Curiosidades
Cambio de vida

Trabajaba en el grupo antiterrorista de la Guardia Civil pero decidió cambiar de vida para irse a una aldea con su hijo: «Todo tiene un porqué»

Fran, un antiguo agente del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil, decidió retirarse a una aldea aislada de Asturias para vivir junto con su hijo adolescente. Sus servicios como agente fueron requeridos en Jerusalén, Bosnia o Kosovo. Una profesión llena de estrés le hizo tomar una decisión que al principio Fran reconocía que “tenía dudas de si podría acostumbrarme a ello».

El simple hecho de ir al supermercado, explica, le lleva 50 minutos. «La programación es esencial, y más viviendo con un adolescente”, admitía. Aun así, reconoce que ahora está contento con la decisión y que, al fin y al cabo, «todo tiene un porqué».

Un entorno privilegiado

El último destino de Fran como agente de la Guardia Civil fue Asturias. «Cansado de tanto viajar», decidió establecerse en una pequeña aldea de la región donde sólo él y su hijo son los habitantes de la zona. Su casa se sitúa en mitad del bosque, la cual se sitúa a unos metros de un molino y, andando un poco más, se sitúa una cascada. Por la aldea se pueden ver animales que se han adueñado del entorno.

Antiguamente, en el pueblo pastaban ovejas y cabras, pero tras su marcha, las labores de desborzar se quedaron en sus manos. Fran es consciente de que la naturaleza no se detiene y que «todo esto crece».

El día a día de Fran y su hijo

El supermercado más cercano a su casa se encuentra situado a 50 minutos en coche, lo que les empuja a hacer compras «brutales» para todo el mes. “Hablas con el mecánico del pueblo y no da abasto; quieres hacer una obra en tu casa y los albañiles te dan cita de aquí a un año porque no hay”, añadía el ex agente.

Fran comentaba en un tono irónico que tanto él como su hijo van al gimnasio, «pero es cortar madera, que es el gimnasio de la gente de antes». A pesar de que su hijo adolescente debe hacer 50 minutos en coche para ir a estudiar al instituto, Fran valora el entorno privilegiado en el que viven, conviviendo directamente con la naturaleza.