Llega a España una extraña costumbre que te sorprenderá: echar sal a los zapatos
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Ahora que ha empezado la primavera y poco a poco están subiendo las temperaturas, ha llegado a España una costumbre para evitar el mal olor en los zapatos: echar sal. El calor hace que los pies suden más y, en consecuencia, los zapatos tengan un olor muy desagradable. Por suerte, existe una alternativa tan sencilla como efectiva para solucionar este problema. ¡Te sorprenderá!
Echar sal a los zapatos
La costumbre, muy popular en otros países, consiste en mezclar dos ingredientes que seguro que tienes en la cocina: el almidón de maíz y la sal. La combinación de ambos da lugar a una sustancia que funciona muy bien a la hora de prevenir la aparición de humedad y de moho en lo zapatos.
Lo que debes hacer al llegar a casa después de llevar los zapatos durante todo el día es lo siguiente. Mezcla en un recipiente una cucharada de sal, una cucharada de almidón de maíz y ocho gotas de aceite de árbol de té. Este último ingrediente es opcional, aunque muy recomendable.
Mézclalos hasta obtener una pasta homogénea. Cuando la tengas lista, viértela sobre dos pañuelos de algodón. Ciérralos con una goma elástica, e introduce cada pañuelo con la pasta en su interior en cada uno de los zapatos. Deja actuar durante un par de horas, ¡y el mal olor habrá desaparecido como por arte de magia!
Trucos para acabar con el mal olor de los zapatos
Además de la costumbre de echar sal en los zapatos, ha llegado otra a España que está generando cierto debate, con opiniones a favor y en contra. Consiste en introducir los zapatos en el congelador, ya que las bajas temperaturas acaban con las bacterias responsables del mal olor. Si quieres probar este truco, solo tienes que introducir los zapatos en una bolsa de plástico especial para congelador y dejarlos reposar toda la noche.
El bicarbonato de sodio es uno de los productos más utilizados en el hogar porque, gracias a sus propiedades antibacterianas y desinfectantes, tiene multitud de usos. Puedes introducir una bolsita con bicarbonato dentro de los zapatos y dejar que absorba el mal olor durante toda la noche.
Por supuesto, si quieres que los zapatos no huelan mal, es fundamental que limpies el zapatero de manera periódica. Para ello, mezcla vinagre blanco y agua a partes iguales en una botella con pulverizador. Rocía la mezcla, limpia con un paño y deja el zapatero abierto para que se seque durante dos o tres horas.
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