Pablo Altozano, jugador del Sporting Hortaleza, a OKDIARIO: «Era una cacería, hemos pensado ‘cómo salimos de aquí vivos’»
Los jugadores del Sporting Hortaleza priorizaron su salud y denuncian agresiones por parte del Atlético Unión Güímar
Pablo Altozano, jugador del equipo madrileño, atiende a OKDIARIO desde Tenerife
Jugadores del Sporting Hortaleza y sus familias fueron amenazados por aficionados del Güímar: «Te voy a colgar del techo»

Lo sucedido este domingo en el campo del Güímar con el abandono del Sporting Hortaleza sin jugar el partido de la previa de la Copa del Rey y la suspensión de dicho partido, correspondiente a la vuelta de la eliminatoria, trasciende lo futbolístico. El conjunto madrileño denuncia agresiones y amenazas de la grada y sobre todo de los integrantes del propio club hacia ellos. Ni ellos ni sus familias sentían que era seguro disputar un partido en esas condiciones. OKDIARIO ha podido charlar con Pablo Altozano, uno de los jugadores del cuadro madrileño, y nos cuenta la cronología de los hechos y los motivos para no disputar dicho encuentro.
La decisión final la tomó Jorge Mendoza, entrenador del Sporting Hortaleza, tras presenciar cómo el entrenador del equipo local agredía a su preparador físico. En ese momento, el equipo madrileño se marcha a vestuarios y, una vez dentro, toman la decisión de marcharse del estadio. Por lo tanto, la situación en la grada estaba caliente y era peligrosa, pero las fuerzas de seguridad lo tenían controlado. La situación estalla con la agresión y las vejaciones por parte del cuerpo técnico del Güímar hacia la expedición del Sporting.
Pablo Altozano, jugador del equipo madrileño, desde el aeropuerto de Tenerife y algo más tranquilo, tras vivir momentos de mucha tensión en el estadio del Güímar, atiende a OKDIARIO para contar en primera persona lo que ha pasado en la mañana de este domingo y por qué el Sporting Hortaleza ha decidido no jugar el encuentro.
«Empezó anoche con los petardos. Estábamos en la habitación durmiendo y de repente nos levantaron los petardos a las 04:00, los típicos fuegos artificiales de corto alcance, como los de los encierros. Y durante toda la semana también muchos jugadores nuestros recibiendo amenazas por redes, a sus parejas también… Y el miedo de que nuestras familias estuvieran en las gradas. Por ejemplo, mis padres y mi hermana estaban ahí y les he pedido que se fueran sin saber si se iba a jugar el partido o no. Es una pena porque teníamos mucha ilusión por jugar el partido y realmente, a pesar de todo esto, si no hubiera pasado lo que ha pasado en el campo por culpa de ellos, de la plantilla, no de la grada, se hubiera jugado el partido. La mecha que ha prendido todo ha sido el botellazo a nuestro capitán y el puñetazo de su entrenador a nuestro preparador físico en el banquillo a cuento de nada. En ese momento hemos dicho que esto parece una cacería más que un partido de fútbol», comenzó declarando con contundencia Pablo tras vivir en primera persona los hechos a pie de campo.
Cronología de la suspensión
Tras un resumen claro y conciso, Pablo Altozano explica en OKDIARIO la cronología de los hechos y cómo lo han vivido los jugadores del Sporting Hortaleza desde su llegada al estadio: «De repente hemos visto a unos encapuchados con las bufandas en la cara venir hacia nosotros con la mano cargada, que pensábamos que eran piedras, pero luego eran huevos. Aunque al final, cuando hemos salido, sí que eran piedras porque han hecho un rayajo en el cristal, pero no han conseguido romperlo. Hemos llegado y hemos llamado a la Policía porque ahí no había nadie de seguridad»
«Estaba el cuartel de la Guardia Civil a un minuto enfrente y no había nada de seguridad. De hecho, avisamos a la Federación de las amenazas por redes para que estuvieran al corriente de que era un partido de riesgo y nada. La verdad es que ha costado un poco en ese aspecto que apareciera la seguridad. Y luego, cuando ha venido la Guardia Civil y la Policía Local, pues ya han conseguido montar un dispositivo para apartar a los energúmenos y que pudiéramos entrar al campo», añade el futbolista.
«Tuvimos que entrar por una de las puertas secundarias porque la principal estaba llena de gente de ellos y lo mismo, escoltados por la policía, recibiendo insultos de ellos y demás. Y eso, bueno, me parece más fútbol. Hemos llegado a vestuarios y hemos salido a calentar con la intención en todo momento de jugar el partido. Salimos a calentar, nos metemos dentro, volvemos a salir para jugar y fuimos a sus vestuarios para realizar la salida. Allí estábamos esperando a los árbitros que no aparecían. Y de repente, a cuento de nada, a la salida de sus vestuarios, se acercaban miembros de su cuerpo técnico con un rol más secundario a decirle de todo a nuestro número 10. A todos ‘os vamos a partir las piernas’. Y ahí ya se han ido encendiendo ellos solos y retroalimentándose. Tirándonos agua y la botella entera que le ha dado a nuestro capitán Diego Rojas en la cabeza, y hay vídeo de eso. Y a nuestro 10 lo mismo, escupiéndole y diciéndole que si metía gol no iba a salir vivo», relataba a este periódico este jugador del conjunto madrileño.
Esto es intolerable. Un técnico del Guimar lanzando una botella al Hortaleza. Sanción ejemplar!!! pic.twitter.com/R853DpStuF
— Pedro P. San Martín (@PedroPSanmartin) October 4, 2026
«A todo esto, en paralelo, en los banquillos, que no lo sabíamos nosotros, estaba sucediendo que el entrenador ha llegado y, como antes de cada partido los equipos normales, pues se saludan los entrenadores. Suerte y tal. Lo normal. Nos hemos girado y hemos visto a nuestro entrenador diciendo que nos saliéramos del campo. Y ahí nos ha contado que el entrenador de ellos le había pegado un puñetazo a Paúl, nuestro preparador físico. Y ha dicho ‘es decisión mía que nos vayamos del campo, así que, por favor, salir todos del campo’», señalaba Pablo Altozano desde el aeropuerto de Tenerife contando el momento que ha determinado que el Sporting Hortaleza decidiese no jugar el partido.
«Nuestro entrenador nos ha dicho que ‘esto no lo voy a permitir’. Entre el botellazo a Rojas y el puñetazo, esto ya no es un partido de fútbol, así que saliros, porque no puede ser que no hagamos como si nada si nos están pegando’», añade, dejando claro que la suspensión se ha producido más por las agresiones de miembros del club que por lo ocurrido desde la grada.
«A nosotros nos han dicho que la seguridad ya había venido y que la grada estaba controlada. Es verdad que el grupo de ultras que nos han lanzado cosas estaba como en un muro por fuera del campo, sin seguridad, y ahí es cuando también dejaban ver los machetes y las navajas por encima del muro. Y también nos preocupaba nuestro portero, que cuando estuviéramos atacando nosotros, estuviera ahí él solo… Pero ellos no estaban dentro del campo, aunque como si lo estuvieran. Y ahí nos han dicho que ya no teníamos que preocuparnos por la grada. Y es cuando les hemos dicho que en ningún momento nos ha preocupado la grada, porque los más peligrosos son ellos. Hemos pensado y, si metemos un gol, sigue el partido. Y si metemos el segundo y la eliminatoria va 3-0 en su contra, eso va a ser una cacería… ¿Y cómo salimos de aquí vivos si se ha montado esto con la eliminatoria viva?», nos contaba Altozano, jugador del equipo madrileño.
La decisión del Sporting Hortaleza en vestuarios
«En los vestuarios estaban hablando miembros de nuestra directiva con la Federación madrileña. Y ha sido la Federación la que nos ha dado su apoyo y que, si no queríamos salir, que no lo hiciéramos. Porque hay muchas evidencias de que está siendo excesivo y denunciable. ‘Toméis la decisión que toméis, contad con nuestro apoyo’, nos dijeron. Entonces, ha sido el árbitro el que nos ha dicho que la seguridad era suficiente. También un poco de culpa tienen ellos por no haber salido a ver lo que estaba pasando en el túnel de vestuarios, porque han tardado mucho en salir y nos han dejado solos y vendidos. Y entre nosotros hemos dicho: ‘ninguno gana dinero jugando a esto y mañana tenemos que ir a trabajar’. Está muy bien el sueño de la Copa del Rey, pero lo primero es la salud y sentimos que nuestra salud estaba en riesgo. Y la de nuestros familiares», revela Pablo Altozano en este periódico.
«Nuestro entrenador ha sido el que ha dicho: ‘Chavales, no tenéis que tomar ninguna decisión vosotros porque la tomo yo. Así no se puede jugar un partido de fútbol y no pueden salir ganando esta gente porque esto no es fútbol ni es nada’», añadía este jugador del Sporting Hortaleza a OKDIARIO dejando claros los detalles uno por uno de los hechos ocurridos en suelo canario.
Pablo Altozano también aclara lo ocurrido en la ida tras la acusación de varios seguidores del cuadro canario: «En la ida fue la misma temeridad por parte de ellos, lo que pasa es que estábamos con nuestra gente. Salieron con tres expulsados y se podrían haber ido con cinco. Por la agresividad del juego. La única diferencia entre el partido de ida y el de vuelta era la gente que nos apoyaba a nosotros allí. Pero apoyarnos a nosotros, no increparles a ellos. Para nada lo que pasó en Madrid se parece a lo que ha ocurrido hoy en Tenerife. Para nada. No me imagino a nadie lanzándoles piedras a ellos. Eran familias con niños. No tenemos afición ultra».
«Si el entrenador de ellos no le pega un puñetazo a nuestro preparador físico, hubiésemos jugado. Y era lo que querían ellos, que jugáramos en ese estado de shock. Y lo han jodido ellos porque ha sido el detonante. Se les ha ido de las manos totalmente. Denunciamos el comportamiento del club. Tú puedes jugar haciendo caso omiso a los que te insultan, lo que no puedes es jugar haciendo caso omiso a sentirte tú en riesgo de hacer lo que te gusta porque 25 energúmenos estén sobrepasados y llevados por un mensaje de odio», culminaba con su testimonio Pablo Altozano desde Tenerife.
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