Arbeloa se gana a todos
Arbeloa ha sido capaz de cambiar la cara del Real Madrid en tiempo récord
Ha formado un equipo compacto, solidario y comprometido
El líder es Mbappé
El Real Madrid de Arbeloa jugó muy bonito contra el Mónaco, pero hizo un partidazo frente al Villarreal en La Cerámica. Los blancos afrontaban un partido de esos que se deben calificar como prueba de fuego. Un estadio como La Cerámica, donde ganar no es nada sencillo. Y los madridistas firmaron un encuentro tremendamente serio para sumar tres puntos, pero sobre todo para confirmarse a sí mismos que pueden pelear por absolutamente todo.
Arbeloa lo ha cambiado absolutamente todo en 13 días. Obviamente, los jugadores han puesto no un poco de su parte, sino absolutamente todo. La actitud de los futbolistas es otra, pero sin duda mucha culpa la tiene un entrenador que ha sabido ganarse a todos en muy poco tiempo.
El salmantino aterrizó en el vestuario del Real Madrid y se encontró con un vestuario tocado y desconfiado. Casi en silencio. Nadie hablaba por no pecar, pero Arbeloa ha tirado de mano izquierda para ganarse absolutamente a todos sus jugadores. El entrenador tiene una gran facilidad para conectar con unos jugadores perdidos y con una falta de confianza notable que se reflejaba dentro del terreno de juego. La relación con Xabi Alonso no era insostenible, pero no era idílica. El salmantino ha conseguido cambiar esta situación para lograr un equipo sólido, compacto y solidario.
«El compromiso de los jugadores es innegable y también el esfuerzo que han hecho en un campo como este, contra un Villarreal que es un pedazo de equipo con un grandísimo entrenador. Sabíamos que era una de las salidas más complicadas en toda la Liga. Veníamos a casa del tercer clasificado, así que hay que darle mucho mérito al esfuerzo de los jugadores y al compromiso colectivo. Es una victoria de grupo, de equipo, y estamos muy felices de llevarnos los tres puntos», aseguraba Arbeloa tras ganar en Villarreal.
Un método que funciona
Arbeloa ha demostrado en estos primeros días como entrenador del Real Madrid su cercanía, unidad y sinceridad. Lo primero que hizo el salmantino al llegar al vestuario de Valdebebas y hablar con sus jugadores fue tener una reunión personalizada con cada uno de ellos para explicarles su idea y lo que pretendía de sus futbolistas. En estas conversaciones, Arbeloa no sólo se mostró cercano, sino también sincero. Les dijo lo que esperaba de ellos, las funciones que iban a desempeñar, su idea de juego y las cosas, obviamente, que debían mejorar, mostrándose tremendamente sincero.
Por otro lado, en cuanto al colectivo, ha decidido cerrar filas, ser el escudo de todas las críticas y apostar por la unidad de sus futbolistas. En una situación tremendamente complicada, sabe que deben ser un equipo en las buenas y, sobre todo, en las malas. El esfuerzo, el trabajo y el compromiso no se negocian.