedar en evidencia que el equipo no está bien. Los blancos, pasada la hora de partido, se cayeron de manera notoria, lo que les impidió intimidar más a los azulgranas en los minutos finales en busca del empate.
Desde las altas esferas del club, presentes en Yeda, tomaron buena nota de lo sucedido y reconfirmaron que este equipo no tiene gasolina suficiente para competir con los conjuntos de élite. Es cierto que en Arabia Saudí hacía calor y había un alto porcentaje de humedad, pero también es verdad que, una vez más, los blancos no tuvieron piernas para acabar el partido a un alto nivel físico.
Los que mandan estaban muy preocupados por este asunto. Consideraban que los métodos empleados por Ismael Camenforte, jefe de la parcela física del primer equipo del Real Madrid, no han sido los adecuados. Si bien es cierto que el catalán introdujo en Valdebebas nuevos métodos de preparación física, integrando el trabajo físico con objetivos tácticos y el juego con balón, la realidad es que los jugadores no están aguantando como deberían la exigencia de los partidos.
Por ello, pidieron a Xabi Alonso que contase con Pintus, algo que no sucedió. Ahora, tras el cese del vasco, con la llegada de Álvaro Arbeloa ha vuelto a su cargo anterior, que es el de ser el encargado del físico de la primera plantilla madridista.