El Real Madrid se desinfla en su estreno en Champions contra el PSG
Un penalti riguroso desinfla al Real Madrid en su debut ante el PSG, cediendo un empate a uno
Felicia Schöder adelantó al conjunto blanco en el minuto 2 pero las madridistas no supieron cerrar el choque
El Real Madrid se desinfla en la última media hora ante el PSG. El gol inicial de Schröder no fue suficiente para un equipo que fue ligeramente superior, pero le faltó generar, que perdonó en las pocas ocasiones claras que tuvo y que acabó viéndose perjudicado por un penalti de lo más riguroso. En una de las contadas oportunidades de las parisinas, llegó la acción del gol. Karchaoui marcó desde los 11 metros y deja al conjunto blanco sin su primer y necesario triunfo en esta Champions League.
Sin Athenea y sin María Méndez salía Pau Quesada, que ponía el mejor once posible sobre el césped. No quería arriesgar con una futbolista recién salida de lesión ni con otra que está tocada. Keukelaar ha rendido bastante bien en este inicio de curso en ataque, por lo que no era un problema para el técnico mantenerla de partida, mientras que Bella Andersson también ha cuajado buenos partidos en el eje en ausencia de Lakrar.
Ante un PSG sin Olga Carmona, aún lesionada, pero con la también ex el Real Madrid Naomie Feller, el conjunto blanco presentaba toda su pólvora arriba y un centro del campo totalmente renovado. Caruso, Senss y Jacinto formaban el tridente de la medular, mientras que Felicia Schröder acompañaba en el ataque a la citada Keukelaar y a Linda Caicedo.
Fue precisamente la sueca la encargada de abrir el marcador. Confianza plena del Real Madrid en el potencial de esta joven futbolista que se ha convertido en el fichaje más caro de la historia de la sección y lo cierto es que está dejando patente los porqués. Dos minutos tardó en abrir el marcador. Duro partido con el que iniciaba el conjunto blanco esta Champions –en la que, todo hay que decirlo, tendrán rivales aún más exigentes– y en el que era obligatorio ganar. No pudieron empezar mejor.
Y es que ha caído de pie Schröder. La carencia habitual de gol de las blancas ha quedado, en parte, resuelta por obra de esta futbolista, que se anticipó en modo killer para meter el pie a un centro Caruso desde la derecha. Muy cerrado el envío y allí estaba la ex del Hacken para hacer lo que no hizo la defensa parisina. Metió el pie para poner el 1-0 en el marcador.
Pasividad absoluta la que mostró el PSG, que se rehízo y comenzó a disponer de ocasiones para empatar el partido. Por suerte –este año sí– estaba Feller, que se cansó de ser Feller. Ante las oportunidades que surgían por la izquierda, la ahora futbolista del conjunto francés no daba una. Centros que se le iban largos, controles que se le escapaban, disparos que no veían puerta…
Aunque la primera parte apuntaba maneras tras el gol de las blancas nada más comenzar, perdió fuelle y al descanso el marcador no se movió. Salió con más ganas de dominar el Real Madrid, de cara a una segunda parte donde tuvieron oportunidades para sentenciar. Sobre todo en una doble ocasión de Schröder, que mandó primero el esférico al poste y, tras caerle el rechace a Linda y ponerle el pase de la muerte, la mandó fuera.
De perdonar a pagar
A punto estuvo entonces de contestar a ese perdón Ajibade, pero su remate lo impidió a última hora Andersson, saltando para abortar la acción. Entraba Athenea en el Real Madrid, por Keukelaar, y en el PSG agitaba el avispero Paulo César, en busca de una reacción que les permitiera rascar algo en su estreno en Champions. Y con ayuda de la colegiada del encuentro, la normacedonia Ivana Projkovska, llegó el tanto del empate.
Morissaint ganó una disputa a Lakrar y, sin muchas opciones de generar algo, consiguió sacar petróleo y darle la oportunidad de marcar al PSG. Notó un leve contacto en el brazo de la central del Real Madrid y se tiró al césped. Picó la árbitra del encuentro, que señaló penalti y, al existir un contacto, por leve que fuera, desde el VAR no corrigieron su decisión. No fallaba desde el punto fatídico Karchaoui.
No supo recomponerse el Real Madrid, tirando más de ímpetu que de fútbol. Bereensteyn entró en el tramo final para intentar volcar a las blancas sobre la meta de Kiedrzynek, pero Quesada no logró el efecto deseado. El partido se rompió y estuvieron cerca de quedarse en blanco las locales, que ven como se les escapan dos puntos que pueden ser de vital importancia, con muy poco de sus rivales.