Locura en Málaga: el 30% de la población se echa a la calle a celebrar el ascenso con imágenes impresionantes
Cerca de 185.000 personas fueron a las calles para celebrar el ascenso del Málaga
Según el INE, la población total de la ciudad es de 599.000.
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El ascenso del Málaga a Primera División paralizó toda la ciudad. Ocho años después, el club boquerón regresa a la máxima categoría del fútbol español después de un proyecto de largos años de trabajo y esfuerzo que fue recompensado esta temporada. Si en Almería el desplazamiento de miles de aficionados generó incredulidad, la rúa para celebrarlo fue algo que se escapa de todo razonamiento que va más allá de la simpleza del fútbol.
En una ciudad donde el turismo extranjero está cada vez más presente, las calles se llenaron de puros aficionados al Málaga. Desde primera hora, miles de camisetas blanquiazules inundaron la ciudad, llegando a más de 185.000 personas. Un número que cobró sentido al ver las imágenes de todo abarrotado por celebrar junto con la plantilla la heroicidad de los hechos. Desde la Rosaleda salieron los cuatro autobuses con el recibimiento de bengalas, banderas y bufandas ondeando como hacía años que no se había visto.
La rúa siguió su curso con una marea azul siguiéndola, gritando a sus ídolos y acompañándolos por todo el recorrido. Y la realidad es que casi toda Málaga estaba allí, ya que, según indica el Instituto Nacional de Estadística. (INE), en la ciudad habitan en torno a las 599.000 personas, lo que viene siendo un 30% de la población total de la ciudad andaluza. Una fiesta en la que pararon en los puntos más históricos de Málaga para agradecer el apoyo y la fe en el proyecto. Una celebración con récord absoluto de presencia para demostrar que siempre fue un equipo de Primera.
Málaga, una fiesta de Primera
La fiesta comenzó en La Rosaleda, donde un problema mecánico en uno de los autobuses retrasó la salida, aunque el recorrido continuó con normalidad entre bengalas, banderas y cánticos. Muchos aficionados siguieron a pie al equipo durante todo el trayecto.
La primera parada tuvo lugar en la Parroquia de San Pablo, donde miles de personas recibieron a la plantilla. Los jugadores atendieron a los aficionados con fotografías y firmas antes de realizar una ofrenda al Cautivo, una de las imágenes religiosas más veneradas de la ciudad. Posteriormente, la expedición se dirigió hacia el centro de Málaga, donde la Alameda, el Paseo del Parque y la Plaza de la Marina quedaron completamente teñidos de blanquiazul. La afluencia masiva de seguidores convirtió la celebración en un acontecimiento sin precedentes.
Tras la recepción en la Diputación, el equipo acudió al Ayuntamiento, donde fue recibido por distintas autoridades. Desde el balcón del consistorio, los futbolistas compartieron bromas y mensajes con la afición, destacando la intervención de David Larrubia como portavoz del vestuario. La jornada concluyó en la Parroquia de la Divina Pastora, donde la plantilla realizó una última ofrenda floral y puso el broche final a una temporada histórica con fuegos artificiales y el respaldo multitudinario del malaguismo.
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