Poner bicarbonato en el fondo del cubo de la basura: para qué sirve y cada cuánto conviene cambiarlo
Este truco casero sencillo y económico ayuda a combatir este problema, pero no sustituye la limpieza periódica
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Los restos de la comida y la humedad tienden a ser las causas principales de los olores desagradables en el cubo de la basura, aun cambiando la bolsa con asiduidad. Para hacer frente a este problema, muchas personas están empezando por proceder con un método sencillo: esparcir bicarbonato de sodio en el fondo del recipiente.
El bicarbonato actúa como eliminador de olores porque neutraliza algunos de los compuestos que generan las pestilencias. No obstante, no evita la descomposición de los residuos orgánicos ni sustituye la limpieza frecuente del propio cubo.
Cómo aplicar correctamente el bicarbonato
Antes de llevar a cabo el procedimiento, se debe retirar la bolsa y verificar que no quede ningún tipo de resto, ya sea sólido o líquido, en el fondo del cubo. Si el contenedor está sucio, lo óptimo es lavarlo con agua y detergente o jabón y dejarlo airear hasta que quede completamente seco.
En cuanto quede reluciente, se puede espolvorear una reducida cantidad de bicarbonato en el fondo, previo paso de colocar la nueva bolsa. Otra alternativa es ponerlo directamente dentro de la bolsa para ayudar a disminuir los olores de los residuos.
Con qué frecuencia conviene cambiar el bicarbonato
No existe una norma universal sobre la frecuencia de reemplazar el bicarbonato. A modo de orientación, se puede renovar con cada cambio de bolsa, fundamentalmente cuando se acumulan restos de suciedad o el cubo está expuesto a la humedad. Si el bicarbonato entra en contacto con algún líquido, lo recomendable es quitarlo y limpiar el fondo antes de volver a usar el envase.
Cómo evitar los malos olores con una higiene correcta
Para preservar el cubo en las mejores condiciones y contrarrestar la fetidez, se debe aplicar un hábito de mantenimiento disuasorio:
- Vaciamiento habitual: Elude la acumulación de residuos orgánicos durante algunos días, poniendo el foco en los meses más cálidos.
- Limpieza y secado intenso: Lava con regularidad las caras internas y la tapa del cubo, asegurándote de que quede completamente seco antes de volver a usarlo.
- Cierre impenetrable: Coloca las bolsas de forma correcta para evitar que los residuos se salgan por los laterales o al fondo del contenedor.