Los expertos en hogar y energía lo tienen clarísimo: para ahorrar en calefacción este otoño, no uses jamás los radiadores para secar la ropa
Cuando llega el frío queremos ahorrar dinero en la factura de la luz y un truco que choca con ese objetivo es utilizar los radiadores para secar más rápido la ropa. De hecho, si utilizas los eléctricos para ello es hasta peligroso.
Es una costumbre tentadora durante el otoño, cuando la ropa tarda más en secarse y el tendedero acaba instalado en el salón. Sin embargo, lo que vas a hacer es que necesites tener la calefacción mucho más tiempo encendida para calentar la habitación.
Además, el agua que desaparece del tejido pasa al aire de la vivienda. Si tendemos dentro con las ventanas cerradas y poca ventilación, podemos terminar con la ropa seca y los cristales empañados.
Secar la ropa con los radiadores hace que la casa tarde más tiempo en calentarse
Al funcionar, el radiador calienta el aire que lo rodea. Ese aire asciende y favorece una circulación que distribuye el calor por la sala. Por ello, una toalla extendida sobre la parte superior o una camiseta que cubra el frontal entorpecen ese movimiento.
El aparato puede estar caliente mientras el resto de la habitación tarda más en alcanzar una temperatura agradable. Si respondemos subiendo el termostato o prolongando el encendido, acabamos gastando más para compensar una distribución del calor que nosotros mismos estamos dificultando.
Por ejemplo, el fabricante Rointe incluye expresamente la ropa y los muebles demasiado próximos entre los obstáculos que conviene retirar.
Si secas la ropa con los radiadores, tu casa será más húmeda
No podemos olvidar que secar una prenda de ropa no es más que retirar el agua que se conserva después de lavarla. Eso significa que cuando se evapora lo hace dentro de casa y esa humedad necesita una salida.
El problema se aprecia especialmente en las superficies frías. Las gotas en la cara interior de las ventanas son una señal de condensación: el vapor del aire se convierte en agua al entrar en contacto con el cristal frío. Si la humedad persiste, también puede favorecer la aparición de moho.
A eso súmale que si tienes que hacer más de una colada el secado será todavía más complicado. La razón es que el aire no circula entre las prendas y la humedad se concentra.
No seques ropa en el radiador: puedes provocar un incendio
Una manga que cae sobre el calefactor o una toalla que tapa sus rejillas pueden convertir una colada en un problema serio. La razón es que cubrir un aparato eléctrico de calefacción puede provocar sobrecalentamiento, y los tejidos demasiado próximos a superficies muy calientes o resistencias pueden llegar a arder.
De hecho, un tendedero cerca del calefactor también puede generar un incendio a la mínima que una prenda se mueva un poco o las pinzas cedan.
Por eso deberías mantener la ropa a más de un metro de distancia de los calefactores, especialmente de los portátiles, y apagar los calefactores cuando no estés en la habitación.
Eso sí, los radiadores de agua de la calefacción central no tienen el mismo riesgo de ignición durante su funcionamiento normal. En ellos, la principal razón para no hacerlo es el ahorro.