Curiosidades
Trucos de climatización

Los expertos en climatización avisan: «Dejar la puerta del horno abierta tras cocinar calienta la cocina, pero sólo es seguro si es eléctrico»

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Cuando hace calor echamos mano de trucos veraniegos, pero cuando el frío aprieta existen menos remedios caseros. Quizás uno de los más famosos consiste en dejar abierta la puerta del horno después de cocinar, para aprovechar la temperatura acumulada y templar la cocina.

La idea es sencilla y funciona porque el horno ya ha consumido energía para alcanzar una temperatura elevada y todavía conserva calor en las paredes, las bandejas y las resistencias. Al abrirlo, ese calor sale hacia la estancia.

Sin embargo, que sea efectivo no es sinónimo de que resulte seguro. De hecho, los bomberos han avisado de que jamás deberías usar un horno de gas para este propósito porque puede liberar gases de combustión y elevar el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.

El truco para calentar la cocina con el horno: no siempre puedes usarlo

Lo mejor que podrías hacer es reservar el horno para las recetas de cocina, pero si quieres usar su calor residual para calentar la estancia sólo deberías hacerlo con uno eléctrico.

Después de usarlo y teniendo el horno apagado, puedes dejar la puerta entreabierta durante unos minutos. Así aprovechas parte del calor residual que todavía conserva.

No se genera energía nueva ni se reduce el consumo significativamente, pero es una manera inteligente de aprovechar el calor que se ha producido. El efecto se nota sobre todo en la cocina o en la zona más próxima al horno y dura poco.

Aun así, el truco puede ayudar a conseguir algo de confort en los días fríos, pero no sustituye a un radiador, una bomba de calor ni ningún sistema específico de calefacción. La cantidad de calor disponible es limitada y desaparece en cuanto el horno se enfría.

También debes consultar el manual del fabricante, porque algunos hornos incorporan ventiladores de refrigeración o sistemas de cierra que te imposibilitarán usar bien el truco. En todo caso, sólo debes hacerlo si tu horno es eléctrico.

Jamás uses un horno de gas para calentar tu cocina si tienes frío

La situación cambia por completo cuando el horno funciona con gas. Aunque la llama se haya apagado al terminar la receta, abrir la puerta tras la cocción no convierte el aparato en una fuente segura de calefacción.

Debes tener en cuenta que, durante el funcionamiento, un horno de gas produce gases procedentes de la combustión. Si el aparato tiene un problema, la ventilación es insuficiente o la combustión no se realiza correctamente, puede generarse monóxido de carbono.

Este gas no tiene color ni olor y puede provocar síntomas graves sin que la persona lo detecte a tiempo. Por eso los bomberos desaconsejan mantenerlo encendido más tiempo del necesario.

Además, si percibes un olor extraño, la llama tiene un color anormal, te mareas, tienes dolor de cabeza o náuseas, hay que que apagar el horno, salir de la cocina y ventilar.

El truco para renovar el aire en la cocina después de preparar una receta

De todas maneras, incluso con un horno eléctrico, abrir una ventana durante unos minutos puede ser conveniente. Cocinar genera vapor, olores y partículas que se concentran en la cocina, especialmente cuando se preparan asados, gratinados o alimentos con mucha grasa.

Lo recomendable es que la ventilación se haga cuando el horno ya está apagado y sin acercar materiales inflamables a la puerta.

También hay que mantener alejados a los niños y a las mascotas, porque el cristal, las bandejas y el aire que sale del interior pueden seguir calientes y quemar.