Messi baja el telón de una historia eterna con Argentina

Leo tuvo un homenaje histórico en el Monumental

Marcó un gol y dio dos asistencias en los tres goles que marcó Argentina

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Leo Messi
Leo Messi celebrando un gol con Argentina. (Getty)

Leo Messi ya es historia de Argentina. El delantero puso punto final a sus 39 años a su era después de más de dos décadas defendiendo la camiseta de su selección. Lo hizo hasta el último partido en el que dio una exhibición ante Benín con dos asistencias y su último gol con la albiceleste. Sin embargo, Messi no se quedó con el resultado, sino con la noche más especial de su carrera ante un Monumental abarrotado para despedir a su leyenda por todo lo alto entre lágrimas.

Lionel Messi volvió a ponerse por última vez la camiseta de la selección. Lo hizo como había hecho tantas veces: con la pelota en los pies, siendo protagonista y dejando un último recuerdo imborrable. Argentina ganó 3-0 a Benín y el capitán se marchó con un gol, dos asistencias y un estadio entero rendido a sus pies. Pero aquella noche no empezó cuando rodó el balón. Empezó mucho antes.

Muchas horas antes de que rodase el balón, Buenos Aires se había vestido de celeste y blanco para la ocasión. Más de 85.000 personas llenaron las gradas para acompañar a Messi en su último partido con Argentina. Familias enteras, niños con la camiseta del ’10’ y aficionados de distintas generaciones se mezclaron alrededor del estadio para despedir al futbolista que durante años había representado los sueños de un país. Y la AFA estuvo a la altura de una despedida de tal magnitud.

Messi saltó al terreno de juego acompañado por sus hijos. Y entonces llegó uno de los momentos más emocionantes de la noche, cuando se veían sus lágrimas mientras sonaba el himno de su país mientras abrazaba a su familia. También Lionel Scaloni se emocionó y rompió a llorar. A su alrededor, Nicolás Otamendi y Emiliano Martínez tampoco pudieron esconder lo que significaba aquel momento.

El reconocimiento no se quedó en palabras

Desde el primer minuto pidió la pelota, participó en el juego y buscó el gol. No tenía ninguna necesidad de demostrar nada. Su legado ya estaba escrito. Sin embargo, incluso con 39 años, siguió comportándose como si aquella fuera otra noche en la que tenía que ganarse el puesto. Argentina fue superior a Benín y terminó imponiéndose por 3-0. El primer gol llegó en la segunda parte. En el minuto 48, Messi sacó un córner con precisión milimétrica y encontró la cabeza de Nicolás Otamendi. El central convirtió el envío del capitán en el 1-0 y, en la celebración, los jugadores argentinos terminaron levantando a Messi en el aire.

Poco después apareció otra vez el ’10’. Messi recibió, encontró el espacio y habilitó a Nico Paz, que terminó marcando el segundo tanto de la noche. Dos asistencias en su último partido con Argentina. Parecía que el destino estaba empeñado en regalarle todos los ingredientes posibles para una despedida perfecta. Pero faltaba el gol y Messi no podía marcharse sin él. Como si fuera el destino, Leo se encontró con el balón para lanzar el penalti. Y el Monumental sabía lo que iba a ocurrir. Tomó carrera, respiró y marcó gol por la escuadra. El último gol de Lionel Messi con la selección argentina.

Había algo especialmente simbólico en aquella despedida. Messi no necesitaba una actuación extraordinaria para demostrar quién era. Ya había ganado el Mundial, dos Copas América, la medalla de oro olímpica y el Mundial Sub-20. Había alcanzado todos los grandes objetivos que persiguió durante su carrera internacional. Cuando llegó el final, quedaba la sensación de que no se despedía únicamente a un futbolista. Se despedía una parte de la historia reciente de Argentina.

El niño que salió de Rosario y cruzó el Atlántico para perseguir su sueño terminó regresando a casa convertido en campeón del mundo. El jugador que durante años tuvo que escuchar que no hacía suficiente con Argentina terminó siendo el capitán que devolvió a su país la Copa del Mundo después de 36 años. El último tango del ’10’ terminó como tenía que terminar: con Argentina celebrando, con Messi emocionado y con una certeza instalada para siempre en la memoria de un país. Un legado que permanecerá en Argentina para siempre.

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