Así intenta el Bernabéu frenar el ruido: la solución pasa por puertas y una ‘doble piel’
Jorge García, director general de Jansen Iberia, explica a OKDIARIO las obras que se están llevan a cabo para disminuir los decibelios
Puede bajar entre 42 y 43 decibelios
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La reforma del Santiago Bernabéu es una de las obras más complejas y ambiciosas que se han ejecutado en Europa en los últimos años. Un proyecto de alcance mundial en el que han intervenido decenas de ingenierías y empresas especializadas para dar el mejor estadio posible al Real Madrid. Entre ellas se encuentra Jansen Iberia, firma centenaria dedicada a sistemas de carpintería metálica de acero, cuya participación ha sido clave en distintos puntos estratégicos del estadio y para disminuir el ruido del Bernabéu, el principal caballo de batalla de la reforma.
Como explica Jorge García, director general de Jansen Iberia, a OKDIARIO, esta empresa ha trabajado principalmente en el perímetro exterior del Bernabéu, donde ha instalado cerca de 300 puertas de acceso integradas en el diseño de la fachada. Se trata de elementos alineados con la estética del estadio, muchos de ellos resueltos con lamas verticales, lo que impide que funcionen como puertas cortafuego, pero garantiza coherencia visual con el conjunto arquitectónico.
En el interior del estadio, la intervención ha sido diferente. Allí, la empresa ha instalado puertas técnicas y de seguridad, muchas de ellas resistentes al fuego con una duración certificada de hasta 60 minutos, destinadas a proteger zonas sensibles como salas de control, áreas informáticas y espacios de gestión operativa. Estas puertas están conectadas a la central de incendios del estadio, de modo que, ante una emergencia, se activan automáticamente para facilitar la evacuación.
Uno de los aspectos que más debate ha generado en torno al nuevo Bernabéu es el control del ruido, especialmente en relación con los eventos no deportivos. En este punto, Jorge García subraya que la acústica del estadio no depende de una sola solución, sino de un diseño global desarrollado por ingenierías especializadas. El estadio es un recinto permeable, lo que obliga a combinar distintas estrategias para limitar la salida del ruido.
43 decibelios menos
En ese contexto, Jansen está trabajando en los vomitorios, los accesos del público a las gradas, mediante la instalación de puertas que ayudan a reducir la fuga de sonido por esos puntos sin comprometer la seguridad ni la evacuación. El acero, por su elevada densidad, ofrece un comportamiento acústico muy superior al de otros materiales. Con una carpintería adecuada y un vidrio específico, estos sistemas pueden alcanzar atenuaciones de hasta 42 o 43 decibelios.
Además del perímetro y las zonas interiores, Jansen ha participado en dos de las fachadas más relevantes del estadio, entre ellas la correspondiente a la Unidad de Control Operativo (UCO), el centro neurálgico desde el que se gestiona la seguridad y la tecnología del Bernabéu. Especial complejidad técnica presenta la fachada acristalada del futuro Sky Bar, ejecutada mediante un muro cortina inclinado hacia el interior del estadio, con una altura aproximada de siete metros y vidrios de gran formato y peso.
Desde la empresa destacan que el reto de esta obra no ha sido únicamente técnico, sino también logístico y conceptual. El Bernabéu es un estadio en uso permanente, ubicado en pleno centro de Madrid y rodeado de zonas residenciales, lo que exige soluciones extremadamente precisas en materia de seguridad, evacuación, ruido y control ambiental.
Para Jorge García, la participación en la reforma del Santiago Bernabéu tiene un valor que va más allá del volumen de trabajo ejecutado. «Es un proyecto que trasciende lo constructivo y que se ha convertido en un referente mundial», señala. No es la primera vez que la firma participa en grandes iconos arquitectónicos, pero sí uno de los proyectos más visibles y simbólicos de su historia reciente.
A la espera de que el estadio active todas sus funcionalidades y espacios pendientes, el nuevo Bernabéu sigue evolucionando. Una obra viva, compleja y en permanente ajuste, en la que cada elemento -desde la fachada hasta una puerta técnica- forma parte de un engranaje diseñado para convertir al estadio del Real Madrid en uno de los más avanzados del mundo.