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Por qué debes hacer una bola de papel de aluminio y frotarla por las rejillas de la parrilla antes de cocinar

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hacer una barbacoa consiste únicamente en elegir buenos ingredientes, encender el fuego y esperar a que las brasas alcancen la temperatura adecuada. Según los expertos, también hay un paso previo que muchas personas pasan por alto y que puede marcar la diferencia en el resultado: limpiar la parrilla. Para hacerlo, existe un truco casero tan sencillo como efectivo para que las rejillas queden impecables, y sólo necesitamos algo que todos tenemos en casa: papel de aluminio.

Sólo hay que arrugarlo hasta conseguir una bola compacta y utilizarla para frotar la superficie de la parrilla y desprender los restos de comida, grasa reseca y suciedad adheridos. Esta técnica tiene una explicación relacionada con la textura del aluminio y su capacidad para actuar como herramienta de limpieza mecánica. Sin embargo, hay algunas precauciones que conviene conocer antes de utilizarla, especialmente si las rejillas tienen un revestimiento especial.

Para qué sirve la bola de papel de aluminio en la parrilla

Este método se ha hecho viral en redes sociales porque permite eliminar los restos incrustados que quedan en las rejillas después de preparar carne, pescado o verduras. Durante la cocción, los alimentos desprenden grasa, jugos y pequeñas partículas que se queman y quedan adheridas a la superficie. Cuando estos residuos no se limpian y se acumulan con el tiempo, pueden generar humo y olores que terminan impregnando los alimentos.

En este contexto, la bola de papel de aluminio, con sus pliegues y relieves, ayuda a desprender parte de los restos resecos, razón por la cual se utiliza como alternativa a los cepillos tradicionales para barbacoas. Sin embargo, no se debe entender como una solución universal: su eficacia depende del material de las rejillas, del tipo de suciedad y del estado en el que se encuentre la parrilla.

La limpieza de la parrilla no es sólo una cuestión estética, sino que también está relacionada con la higiene alimentaria. Cuando se utiliza varias veces sin retirar la suciedad acumulada, la superficie conserva restos de alimentos anteriores, los cuales se mezclan con la grasa y pueden formar una capa oscura y endurecida. Uno de los principales problemas es que la grasa acumulada se puede quemar durante el siguiente uso, favoreciendo la aparición de humo, sobre todo cuando se cocinan alimentos grasos. Además, puede afectar al sabor de los platos.

Cómo limpiar las rejillas paso a paso

Ahora bien, antes de utilizar este truco es fundamental conocer el material del que están fabricadas las rejillas. En las rejillas de acero inoxidable o de hierro fundido sin revestimiento, la bola de aluminio ayuda a retirar los restos adheridos. En cambio, en las superficies esmaltadas o recubiertas de porcelana, el contacto con un material abrasivo puede provocar arañazos o deteriorar el acabado. Si la parrilla es de un material compatible con este método, el procedimiento es muy simple. Estos son los pasos a seguir:

  1. En primer lugar, espera a que la parrilla se enfríe lo suficiente para poder limpiarla sin riesgo de quemaduras.
  2. Corta un trozo de papel de aluminio y arrúgalo con las manos hasta conseguir una bola compacta. Procura que no queden extremos sueltos que puedan desprenderse fácilmente.
  3. Pasa la bola por las rejillas, prestando especial atención a los puntos donde se hayan quedado adheridos restos de comida o grasa reseca. No hagas demasiada presión.
  4. Cuando termines, revisa las rejillas para asegurarte de que no quedan trozos de aluminio ni restos desprendidos.
  5. Si todavía hay suciedad, utiliza agua caliente, jabón y un cepillo. Después, aclara y seca correctamente.

Otros métodos efectivos

Además del papel de aluminio, existen otros remedios caseros que pueden ayudar a retirar la grasa y los restos de comida que se acumulan en las rejillas de la parrilla.

El limón es una de las mejores opciones, ya que ayuda a desprender los residuos de grasa y suciedad, además de dejar un aroma fresco.Para utilizarlo, basta con cortar un limón por la mitad y frotar la pulpa sobre las rejillas frías o ligeramente templadas, siempre que el fabricante permita este procedimiento. También se puede aplicar su zumo con una esponja.

Otro remedio popular consiste en utilizar media cebolla para frotar las rejillas; su humedad permite ablandar algunos residuos superficiales, mientras que la fricción ayuda a desprender pequeñas partículas de alimentos. Para hacerlo, se puede pinchar la mitad de una cebolla con un utensilio largo y resistente al calor y pasarla por las rejillas cuando estén templadas.

Cuando la grasa está más adherida, la textura ligeramente abrasiva del bicarbonato de sodio puede ser una buena solución. Para ello, basta con preparar una pasta limpiadora mezclándolo con un poco de agua. Luego, se aplica sobre las zonas sucias de las rejillas frías y se deja actuar unos minutos. Finalmente, se frota suavemente con una esponja no abrasiva y se aclara con abundante agua para eliminar cualquier resto.