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Trucos de cocina

Los chefs españoles lo tienen clarísimo y coinciden: «Para ablandar la piel de las castañas y pelarlas mejor, hay que envolverlas con un trapo durante 10 minutos después de asarlas»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Asar castañas en casa permite disfrutar de uno de los sabores más característicos del otoño, pero pelarlas puede convertirse en una tarea complicada si la cáscara se resiste.

Hay un truco sencillo que facilita este proceso: envolverlas con un trapo limpio durante unos minutos después de sacarlas del fuego. El calor y el vapor residual contribuyen a separar la piel y permiten retirar la cáscara con mayor facilidad.

El truco para pelar las castañas asadas sin complicaciones: envolverlas con un paño

El secreto para pelar las castañas asadas no termina cuando se apaga el fuego. El reposo posterior también influye en el resultado, especialmente cuando la piel interior permanece adherida al fruto y dificulta su limpieza.

El método consiste en colocar las castañas recién asadas dentro de un trapo limpio y envolverlas durante unos 10 minutos. Durante ese tiempo, el calor que conservan genera un ambiente húmedo que ayuda a ablandar las capas exteriores. Así, resulta más sencillo retirar tanto la cáscara dura como la fina piel marrón que recubre la parte comestible.

Esta técnica es muy útil cuando se quieren servir calientes, como las castañas que se venden en los puestos callejeros durante los meses fríos.

¿Cómo preparar las castañas antes de asarlas?

Antes de aplicar este método, hay que preparar correctamente las castañas. El primer paso consiste en revisar los frutos y descartar los que presenten daños visibles. Después, hay que lavarlos y secarlos para retirar cualquier resto de suciedad.

A continuación, debes realizar un corte en la cáscara con un cuchillo afilado. Esta incisión permite que salga el vapor durante la cocción y reduce el riesgo de que las castañas revienten por la acumulación de presión en su interior. El corte debe atravesar la cáscara sin profundizar demasiado en el fruto.

Una vez preparadas, se pueden colocar en una sartén especial para asar, en una bandeja de horno o en otro recipiente adecuado. El tiempo de cocción dependerá del tamaño de las castañas, de su humedad y de la temperatura utilizada. Por eso, conviene comprobar que estén tiernas antes de retirarlas.

¿Por qué hay que envolver las castañas en un trapo durante 10 minutos?

El reposo aprovecha el calor de las castañas recién asadas. Al mantenerlas agrupadas dentro del paño, se reduce la pérdida rápida de temperatura y se conserva parte de la humedad que desprenden. Estas condiciones favorecen que la piel se desprenda con menos esfuerzo.

Para obtener un buen resultado, hay que envolverlas nada más terminar el asado, cuando todavía están calientes, y dejarlas reposar aproximadamente 10 minutos. Después, conviene pelarlas mientras mantienen cierta temperatura, porque la tarea puede complicarse cuando se enfrían por completo.

El trapo debe estar limpio y seco, y hay que manipular las castañas con cuidado para evitar quemaduras. Si algunas conservan la piel adherida, se pueden pelar poco a poco, sin forzar el fruto ni utilizar utensilios que puedan dañarlo.

El error que debes evitar antes de pelar las castañas

Un fallo frecuente que se produce con este alimento es retirarlo del fuego antes de que esté tierno. Una castaña poco hecha puede resultar más difícil de pelar y ofrecer una textura demasiado firme.

Por el contrario, vigilar la cocción, aprovechar el reposo y retirar la piel cuando aún están calientes ayuda a conseguir un resultado más uniforme.