Una pareja busca voluntarios para vivir en su granja de Francia a cambio de ayudarles 10 horas a la semana cuidando cabras y sembrando en el jardín

Los voluntariados rurales son hoy una de las formas más populares de viajar por Europa sin pagar alojamiento. Una de las últimas ofertas llega desde una pequeña granja de Francia situada en el Jura, una región montañosa fronteriza con Suiza, donde una familia busca a una persona que les eche una mano con los animales, el huerto y las tareas de la casa.
El anuncio ya está colgado en Workaway, la plataforma internacional que pone en contacto a viajeros con anfitriones que ofrecen techo a cambio de ayuda. Lo llamativo de esta propuesta es el horario, mucho más reducido que el de otras ofertas parecidas, aunque los responsables también dejan claro que la vida en el campo exige esfuerzo y madurez.
Así es la granja de Francia que busca voluntarios en el Jura
Los anfitriones que aquí nos convocan son Flo y Emile, una pareja que vive con su hijo pequeño, Sasha, en Broissia, un pequeño pueblo del sur del Jura junto al río Suran.
Por su parte, Flo ha recorrido Europa como voluntaria en granjas ecológicas y proyectos colectivos, y ha dirigido intercambios juveniles del programa Erasmus+. Tanto Flo como Emile definen su estilo de vida como una apuesta por la conciencia ambiental y el decrecimiento.
En su finca conviven nueve cabras, otras dos cabras de carga, unas 30 gallinas, dos perros y un burro llamado Réglisse. La familia elabora su propio queso de cabra y cuenta con un huerto y un invernadero.
Entre tanto, el pueblo más próximo está a unos cuatro kilómetros y tiene una pequeña tienda, una farmacia, una biblioteca y una tienda de segunda mano.
Diez horas a la semana: tareas y condiciones de este voluntariado en Francia
La pareja pide diez horas de trabajo a la semana, una cifra muy por debajo de la referencia habitual de la plataforma, que ronda las cinco horas diarias durante cinco días a la semana.

A cambio, ofrece una pequeña habitación dentro de la casa, con baño y aseos secos compartidos. Las tareas se reparten entre varios frentes, detallados a continuación:
- Cuidado de las cabras: ordeñarlas a mano, moverlas entre los prados, levantar vallas y retirar el estiércol.
- Huerto: preparar la tierra, plantar árboles y trabajar en el jardín comestible.
- Leña: mover troncos pesados, cortar con motosierra y preparar la madera para el invierno.
- Obras: ayudar en la construcción y reforma del interior de la vivienda cuando haya trabajo.
Además, las tareas domésticas se comparten entre todos, incluida la cocina, la limpieza y el vaciado del cubo del aseo seco.
Las comidas también son compartidas, siempre que el voluntario contribuya a los gastos de alimentación; los anfitriones reconocen que comer por separado les resulta «un poco raro» y prefieren hablarlo antes.
Y hay otro detalle importante: según el anuncio, la casa no dispone de acceso a internet.
Los pasos para inscribirse en el voluntariado de esta granja francesa
La estancia mínima es de un mes y solo se acepta a un voluntario cada vez. Los anfitriones buscan a alguien de confianza, autónomo, eficiente y con experiencia, con sentido del humor e interés por la sostenibilidad y el intercambio cultural.
Siguiendo esta línea, haber trabajado antes con animales es un punto a favor, y la familia ofrece a cambio un intercambio de idiomas para practicar francés.
La pareja ha explicado que sus pocas experiencias negativas llegaron de voluntarios con «falta de madurez» y una «imagen idealizada de la vida rural». Por eso piden candidaturas detalladas, seguidas de una llamada telefónica. El pueblo, además, está mal comunicado por transporte público, aunque existe una red local de coche compartido.
Cabe remarcar que quienes no sean ciudadanos de la Unión Europea necesitan el visado correspondiente para hacer voluntariado en Francia.
Para inscribirse, hay que crear un perfil en Workaway, que exige pagar una suscripción anual, y enviar la solicitud a través del anuncio de la familia en la plataforma.
Los anfitriones tienen una valoración del 100% y suelen responder en menos de un día. Una de las reseñas, de 2023, los describe como «algunas de las personas más extravagantemente hospitalarias» que ha conocido quien la firma.
¿Qué se puede visitar cerca del Jura en los días libres?
Y claro, con solo diez horas de trabajo semanales, queda tiempo de sobra para conocer la zona. El Jura es una región de bosques, lagos y viñedos, famosa por el queso Comté y el vino amarillo, y concentra alrededor de un centenar de cascadas catalogadas.
Estos son algunos de los lugares que pueden visitarse durante la estancia:
- Las cascadas del Hérisson, con 31 saltos y siete cascadas en apenas 3,7 kilómetros de recorrido.
- Baume-les-Messieurs, incluido entre los pueblos más bonitos de Francia, con su abadía, su gruta y su cascada de tobas.
- Arbois, la capital del vino del Jura, rodeada de viñedos y paredes de roca caliza.
- El lago de Vouglans y los lagos de la región de Clairvaux-les-Lacs, ideales para el baño en verano.
Incluso, si uno se va un poco más al norte, ya en el vecino departamento de Doubs, se encuentra la Salina Real de Arc-et-Senans.
Esta fue proyectada por el arquitecto Claude Nicolas Ledoux y construida entre 1775 y 1779 como fábrica de sal. Fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1982 y ya ha superado los cinco millones de visitantes.